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Dr. Orencio Vázquez - Sesión RSE (CUMIPAZ 2016)

Transcripción



“Responsabilidad Social Corporativa, desafíos y oportunidades”

Buenas tardes. En primer lugar agradecer la acogida que me ha mostrado tanto el pueblo de Paraguay como la invitación por parte de la Embajada por la Paz. Creo que es una oportunidad este tipo de eventos, la congregación de ideas, intercambio de experiencias; y es un proceso de aprendizaje, y como tal lo tenemos que tomar, diferentes opiniones nos ayudan a construir; y siempre pararnos a escuchar es algo positivo para fomentar lo que posteriormente nos puede llevar a plantear soluciones a los desafíos que tenemos por delante, que es el diálogo y la conversación entre nosotros.

Vamos a ir rápidamente por los antecedentes. Aquí en los años 90 hay un autor que es muy conocido por describir qué era un Desarrollo Sostenible; nos dice que es una empresa que es económicamente viable, la empresa tiene que ser financieramente sostenible, si no, no puede permanecer en el mercado; ser socialmente beneficiosa y ambientalmente responsable.

Esto es el ámbito teórico, el marco teórico (que yo creo todos estamos de acuerdo con él), pero ya es complicado fijar esos antecedentes de la responsabilidad social. Unos lo fijan a principios del siglo XX, otros a mediados del siglo (50) en Estados Unidos.

Y aquí hay un autor que nos describe cuáles son los retos [Bowen], ya en el año 53, en un libro, que es “Desafíos de la responsabilidad social del empresario”, y nos dice que el declive del Laissez Faire no se debe solo a cuestiones morales; en el ámbito de la ética o de la moral cada uno compartimos una moral o tenemos una moral diferente, y compartimos unos valores éticos que aúnan esas morales; sino también debido a cuestiones técnicas, como es el crecimiento en el tamaño de las empresas, concentración de poder económico, fluctuante actividad empresarial con periodos recurrentes de desempleo, desempleo tecnológico, creciente inseguridad de las personas en relación a sucesos como la enfermedad, vejez o muerte, disparidad en la distribución de ingresos, frecuente desatención de costes sociales de la actividad económica, dispendio de los recursos naturales.

Es decir, este señor se anticipa en más de seis décadas en un debate que ahora mismo está de plena actualidad.

Los avances que han habido con respecto a los años 50, pues han sido relativamente escasos en materia de esa sostenibilidad que dictaba el señor Remington; el crecimiento o el bienestar de la sociedad lo hemos medido en base al crecimiento económico (como comentaba antes el profesor, el Dr. Yepes).

Y yo creo que es importante diferenciar entre valor y precio, crecimiento económico, y distribución de ese crecimiento económico; si medimos una serie de indicadores, pues vemos que el creciente de la producción mundial desde el año 50 que nos plantea Bowen estos desafíos, hasta… el inicio de la civilización hasta el año 50, la producción de bienes y servicios se equipara a lo que se produce actualmente en una decena de años o menos.

El consumo de agua se ha triplicado, desde aquel entonces el consumo de combustibles fósiles se ha quintuduplicado, el comercio mundial ha crecido 1.568%, el PIB ha crecido más del 700%, el consumo de papel ha crecido más del 500%; y todo esto genera una huella ecológica principalmente, o más del 50% de la trata de la huella ecológica es motivada por el actual modelo energético, la actual producción de energía.

Dentro de estas seis décadas hay una transformación de empresa. Normalmente se tiende a caer en generalidades cuando hablamos de responsabilidad social, es muy tópico, o los tópicos son muy utilizados, mejor dicho.

En empresas es un grupo muy heterogéneo de organizaciones; tenemos de trabajadores autónomos que realizan una actividad mercantil, empresas de economía social, microempresas, que son la mayor parte de las empresas, no solamente en América Latina sino también en Europa.

Y luego tenemos el resurgimiento de una serie de empresas (que esto no tiene una connotación ni positiva ni negativa, pero sí es una realidad), que son empresas que realizan actividades muy diferentes bajo un mismo organigrama funcional; teníamos en la diapositiva anterior el caso de General Electric:

General Electric realiza actividades muy diversas: desde financiación, préstamos al consumo, es uno de los principales accionistas de uno de los principales medios de comunicación de Estados Unidos, realiza servicios sanitarios, de aviación; es decir, realiza un montón de actividades en un montón de países. Con lo cual, la capacidad de influencia de estas empresas hoy en día, la capacidad de impactar positiva o negativamente sobre la sociedad, es mucho mayor que otras empresas o de lo que sería nuestra propia responsabilidad, con lo cual esa corresponsabilidad en este tipo de empresas debe ser mucho mayor.

Este proceso de crecimiento ha venido acompañado de un proceso de concentración, que también pone dificultades en materia de competencia en algunos sectores concretos.

Aquí vemos una serie de datos que nos dicen que los ingresos obtenidos por una serie de empresas son superiores al PIB generado por muchos países, el comercio mundial se concentra en pocas manos; y este proceso de concentración de poder (que es algo objetivo) ha tenido o ha aparejado un proceso de deslocalización de esas actividades.

Aquí vemos el sector, hay sectores como el automovilístico, el sector textil, donde eso es muy gráfico, es muy visible; prácticamente hay empresas del sector textil, como por ejemplo Nike, que no tiene ni un centro de producción propia, o Inditex que es una empresa española que tiene (de forma anecdótica) una serie de centros en Galicia, pero la producción la hacen proveedores externos en terceros países.

Estos procesos de subcontratación y deslocalización conllevan o persiguen, tienen como objetivo, una ventaja competitiva. Esa ventaja competitiva es producir a un menor coste, básicamente. Y esa producción a un menor coste, pues normalmente se realiza a costa de las condiciones laborales y el impacto medioambiental que tienen esos procesos de producción.

Aquí vemos el coste de una camiseta final y lo que queda como pago o percepción de los trabajadores: de 29 euros solamente 0.18 euros son los costes que van a remunerar al trabajador.

Aquí vemos los principales centros de producción del sector textil y cómo el salario mínimo en algunos de estos países no se equipara con el salario mínimo vital, que es el mínimo que tiene que tener una familia para poder cubrir sus necesidades básicas.

Junto con este proceso de internacionalización de los mercados de trabajo, que ha conllevado el traslado de la producción a países donde las normas en materia laboral, en materia medioambiental, pues son escasas, por decirlo de alguna manera, ha habido también un proceso de internacionalización de los mercados de capitales; y esto es un debate que ahora mismo en Europa es muy fuerte.

Y aquí entramos en los temas sustanciales de la Responsabilidad Social; uno de los temas sustanciales y que así se ha puesto en la Agenda en los países europeos, en las instituciones europeas, es el pago de impuestos. Podemos ser muy socialmente responsables haciendo labores de relación social; pero si luego no contribuimos al pago de impuestos, ponemos en quiebra al Estado de bienestar; con lo cual, esa función, podemos discutir si el Estado lo hace bien o lo hace mal, pero hasta ahora el acuerdo que hay en el ámbito de la sociedad es que esa función de redistribución se debe realizar principalmente por parte de los Estados.

Y luego el modelo de crecimiento que indudablemente ha tenido impactos positivos: hay menos población bajo los índices de la pobreza de las que había hace unas décadas, hay un mayor volumen de población que está alfabetizada, y se ha producido una mayor redistribución, en cierta manera, de las riquezas; sobre todo, en países asiáticos se basa en el consumo, y el consumo tiene unas fuertes presiones sobre los recursos naturales.

Aquí vemos un ejemplo de nuestros hábitos de consumo, el impacto que tiene sobre la huella hídrica el consumo de carne o la fabricación de una camiseta. Yo recuerdo (bueno, cuando era pequeño), nuestros padres nos compraban unos zapatos; esos zapatos nos duraban mínimo 2 o 3 años, hoy en día ¡vamos!, en Madrid hay verdaderas colas cuando se ponen en rebajas los comercios de ámbito textil y puedes comprar una camiseta por 3 o 4 euros.

Hay desafíos que son hechos ya incontestables, que han sido cuestionados por muchos años, como es el cambio climático. Y hay un cambio que ha afectado tremendamente, y esto también ha hecho replantearse todas estas cuestiones dentro del ámbito de los países europeos, que es el no poder competir y la pérdida de comercio tradicional.

Hay un caso muy curioso. Yo tenía una televisión de tubo (porque intento consumir, ser coherente y consumir lo menos posible), se me estropeó la televisión hace como dos o tres años, la fui a llevar a una tienda que había en mi barrio, que era un tienda con un escaparate totalmente lleno de polvo y tal, que ponía: “Arreglo de televisores”; entré en la tienda, le pregunté al señor, que era un señor muy mayor, y me dijo: “No, no, yo ya no arreglo televisores”, y le pregunte: “¿Y eso?”, me dijo: “Mire todo lo que tengo ahí”. Tenía una pila de televisores ahí puestos en el almacén, de gente que había llevado el televisor y nunca había ido a recogerlos, porque el coste de la factura de lo que era el arreglo del televisor era mayor que comprarse una televisión nueva.

Ahora Alemania ha metido, ha introducido una política, que es eliminar el IVA o bajar como IVA reducido los arreglos de los bienes, con el objetivo de bajar el consumo.

Y hay muchos comercios, y en Madrid, y me imagino que aquí pasará también; hoy en día las principales calles de las grandes ciudades han perdido su identidad, el comercio clásico tradicional ya no existe más; y eso es motivado por la liberalización de los horarios; porque no se puede competir con estrategias de dumping social o de dumping ambiental; y lamentablemente estos negocios que todos hemos conocido en nuestros barrios, en nuestras ciudades, pues han desaparecido.

Todo esto ha conllevado a un deterioro en la confianza de los ciudadanos; en algunos casos o en muchos casos, ciudadanos consumidores.

Aquí vemos una estadística realizada a través de una muestra de 34.000 encuestas en 56 países; y la institución peor valorada son las grandes empresas. Ante esta situación las grandes empresas reaccionan y empiezan a dictar códigos de conducta. Dicen: “No me regula usted, ya me autorregulo yo”.

Y aquí vemos, como por ejemplo, BBVA, que creo está ya implantado en Paraguay; pues ya simplemente todos cliqueen en su página corporativa y ya nos lleva a una página que ninguno de nosotros nos imaginaríamos que es una entidad financiera; diríamos que es una entidad conservacionista, que se dedica a la educación, pero ninguno lo relacionamos con una entidad financiera.

Aquí vemos el caso de Acciona o el caso del Santander, que es otra de las principales entidades a nivel global, entidades financieras. Y sí es cierto que los cambios de conducta han ayudado, por ejemplo en el caso del sector textil esto es un ejemplo; ha habido acuerdos marcos internacionales y ha conllevado (esto es una noticia), que un proveedor de Inditex en el Perú con un conflicto laboral muy serio y muy fuerte durante más de doce meses, se solucionó con una llamada del sindicato de allí al sindicato español; el sindicato español llama al responsable de responsabilidad social corporativa de Inditex, y el responsable de Inditex viaja al Perú, y en cuestión de unas semanas se soluciona un conflicto laboral que llevaba meses encallado.

Aquí vemos las diferentes teorías. La teoría que ha triunfado en el ámbito de la Responsabilidad Social es la teoría instrumental, que es… bueno vemos a dos Friedman: Milton Friedman y a Edward Friedman; uno es el inventor de la teoría de los grupos de interés, y dice que la empresa tiene que atender a la necesidades de los componentes; esto es pura teoría, luego es muy complejo.

Vemos cómo, por ejemplo, en el caso Volkswagen surgen tensiones entre los diferentes grupos de interés: los empleados no están a favor de la penalización, y la comunidad en general pues se había visto afectada tremendamente por la contaminación que emitían los diésel de estos automóviles; con lo cual, es muy complicado eso de la gestión de los grupos de interés.

La teoría económica que ha estado más vigente es la teoría de carácter instrumental, que es la que se apoya en los dictados de Milton Friedman; y es que la empresa solamente puede hacer cosas en el ámbito de la Responsabilidad Social siempre que sea bueno para el negocio.

Hay otros factores a tener en cuenta (esto ya lo ha comentado mi compañero Gustavo Yepes), bueno, pues iniciativas, tensiones que surgen en torno a la empresa; la empresa se mueve en un entorno que está interrelacionado, globalizado; también se ha hablado de los factores de la velocidad a la que viaja la información, cada vez hay más tensiones también de clase regulatoria; los inversores por los temas reputacionales empiezan a exigir ciertos comportamientos, las PYMES empiezan a entrar en cadenas de valor que se ven afectadas por esos códigos de conducta, y también los consumidores.

Yo creo que las empresas, igual que todos nosotros, nos comportamos en función del contexto y de los incentivos; y yo tengo una teoría, y es que la empresa reacciona de diferente manera (y también avalada por investigaciones) en función del contexto social, político y económico.

En contextos donde hay un mayor factor de la competencia, donde hay más competencia entre empresas, la empresa puede hacer menos cosas por ella misma o menos cosas malas, y tiene que esforzarse por hacer mejor las cosas porque va a entrar en un elemento muy competitivo.

También el factor social: cuando hay una sociedad civil estructurada, organizada, formada (como es en los países nórdicos, en los países centroeuropeos), pues hay una mayor conciencia y hay una mayor presión de esa sociedad; y se ve reflejado, en algunos casos, en penalizaciones o boicot; o en el caso de los consumidores, hacia la compra de productos y servicios.

También la empresa lo ve de esta manera, y en una encuesta que se realiza a un conjunto de grandes directivos o de importantes directivos de grandes empresas, aquí vemos las motivaciones que tienen. Los temas reputacionales son la principal motivación; y esto tiene que ver porque según una consultora, las empresas de Standard & Poor’s (que es un índice de referencia del mercado estadounidense), el 80% del valor de estas empresas tiene que ver con cuestiones de intangibles, con cuestiones muchas veces que tienen o que entran dentro del ámbito reputacional. Solamente el 20% del valor de esas empresas tiene que ver con los bienes tangibles.

Esto es otro estudio, otra investigación de una consultora muy conocida a nivel global, en la que dice que para recuperar la confianza o para construir la confianza, son necesarios seis atributos claves; de los cuales, por lo menos nueve o diez tienen que ver con la Responsabilidad Social.

Y vemos el tema reputacional cómo afecta al inversor; y esto es un factor clave en la incorporación del sector financiero, en el fomento de un cambio en el modelo productivo.

Vemos BP, que hizo un cambio de paradigma, toda una campaña de comunicación en favor de la sostenibilidad, y luego es la empresa responsable de uno de los mayores desastres ecológicos en los últimos años. Eso afectó a las acciones de la compañía, cayeron prácticamente a la mitad.

También ha afectado (en el caso de Volkswagen o en el caso de Nike) cuando hubo la denuncia de trabajo infantil.

Los dilemas, y siempre que se habla de Responsabilidad Social (y luego tenemos un panel) se habla de regulación o no regulación. La regulación no es algo positivo o negativo, no tiene una connotación propia ¿no? Pero sí es necesario en algunos casos avanzar hacia los retos o desafíos que tenemos por delante.

Y es necesario avanzar en diferentes ámbitos, en diferentes vertientes; y uno de ellos, indudablemente, es la regulación. Los problemas que se plantean aquí son los problemas desde una perspectiva de la dificultad de establecer una regulación a nivel internacional (que luego comentaré que ya existen iniciativas que van en ese ámbito).

Aquí vemos anuncios que hoy nos parecen de conductas totalmente reprochables y que seguramente algunos de ustedes los han conocido; médicos anunciando tabaco para el dolor de garganta, o niños en anuncios de tabaco, o niños vendiendo alcohol, o niños con armas diciendo que el sistema de seguridad es bueno, de ese revólver; o aquí con el DDT… Bueno, aquí se nos plantean… o Bayer anunciando junto con la aspirina, la heroína o la cocaína.

En los obstáculos de la RSC, y esto creo que ya entramos en el ámbito de los desafíos o de los retos, el primero: alcanzar ese marco común global mínimo; eso no quiere decir que las condiciones o la legislación en materia laboral y medioambiental tengan que ser igual en España que en Marruecos o en Alemania y en Bangladesh; indudablemente eso no tiene que ser así.

Las capitales se han movido durante muchos años. Si no se hubiesen movido pues Suecia seguiría siendo hoy un país eminentemente agrícola. Con lo cual, el capital se va a mover. España fue receptor de capital en los años 60, cuando hubo la apertura de nuestra economía, los planes de desarrollo y nos beneficiamos de eso; y hoy en día, gracias a eso, somos una potencia en la industria del automóvil; pero es difícil poner de acuerdo a diferentes sensibilidades, que no solamente compiten en el ámbito económico sino también en el ámbito político.

También hay una dificultad añadida, que es, nosotros en Europa prácticamente nunca hemos conocido una crisis bancaria; algunas hemos tenido pero no como en otras regiones del mundo; y hoy prácticamente se ha trasladado el nivel de endeudamiento sobre PIB, la mayor concentración está en lo que eran antiguamente los países industrializados, los países que se conocen como economías desarrolladas, Europa y Norteamérica.

Los mercados siguen siendo tremendamente cortoplacistas, y quien diga lo contrario pues no dicta la verdad; yo trabajaba en una entidad financiera y nunca se plantearon otro tipo de decisiones que fuese la rentabilidad, esa es mi experiencia; y recuerdo que en una reunión en una universidad, con compañeros que trabajaban en cargos directivos de entidades financieras, yo planteé introducir los temas de buen gobierno y me dijeron: “Orencio, déjate de tonterías”.

O sea que el mercado sigue siendo tremendamente cortoplacista; hay una competitividad entre los países emergentes para atraer inversión y hay una falta de transparencia.

Como adivinamos a creernos que algunas de estas empresas que tienen eslóganes muy bonitos y que luego salen en papeles, en artículos de prensa, como responsables de las estrategias de evasión fiscal de las grandes multinacionales.

Aquí vemos otras de las dificultades, que es la confusión (ya lo comentaba el Dr. Yepes): hay multitud de normas. ¿A quién creemos?, ¿qué certifican?, ¿quién está detrás? Bueno, pues todo esto genera… Esto es para un evento que me invitaron en Colombia y me dijeron: “Habla de sellos”, y me levanté ese día a las 5:00 de la mañana, puse en internet: “Responsabilidad Social Corporativa”, le di a imágenes, y cogí los 20 primeros sellos; hay cientos de sellos. El consumidor no puede atender a este tipo de información porque genera…, no ayuda a clarificar, sino todo lo contrario.

Es cierto que ha habido una evolución muy importante en cuanto a los informes de sostenibilidad emitidos por las empresas; pero también aquí vemos otro ejemplo, y estos son ejemplos de empresas eléctricas, campañas de comunicación que lanzaron en los años de expansión económica en España, en la cual cada una de ellas nos decía que era la empresa más sostenible o más verde. ¿A cuál creemos?

Si queremos que el mercado funcione, el mercado tiene que contar con información que sea fiel; a mí me enseñaron eso en 1ª de Economía: que sea veraz, que sea comparable, que sea accesible, que sea rápida y que sea económica; si no tenemos esa información, el mercado no funciona. Con lo cual, aquellos que propugnan que el mercado determinará o expulsará aquellas empresas que no sean socialmente responsables, hoy en día creo que eso no es posible.

Aquí tenemos el caso de Volkswagen. Era la empresa del sector automovilístico mejor considerada desde el punto de vista de Responsabilidad Social Corporativa; y es uno de los mayores fraudes empresariales en la historia reciente empresarial. 

RETOS

-Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (luego hablaremos de ellos). Aquí se plantea, y es la necesidad de incorporar al sector privado, al sector no gubernamental y al sector gubernamental, en conseguir unos retos que están bien definidos por parte de Naciones Unidas.

-Luchar contra la desigualdad. La desigualdad nos genera problemas a todos, no solamente a los ciudadanos de a pie sino a las propias empresas, las empresas tienen que buscar y tienen que luchar por encontrar estabilidad política; y esa estabilidad política no existe o se rompe cuando hay crecimiento de la desigualdad o cuando crece la desigualdad.

-Buscar nuevas fórmulas. No quiere decir que dejemos de crecer, yo no creo en la teoría del decrecimiento; porque he escuchado y he hablado con compañeros que defienden esa teoría y con sus propios fundadores, y realmente no me queda claro cómo plantean la solución a los problemas. Tendremos que seguir creciendo pero tenemos que crecer de forma diferente; y aquí tiene que haber una apuesta clara por parte de los Gobiernos.

Están la Smart City, la economía circular, surgen nuevos movimientos económicos, la Blue Economy, banca ética, todo lo que tiene que ver con el transporte sostenible.

Y el otro día participé en unas jornadas sobre eficiencia energética y había una persona en representación de INTRAC (que es una importante empresa de ingeniería española); y me hablaba de la energía transactiva y me resultó muy curioso; ya Jeremy Rifkin, que es un autor, un economista estadounidense lo planteaba; y decía que hoy en día es posible el tener instalaciones solares en las ciudades (a través de producción sostenible de energía) y un sistema de intercambio de almacenamiento, de tal manera que solamente el 20% de la actual demanda de energía quedaría de la forma tradicional. Claro, hay un status quo de una serie de empresas que (igual que todos nosotros lucharíamos por ellos), pues no quieren que cambien ese modelo. Y eso se traduce en una serie de presiones hacia los Gobiernos.

En España tenemos la Ley de Autoconsumo Energético, que es la ley que mayor penaliza en todo el mundo. Es decir, poner una placa solar en el tejado de tu casa es prácticamente inaccesible ahora mismo en España, por pura regulación.

Con lo cual tenemos que avanzar hacia ello, y tenemos que avanzar porque hay… O sea, el que se extingan cierto tipo de actividades o cierto tipo de industrias, no significa que vaya a haber una pérdida de empleos, surgirán otras, y hacia eso es hacia lo que tenemos que tender.

Hay un estudio de KPMG, que dice que si las empresas petroleras internalizasen los costes (desde un punto de vista económico) sociales y medioambientales que causan, ninguna empresa sería sostenible.

Y esto es una iniciativa muy interesante, en cuanto a la información, en cuanto al factor del consumidor, que se llama GoodGuide; la iniciativa es promovida por una serie de universidades en Estados Unidos, y es una información que realmente es útil. Con un smartphone podemos ir al supermercado, pinchar en el teléfono en el código bidi, y a partir de ahí nos lleva un servidor y nos da una comparabilidad de productos en función de tres factores: salud, medio ambiente y sociedad. En España está ahora, pues en un par de semanas se va a lanzar una iniciativa parecida. Esta gente de GoodGuide tiende a analizar más de 270.000 productos.

Y un factor fundamental es el sector financiero. Dentro de ese cambio de configuración de empresa, una parte importante de las grandes empresas son empresas cotizadas, cuyos administradores pues en muchos casos o en la mayor parte de los casos no son los dueños de esas empresas; y a partir de ahí surgen tensiones, no solamente con la sociedad, sino también con los propios dueños de las empresas, con los accionistas; y surgen las iniciativas de buen gobierno corporativo, la necesidad de que las remuneraciones se apoyen en las juntas regeneracionistas, etc, etc.; poco a poco se va integrando al sector financiero. Si el sector financiero, que es el que provee de combustible, es el motor tractor de la economía, pues conseguiremos cambiar ese modelo económico hacia uno más sostenible. Si empiezan a medir el impacto social y medioambiental que tienen sus inversiones, cambiaremos de modelo.

En España tenemos un ejemplo reciente, de lo que tiene que ver ese sector financiero en el desarrollo de la economía. Nuestra estructura económica cambió completamente en los años de expansión económica, hubo una inyección de dinero por parte del sector financiero hacia el sector inmobiliario muy importante, que se tradujo en más de un 50% de todos los recursos; y eso causó unas consecuencias nefastas desde el punto de vista medioambiental y desde un punto de vista social.

Cada vez hay más inversión socialmente responsable, esto apoya lo que decía el Dr. Yepes; bueno, pues hay estudios que evidencian que las empresas con mejor comportamiento pues tienen una mayor rentabilidad. Hay cada vez más agencias que investigan o que hacen análisis de la responsabilidad social de las empresas a través de indicadores…; esto se tiene que medir, es un sistema de gestión a partir de la aprobación de una serie de valores, misión, hay que aprobar unas políticas, unos procedimientos, un proceso de mejora continua en base a unos objetivos.

Y en Europa, ahora mismo en agenda hay temas que son interesantes, decíamos el tema de fiscalidad y también los temas que tiene que ver con empresas y Derechos Humanos, para romper con ese dumping social y sobre todo para que se consiga un estándar mínimo que se respeten esos derechos humanos.

Hay una iniciativa de Naciones Unidas, que son los principios rectores para empresas multinacionales, también una de las directrices de la OSD. Estos principios rectores abogan por el deber de la empresa de respetar, el deber de los Estados por proteger y el acceso de las víctimas al remedio.

Esto se está trasladando a paneles nacionales, de empresas en derechos humanos; en Colombia se ha aprobado recientemente; en España está en aprobación; y hay diferentes países que lo han aprobado.

Y todo esto tiene que ver también, o implica, o tiene unas implicaciones que el Dr. Yepes lo comentaba anteriormente, que es: los sistemas de arbitraje ante la imposibilidad de llegar a una regulación a nivel internacional de acceso a mecanismos de financiación multilateral, como es el Banco Mundial u otro tipo de instituciones más a nivel regional; y el acceso, por ejemplo, a ayudas o subvenciones o a contratación pública, se va a dirimir por el cumplimiento de estos estándares a nivel internacional. Con lo cual es importante, tanto para introducirnos en las cadenas de valor como para el acceso a esas fuentes de financiación.

Este es el recorrido que hace Naciones Unidas en materia de empresa y derechos humanos. Actualmente hay un estudio y se celebra ahora el próximo 24, 25 la segunda sesión, de elaborar un Tratado Internacional cuyo objeto serían las empresas y no los Estados.

Y luego hay otro factor, que es el factor de entrar en diálogo. Esto creo que es importantísimo. De nada nos sirve hablar entre personas que tenemos la misma posición; tenemos que juntarnos; y a partir de juntarnos, muchas veces (y esa es mi experiencia) nos damos cuenta de que tenemos mucho más en común, de los prejuicios que teníamos antes de sentarnos juntos, con lo cual hay que incorporar a la sociedad civil.

Indudablemente esto es como todo, hay sociedad civil que está madura y está personalizada, y hay sociedad civil que no; pero hay que incorporar a las ONG; y hay que buscar formas de entendimiento, de coordinación, de alianza, de diálogo, de búsqueda bajo un diagnóstico certero y bajo un diagnóstico serio; esas búsquedas de soluciones para esos desafíos que se nos plantean por delante.

Y bueno, aquí lo dejo. Muchas gracias.