TERCER FORO JUDICIAL INTERNACIONAL

“NUEVAS PROPUESTAS PARA LA PREVENCIÓN Y SANCIÓN DEL DELITO DE GENOCIDIO”

Instituto de la Judicatura Federal

Viernes, 20 de febrero de 2015

MESA 3

Moderador: Lic. Francisco Javier Guerra González (México)

Vicedirector del Consejo de Proyectos y Coordinador para México de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz

Buenas tardes. Estamos comenzando la Tercera Mesa de trabajo de este Foro Judicial Internacional. Vamos a hacer un esfuerzo para ahora sí que recuperar las fuerzas. Esperamos hacer de nuestra parte lo suficiente para mantenerlos despiertos, es una hora un poquito pesada pero vamos a… Creemos que la temática que estamos tratando en este Foro Judicial Internacional es de la mayor importancia.

La Embajada Mundial de Activistas por la Paz ha venido trabajando en diferentes programas, pero especialmente en este proyecto de los Foros Judiciales Internacionales. Sabemos la importancia que tiene de alcanzar una verdadera justicia, no solamente en los ámbitos nacionales sino también y muy particularmente por el tema que nos toca en el ámbito internacional.

Hemos logrado después de muchos años, después de muchos genocidios, de muchos crímenes internacionales, finalmente crear una Corte Penal Internacional, una Corte que ya tiene su propia reglamentación; mas sin embargo, sabemos que todos los cambios se han venido generando a lo largo de los años. Cada uno de los países ha logrado conformar sus propias instituciones, y muy particularmente en el tema de administración de justicia, ir consolidando los tribunales de justicia para impartirla y hacer expedita la administración en este campo tan importante como es el tema judicial.

Como lo dice el proyecto del Dr. William Soto Santiago, “Justicia para la Paz”, sabemos que mucho depende la paz, la tranquilidad de que hay una verdadera justicia. Por eso el interés de parte de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, para que a través de sus Foros Judiciales Internacionales podamos presentar las mejores propuestas a través de este trabajo, de este ejercicio que se ha venido generando en estos anteriores Foros, y muy particularmente en el día de hoy que ha sido muy fructífero la participación de nuestros ponentes que han estado en las dos mesas anteriores. Esperamos al final de la jornada tener las mejores conclusiones para enriquecer la propuesta que ya nos ha presentado nuestro Embajador Mundial, el Dr. William Soto Santiago.

Vamos a pasar con nuestro primer panelista de esta Tercer Mesa, y nos honra tener con nosotros a una jueza de los Estados Unidos, del estado de Texas en particular (…) Con nosotros la jueza, la Dra. Elia Cornejo López.

Dra. Elia Cornejo López

Estados Unidos

Jueza de Distrito 404 de Texas

Buenas tardes, me da mucho placer estar aquí con ustedes y presentarles a Elizabeth Rivera de Puerto Rico que me va a ayudar en mi presentación, porque les digo que mi español es básico. La señorita me va a ayudar.

Es mi placer estar aquí en el D.F. de México, país natal de mi madre,  y de mis ancestros maternales. Mi madre fue nacida en Pénjamo, Guanajuato; mi padre viene de Estados Unidos, tercera generación de inmigrantes de España y se conocieron cuando él estaba trabajando en el ferrocarril. Llegó aquí a México, conoció a mi mamá y lo demás pues es historia.

Estoy hablando sobre un tema en el cual no estoy muy familiarizada. Y aquellos que están aquí presentes, como el Dr. Soto Santiago, y los demás que han estado antes que yo, y los que me siguen, están más calificados que yo para hablar sobre este tema. Sin embargo, he aprendido más sobre el tema del genocidio y los crímenes contra el ser humano durante esta pasada semana; y me compenso por la falta de conocimiento con una pasión nueva para ayudar al movimiento a parar el genocidio, asegurando que la juventud se eduque en este tema.

Cuando me siento a reflexionar y pienso en qué haría el ser humano para lograr la paz, me di cuenta que podemos lograrlo con unos pensamientos básicos de la vida. Si escuchamos las palabras de Benito Juárez, su presidente anterior, que dijo: “El derecho al respeto ajeno es la paz”; Jesucristo que nos enseñó a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, o el principio fundamental: hacer a otros como ustedes desean que ellos le hagan a usted.  Si el ser humano sigue esas reglas, esas normas, tendríamos paz mundial.

Antes de comenzar a hablar sobre el juicio de Israel contra Adolf Eichmann, quisiera darle reconocimiento al trabajo de Trisha Joy, el Diario de Derecho y Política Internacional, publicación hecha por los estudiantes de la Universidad de Pennsylvania y muchas páginas de internet por los cientos de artículos que leí sobre el genocidio.

Antes de 1945, el principio de la soberanía del Estado triunfó sobre el Derecho Internacional. No fue hasta los juicios de Núremberg que el paradigma de la inmunidad del Estado y responsabilidad individual comenzó a cambiar significativamente. Los juicios de Núremberg marcaron la jurisdicción universal para ciertas violaciones a las leyes criminales internacionales.

Todo se enfrió luego de la guerra fría; pero en el 1961, Eichmann regresó la jurisdicción universal de manera drástica a nivel internacional. Durante el juicio de Eichmann la Corte invocó todos los intereses de la humanidad, enfatizando en su juicio el derecho y responsabilidad de cada Estado como parte de la familia de las naciones, para perseguir y castigar a los que han cometido el más atroz de los crímenes internacionales.

Adolf  Eichmann  fue nacido en Berlín, Alemania, y comenzó a trabajar para el servicio secreto de Alemania. Se hizo voluntario en el campo de concentración nazi, ascendió rápidamente y pronto fue encargado, dirigió un campo de concentración. En el campo de concentración Eichmann no le daba comida a los judíos, quería darles lo más mínimo, solamente para que ellos pudieran sobrevivir; y cuando ya estaban muy débiles para trabajar, él los mandaba a matar, asesinar.

Pero lo más que disfrutaba era cuando metía a los niños, las mujeres, los hombres en las cámaras de gas y los asesinaban. El tribunal de Israel dijo: “Los crímenes abominables definidos en esta ley, no son delitos de derecho solamente a Israel; estos crímenes que azotaron a la humanidad entera y sacudieron la conciencia de las naciones, son delitos graves contra el propio derecho de los pueblos. Cada crimen visto en cualquier película del Holocausto fue un crimen perpetuado por Eichmann”.

El tribunal agregó:  “La jurisdicción para juzgar a los crímenes de Derecho Internacional es universal. Es el carácter universal de los delitos en cuestión, que se atribuye a cada Estado, el poder de juzgar a las personas que participaron en la preparación de este tipo de delitos y luego castigarlos”.

Una de las preguntas hechas durante este juicio fue: ¿Cómo logró el Tribunal del Distrito de Jerusalén adquirir jurisdicción para juzgar el caso de Eichmann, dado a que él es un extranjero y los crímenes fueron cometidos en territorio extranjero? El Tribunal de Israel descubrió que tenía jurisdicción sobre Eichmann por la Ley de los Nazis y Colaboradores de los Nazis, que se encuentra en las secciones 5710-1950.

El derecho de Israel para castigar se basa en dos elementos: En primer lugar, el carácter universal de los delitos en cuestión, que son grandes delitos contra el propio derecho de los pueblos, y en ausencia de un tribunal internacional se otorga jurisdicción en un tribunal nacional. En segundo lugar, el carácter específico de los crímenes —que era el exterminio del pueblo judío— ofrece un punto de enlace necesario entre el acusado y el Estado recién fundado de Israel; un Estado establecido y reconocido como el Estado de los judíos.

Los crímenes cometidos por los acusados son intereses vitales del Estado, por lo tanto tienen derecho a castigar al acusado conforme al principio de protección. Luego de la guerra, Eichmann se fugó a Argentina, donde vivió por dos décadas, hasta que fue atrapado por el Servicio Secreto de Israel.  Israel  entró a Argentina sin permiso para extraer a Eichmann. Cuando se le preguntó a Israel, ellos dijeron que no se acercaron al Gobierno de Argentina porque ellos no sabían si Argentina estaba trabajando para proteger a Eichmann y no querían arriesgar el no poder capturar a Eichmann.

Pero el gran país de Argentina, de donde viene el magistrado Franco Fiumara, les dijo que Argentina va a rechazar cualquier ley que Israel haya violado para sacar a Eichmann de Argentina.

¿Será la alternativa, la jurisdicción negada por el secuestro del acusado de un país extranjero? Esta jurisdicción no es negada por la manera en que el acusado fue llevado ante la Corte; se trata de una norma establecida de Derecho, que una persona acusada por un delito contra las leyes de un Estado no podrá oponerse a ser juzgado por razón de la ilegalidad de su detención o el medio por el cual fue traído a la jurisdicción de la Corte. Esta norma aplica igualmente a los casos en donde el acusado no está confiando en violaciones de Derecho Internacional, en lugar de nacional.

En el caso de Eichmann, el Gobierno de Argentina acordó renunciar a la Responsabilidad Civil Internacional creada cuando Israel entró a Argentina para detener a Eichmann. Argentina enfatizó que ellos hubieran ayudado en la captura, detenido y extracción de Eichmann.

Durante el juicio, Eichmann se declaró inocente, intentó echarle la culpa a sus superiores diciendo que simplemente estaba siguiendo las órdenes de sus superiores. ¿Obedecer órdenes a superiores es un desafío que excluye responsabilidad penal? La contestación es no.

La Corte de Distrito de Jerusalén examinó la estructura de mando del servicio secreto de Alemania y de Berlín, y el alcance de la autoridad del acusado; la Corte concluyó que éste actuó de conformidad con las directrices generales de sus superiores, pero él conservó amplios poderes de discreción. El señor Eichmann tenía discreción en la forma en que llevaba a cabo sus órdenes. Eichmann no tenía que ejecutar los hombres, los niños y las mujeres en la cantidad y en la forma en que lo hizo; por lo tanto, Eichmann no está justificado y no puede  simplemente hacer caso omiso de sus crímenes de  guerra culpando a sus superiores. Eichmann fue responsable de sus propios actos.

Bajo la Sección 8 de la Ley de Sanciones, la oposición a órdenes superiores, que figura en la Sección 19 (b) del Código Penal, Ordenanza de 1936, no está disponible en casos de delitos enumerados por la ley antes mencionada; pero puede ser tomada en cuenta como un factor en la sentencia. Los subordinados que obedecen órdenes se podrán conceder una sentencia más leve, si el tribunal determina que el subordinado no tenía otra opción o una cantidad limitada de elección, estaba bajo cohesión o tuvo que llevar a cabo las órdenes.

Desde Eichmann,  la doctrina de jurisdicción universal dice que: debido a que las violaciones más abominables de los crímenes internacionales ofenden a toda la humanidad, los autores deben rendir cuentas y son objeto de enjuiciamiento por cualquier Estado.

Hemos aprendido que tenemos la autoridad legal para tomar acción contra aquellos que cometen crímenes de guerra, asesinan inocentes y luego se esconden. Hemos visto que los encuentran y tienen un juicio legal. Cada Estado tiene el derecho a llevar a cabo juicios a aquellos que violan la ley.

Y entonces, ¿por qué el mundo no ha tomado acción contra aquellos que se enfocan en segmentos de la sociedad, asesinan miembros de ciertas razas, nacionalidades, secuestran niños para tráfico sexual y por creencias religiosas diferentes?

Tenemos las leyes para que tomemos acción, y lo que nos tenemos que dar cuenta es que cuando ocurrió el Holocausto, por muchos años la humanidad sabía, pero los Gobiernos no se querían involucrar: “No queremos ver, nos va a costar dinero; nos va a afectar económicamente tener que cruzar el océano y arreglar esas situaciones en el extranjero”.

Muchas veces es más fácil virar la cara y pensar que no está sucediendo. Depende de nosotros. Nos han dado esas obligaciones a nosotros. Desde que era muy niña mi padre siempre nos decía: “A aquellos que Dios le ha dado más, tienen un deber y una responsabilidad para actuar para los demás que no pueden defenderse.”

Es un placer para mí estar aquí con ustedes, que piensan de la misma manera.

Muchas gracias, Dr. Soto, por todo lo que usted está haciendo por todos los panelistas que están aquí, por todos ustedes; porque sé que en nuestra mente y en su corazón, sobre todo en su corazón, desean la paz mundial y están dispuestos a intervenir y tomar acción para traer la paz mundial. Muchas gracias.

Conferencia original / Original conference

It’s my pleasure to be here in Mexico City, the birth country of my mother and my maternal ancestors. My mother was born in Pénjamo, Guanajuato, and my father comes from the United States of America, and he is third generation… when he met my mother he was working for the railroad. And he came to Matamoros, Tamaulipas, Mexico, and he met my mom there; and you know, the rest is history.

I’m speaking on a subject on which I’m not well versed, and those here in attendance like Dr. Soto Santiago and those that have spoken before me, and those that will be after me are much more versed and qualified on this subject. However, I have learned more about the subject of genocide and the crimes against mankind in this past week, and I make up for the lack of knowledge with a new found passion: to join the movement to help put an end to genocide. By ensuring that the youth become educated on the subject. And when I sit back and I reflect on what would it take for mankind to live in peace, I really found that it comes down to some really simple rules in life.

If we were to listen to, for example, your former president, Benito Juarez, who said: “El derecho al respeto ajeno es la paz.” Jesus Christ, who taught us to “Love your neighbor as you love yourself,” or just a basic golden rule which is to “do unto others, as you want them to do unto you.” If mankind were to follow those rules, we would have world peace. Before I get into the trial of Israel versus Adolf Eichmann, I’d like to give credit to the work of Trisha Joy, the Journal of International Law and Policy, a student-run publication of the University of Pennsylvania and many other websites for the hundreds of articles on the subject that I read. Prior to 1945, the Principal of State Sovereignty trumped all else on International Law.

It was not until the Nuremberg Trials that the paradigm of state immunity and individual accountability began to shift in a meaningful way. The Nuremberg Judgments set forth the concept of Universal Jurisdiction violations of International Criminal Law.

Everything was cooled during the Cold War, but in 1961 Eichmann brought Universal Jurisdiction back to the international stage. During the Eichmann trial, the courting woke the interest of all mankind. Emphasizing in its judgement the right and responsibility of every State as part of the family of nations to prosecute and punish those who have committed the most hideous of crimes.

Adolf Eichmann was born in Berlin, Germany and began working for the German Secret Service. He volunteered to work at the Nazi camps. He moved up quickly and was soon in charge of a Nazi camp. At the camp, Eichmann failed to feed the Jews. He wanted to feed them the least possible, just to keep them alive. And when they became too weak to work, he would simply have them shot to death. What he enjoyed the most was when he would put children, women, men,  into the showers and gassed them to death.

The District Court in Israel said “The (00:13:38 – abhorrent, https://www.icrc.org/customary-ihl/eng/docs/v2_rul_rule157) crimes defined in this law are not crimes under Israel law alone.” These crimes which struck at the whole of mankind and shocked the conscience of Nations, are grave offenses against the law of Nations itself. Every crime that you have ever seen in any Holocaust movie, was a crime that Eichmann had been involved in. The Court added, “The Jurisdiction to try crimes under International Law is universal. It is a universal character of crimes in question. Which rest in every state the power to try those who participated in the preparation of such crimes and then punish them.”

One of the questions that was placed during this trial, is how did the district court of Jerusalem acquire Jurisdiction to try the Eichmann case, given that he is a foreign national and the crimes were committed in a foreign country? The Israel Court found it had Jurisdiction over Eichmann by the Nazis and Nazi Collaborators Law, which is found in punishment sections 5710 through 1950. Israel’s right to punish is founded on two elements:  first, the universal character of the crimes in question, which are great offenses against the Law of Nations itself and in the absence of an International Court, which grants Jurisdiction to any Domestic Court. Second, the specific character of the crimes, which was the extermination of the Jewish people; provides a necessary linking  between the accused and the newly found State of Israel, a state established and recognized as the State of the Jews. The crimes committed by the accused, concerned the vital interest of the State. Thus, it has a right to punish the accused pursuant to the protective principle.

After the war, Eichmann fled to Argentina, where he lived for two decades, until he was caught by Israeli Secret Service. Israel entered Argentina without permission, without any permission to remove Eichmann. When questioned, Israel stated that it did not approach the Government of Argentina because they did not know whether or not Argentina was working to protect Eichmann or not; and they did not want to risk being able to capture Eichmann. But the great country of Argentina (where our brother Judge, Magistrado Franco Fiumara comes from), graciously said that they waived any International Law that the government of Israel violated by entering Argentina without permission.

So, the question that was asked of Israel is the alternative, is Jurisdiction negated by the abduction of the accused from a foreign country? And the answer was: “This Jurisdiction is not negated by the manner in which the accused was brought before the Court. It is an established rule of Law that a person standing trial for an offense against the Laws of a State, may not oppose as being tried by reason of the illegality of his arrest or the means by which he was brought to the Jurisdiction of the Court.” This rule applies equally in cases where the accused is relying on violations of International, rather than Domestic Law. In the Eichmann case, the Government of Argentina agreed to waive any International Tort created when Israel entered it’s country to capture Eichmann, and Argentina went as far as saying that they would have assisted Israel in the abduction, arrest and return of Eichmann.

During the trial Eichmann wanted to claim innocence, or claimed innocence and tried to blame his superiors, saying that he was only following orders of his superiors. So, the question became: is obeying a superior’s orders a defense, excluding criminal responsibility? The answer as you know, is no. The District Court in Jerusalem examined the command structure, in place of the German in Berlin Secret Service and the scope of the accused authority. The Court concluded that the latter acted in accordance with general directives, but he retained wide power of discretion. Mr. Eichmann had discretion in how he carried out his orders. Eichmann did not have to execute men, children and women in the number and manner that he did. Thus, Eichmann is not excused and cannot simply shrug off his war crimes by scapegoating on his superiors. Eichmann was held responsible for his own actions.

Under Section 8 of the Punishment Law, the defence of superior orders (contained in Section 19 (b) of the Criminal Code Ordinance of 1936), it is not available in cases of offences enumerated by the afore-mentioned Law, that may be taken into account as a factor in sentencing.

Underlings that obey orders may be granted a lighter sentence.  If the Court finds the underling had no choice or a limited amount of choice, was under coercion or had to carry out the orders. Since Eichmann, the Doctrine of Universal Jurisdiction says that “because violations of the most uphorrent of International crimes, offend all of humanity, perpetrators must be held accountable and are subject to prosecution by any State.” We learned that we have the Legal authority to take action against those who commit crimes of war, assassinate the innocent and go into hiding. When found, they are captured and given a Legal trial. Each State has a right to try those who violate the Law.

So, why hasn’t the world taken an action against those who target segments of society, kill numbers of a certain race, national origin, kidnap girls for sex trade and because their religion is different from theirs? We have the laws that give us those Rights; and what we have to realize is that when the Holocaust occurred, for years the world knew, but as governments, were concerned with, you know, “We don’t want to get involved,  we don’t want to look,  its gonna cost us money. It’s gonna be an economic cost to our country to go across an ocean and try to solve those crimes.” So, sometimes it’s easier to look the other way and pretend it’s not happening. So, it’s up to us. We have been vested with those duties and obligations. Since I was a little girl, my father would always tell us, “to those that God has given the most, you have a duty and a responsibility to act for others who cannot defend themselves.”

And it’s my pleasure to be here with a group of people who feel the same way. And Dr. Soto, thank you so much for everything that you do, and for everyone, all the panelists and all of you that are in attendance, because I know that your mind and in your heart, more importantly, in your heart  you want world peace and you’re willing to intervene and take action to bring world peace. Thank you very much.