"La educación en valores, principal instrumento para formar hombres de paz", Dr. William Soto Santiago
Mensaje William Soto

"La educación en valores, principal instrumento para formar hombres de paz", Dr. William Soto Santiago

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Mi cordial saludo a la mesa del presídium y a todos los participantes que nos acompañan.

La Sesión Educativa de la Cumbre de Integración por la Paz en esta tercera versión debe seguir el proceso necesario hacia la implementación y puesta en práctica de los acuerdos y conclusiones logrados en las dos versiones anteriores, adicionando las características que debe reunir la educación en valores orientada a la construcción de una cultura de paz.

“La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. Esta frase de Paulo Freire nos permite reflexionar en que, si bien la educación es la mejor herramienta para el desarrollo económico, tecnológico y social de un país, primero debe reconocerse que la educación es una herramienta que nos ayuda a ser mejores seres humanos, nos permite conocernos, comunicarnos, superarnos para nuestro bienestar y el de nuestro prójimo.

La educación primero debe “formar integralmente al hombre” para que el ser humano no solo le dé aplicación al conocimiento adquirido sino un sentido de propósito; es decir, que lo que ha aprendido es útil y bueno porque lo es “para algo” y “en función de algo”. Creo que el “para algo” que debemos alcanzar es lograr que cada estudiante pueda transformar positivamente su entorno para alcanzar la paz; y “en función de algo” es el respeto y amor por el otro, la consideración con nuestros semejantes y con los demás seres vivos que nos rodean. Debe trascender sus propios límites, aspiraciones y necesidades para ser un hombre íntegro.

Tristemente a veces pareciera que muchos estudiantes podrían alcanzar las estrellas sin tener la capacidad de tocar un corazón.

Se debe educar para la paz a partir o en función del respeto de la dignidad humana, de los derechos fundamentales y de la necesidad de proteger la Madre Tierra.

Desde hace algunos años en la Embajada Mundial de Activistas por la Paz venimos hablando sobre la importancia de un cambio de paradigma en la educación y la necesidad de consolidar en el corazón una educación integral, para la paz y felicidad del ser humano; y hemos logrado grandes avances; pero convencidos (como estamos) de tener una herramienta valiosa en nuestras manos, debemos buscar los mecanismos más expeditos para su implementación y aplicación a todos los campos de la sociedad.

La educación en muchos casos se ha concentrado en formar el intelecto, la mente o espíritu, y en conocer, moldear y fortalecer el cuerpo. Sin embargo, en ese proceso educativo se ha pasado por alto la parte más importante: educar el corazón o alma.

La capacidad de respetar ideologías, culturas, costumbres diferentes, de contribuir al bienestar de su prójimo y a la formación de sociedades más inclusivas y justas debe venir más del corazón que del intelecto. No se trata de establecer una educación para ampliar la capacidad de tolerancia sino para aumentar la capacidad de amar al prójimo. Esto se consigue solo cuando la persona alcanza un equilibrio entre su conocimiento intelectual, la adquisición de destrezas, el desarrollo de sus capacidades físicas y su formación en valores personales y sociales; es decir, cuando alcanza una armonía entre su corazón o alma, su mente o espíritu, y su cuerpo.

En esta Cumbre de Integración por la Paz, una vez más queremos exhortar a todas las autoridades a tomar el paso de promover en sus universidades la cátedra para la paz, e incorporar en las escuelas una materia destinada a promover la formación de líderes transformacionales que se fundamenten en valores como el respeto, la solidaridad y en la defensa de los derechos humanos.

Este es un gran desafío al cual nuevamente se convoca a todos los actores de la educación: el estudiante, la familia, los profesores y la entidad educativa, así como a la sociedad y el gobierno. Creemos que la educación es el camino correcto para alcanzar la paz.

Así que adelante todos, forjadores de conciencias, constructores de la paz, bien unidos, trabajando por la paz de la humanidad, conscientes de que la educación es la mejor herramienta para consolidar una paz estable y duradera.

Muchas gracias.