María Silvia Pineda | La RSE y los modelos de negocio sustentables: un paso hacia la constitución de los derechos de la Madre Tierra
María Silvia Pineda Molina

María Silvia Pineda | La RSE y los modelos de negocio sustentables: un paso hacia la constitución de los derechos de la Madre Tierra

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Nota de transcripción: El texto a continuación fue digitado y revisado en vivo, durante la transmisión de la ponencia y/o traducción. Es posible que esté en proceso de posteriores revisiones para su mejoramiento. De ser requerido, puede ser verificado con la grabación correspondiente. (Sugerencias o comentarios: transcripciones@emapaz.com)

 

Muchísimas gracias. Agradecemos mucho la invitación, es un honor estar aquí esta tarde sobre todo pensando en qué... estamos pensando en una Cumbre por la Paz y que estamos también visualizando del enfoque desde la familia; y de verdad personalmente y profesionalmente soy una creyente absoluta de que la unidad de la familia o la célula de la sociedad primariamente hablando, tiene que ser la familia y es la que quizás debemos voltear a ver cómo ese fondo de ética que comentaban en el panel anterior, en donde uno aprende hacer las cosas por el ejemplo; y entonces es en donde uno crece con aquellos valores y aquellos hábitos que al final nos permiten ser responsables.

Quisiera, entonces primero comentar Greco, el ¿qué entendemos por Responsabilidad Social Empresarial? Y nosotros desde el momento en que lo manifestamos en el mundo azucarero, primero reconocimos que íbamos a hablar de empresas y que las empresas perse no existen sino tienen personas que ejecutan acciones.

Que por lo tanto íbamos a hablar de empresas que tuviéramos la capacidad de tener personas que cumplan la ley y que tomen las decisiones todos los días con apego a la ética, porque al final esa responsabilidad social de las personas hace que se construya reputación todos los días con nuestra conducta, y que al final también nos da el camino para la famosa sostenibilidad que tanto hablamos hoy.

Y en este caso me permito tal vez, poner como un ejemplo pedestre, si quieren, el tema que si uno está en una fiesta y quiere ser sostenible tiene que ser responsable con la bebida alcohólica, no, al final llega a ser lo mismo en una empresa, si yo quiero ser sostenible tengo que ser responsable con mi conducta todos los días; porque la reputación no me la da la imagen ni me la da la publicidad, me la va a dar la conducta de cada uno de mis clientes, de cada una de mis proveedores y de mis colaboradores.

Por lo tanto, la responsabilidad en la industria la dibujamos en aquel momento en 1998, y de hecho hoy nos cabe la satisfacción y la gran responsabilidad y el gran compromiso de haber sido algunos de los que formamos centrarse; y por eso nos llamó mucho la atención hoy poder venir aquí y aprender más sobre el tema de responsabilidad social.

En aquel momento hablamos de dos ámbitos de la empresa, el ámbito interno, que no es nada más que lo que yo voy a tener en mi organización físicamente hablando y que voy primero a manifestarlo hoy más que nunca sobre todo en países de Latinoamérica en donde la informalidad es la que más absorbe la economía hablando de empresas legalmente constituidas y que tengan la capacidad de cumplir compromisos.

Y el segundo ámbito lo vemos como, la capacidad de que dentro de mi empresa la persona humana tenga la posibilidad de desarrollarse, de crecer, de desarrollarse, de expandirse y por lo tanto debo darle condiciones de empleo digno y decente; y ese fue un reto para el tema agrícola, porque hablar de empleo digno y decente era dejar de creer que aquellas falsas economías, que la informalidad. no pagar salario mínimo, no respetar el ambiente eran ventajas económicas; había que reconocerlo que no podían seguir siendo ventajas económicas desde la sustentabilidad agrícola.

Entonces pasamos al ámbito externo, en el ámbito externo vemos que pasamos automáticamente a la proyección de la familia, a la proyección de la comunidad y a la participación de la ejecución y el diseño de políticas de estado, porque al fin y al cabo estamos inmersos en un estado, en un modelo republicano y en un modelo de mercado libre. Por lo tanto, tenemos que hablar de ciudadanía del individuo, de ciudadanía corporativa y por lo tanto de ejercer una ciudadanía empresarial, a través de cada uno de nuestros colaboradores.

Al final cada una de estas cosas en el azúcar tiene su propia disposición y su propia métrica y fue (perdón, no se si puedo pasarme) al final lo que vemos es cómo le vendimos entonces al sector azucarero que era responsabilidad social; no era hacer donaciones, no era pintar escuelas, no era regalar computadoras, si eso lo podíamos hacer qué bueno, sí en eso podríamos participar teníamos que hacerlo dentro de las políticas de estado para fortalecer la institucionalidad del estado, para que el estado funcionará en cada una de las comunidades rurales en las que trabajamos.

Por lo tanto, les lanzamos la idea de que Responsabilidad Social Empresarial era la capacidad de la empresa para responderle a la sociedad, de cómo produce lo que le está entregando al mercado, con quién lo produce y en qué condiciones lo está produciendo y lo está negociando; y eso no es nada más que tener la legitimidad de decir, cumplo con la ley, cumplo con la ética y si no la cumplo asumir la respuesta para esa debilidad en la que estoy aconteciendo.

Teniendo esta claridad, también teníamos que pensar que estábamos hablando de un negocio y por lo tanto estamos hablando en un negocio, esto fue en 1998, y teníamos que expresar claramente que la empresa tenía que visualizarse como una empresa en donde se mueven los capitales, pero siempre hemos pensado en que el éxito de una empresa está si el capital financiero me dan números azules, no números rojos.

Entonces planteamos cuatro capitales de manera muy rápida, el capital ambiental como una agricultura sustentable, el manejo adecuado de desechos y el uso racional de los recursos, pero todo esto tiene métrica tiene todo una normativa, tiene políticas institucionales que dejan la voluntad y la libertad por un lado y se convierten en ***; tienen que ser cumplidos por todos los que trabajamos en la industria y para eso hay capacitación, hay un modelo de normativas que nos llevan a cumplir en cada uno de los procesos que es lo que hay que hacer.

Luego nos vamos al capital productivo, el poder pensar que para atraer capital humano teníamos que hablar de acceso a servicios básicos en lo urbano y lo rural, hoy hablamos mucho de la atracción de capitales y la globalización y las economías que están variando y había que pensar que al menos en Guatemala había que reconocer que los servicios básicos por ser rural, no quiere decir que no estén presentes, había que mancomunar esfuerzos también con las municipalidades y los gobiernos locales.

Tercero, el capital social; el capital social que es la capacidad de construir confianza, de producir seguridad, cohesión social y empezar a hablar de alianzas público privadas, en donde la ciudadanía corporativa tenga un papel fundamental en la agenda social del país, pero repito no como filantropía, ni como caridad, ni entregando cheques; sino realmente mojándose las botas y entrando en las comunidades a entender la pertinencia cultural, el hablar de cómo hablaban hace un momento de una Madre Tierra que al final es el... esto es la Madre Tierra, es en el contexto en el que estamos.

Cuarto por qué, cuarto capital es el capital humano y la capacidad de generar conocimiento, no seguir creyendo que el individuo que es analfabeta me va a salir más barato y entonces no le pagó, es pensar en capacitar, formar y tener capital humano que tenga la capacidad de transformar su conocimiento en productos y en valor agregado; y sobre todo investigación y desarrollo con enfoque humanístico.

Por qué es estratégico, pues es estratégico porque primero es medible, hoy es exigible en la sociedad y además se constituye en un valor que es medible y verificable; por qué, porque me genera productividad, lo puedo medir, lealtad del cliente, atracción de talentos, gobernabilidad y buen vecino, imagen y reputación, acceso a mercados y por lo tanto me da una ventaja comparativa.

Todo esto sumado y multiplicado implica al final que es lo que me permite tener la famosa sostenibilidad, cada uno de estos no lleva un orden, ni antes ni después, sino simple y sencillamente se constituye en una cultura de negocios; estamos inmersos en un mundo cambiante, el ser humano siempre ha estado en un mundo de cambios y hoy más que nunca somos los que más desechos producimos, de hecho me gustaría saber cuánta comida de hoy quedó desperdiciada en los platos y poderla pesar y poderla medir, cuánto hoy provocamos de desechos.

Y si nos damos cuenta al final, lo que queremos es ver que el mundo nos está exigiendo muchas cosas y que hoy las redes sociales en un segundo pueden destruir nuestra reputación si nosotros cometemos un error; estamos en la era de la conectividad, estamos en la era de una reputación que pende de un hilo, de un twitter, de un Facebook ,de un momentito en el que alguien diga algo e inmediatamente estamos en Instagram.

Por lo tanto, que es lo que nosotros vemos como gran desafío y es quizás lo que nosotros hemos asumido como un completo compromiso dentro del azúcar. Y es que este mundo cambiante nos lleva a trascender y a pensar, (permítame, que no pasa) nos deja al final un desafío, cuál es la generación a la que nosotros le vamos a entregar esa Madre Tierra si al fin y al cabo somos nosotros los individuos los que construimos las empresas, ese individuo, ese niño que está hoy creciendo, que está hoy en la escuela, que ya es un adolescente, o ese joven, el millennial o en la generación Z, debe conocer la ley, cumplir la ley, valorar a la persona humana y por supuesto hacer lo correcto qué es la ética.

Al final la reflexión que todos los días tenemos en el azúcar, es que si cada uno de nosotros pensara en ser hombre o mujer ético y tratará de serlo; ya habríamos hecho mucho, ya que al final de todo, la suma de las conductas en una empresa dependen de cada uno de los individuos. Responsabilidad Social es la capacidad de responderle a la sociedad. Gracias.

MODERADOR

Muchas gracias María Silvia, ellos trabajan con el tema de residuos y el tema de orgánicos, pero también hay una parte de la parte de asesoría de cómo, cuándo y cómo hacerle y cómo certificarlo, cómo poder tomar estas acciones de manera responsable a través de gente experta que nos puede ayudar a tomar acción. Si Alejandro nos pudiera platicar un poquito del tema de negocios de Responsabilidad Social Empresarial Sustentable. Si nos hace el favor, por favor.