Guatemaltecos promueven el cuidado de la fauna autóctona y sus hábitatsEmbajada Mundial de Activistas por la Paz

Guatemaltecos promueven el cuidado de la fauna autóctona y sus hábitats

“No destruyas el mundo que Dios nos regaló” era la frase que se podía leer en las camisas  de los estudiantes del Colegio Escuintleco bilingüe, dejando ver la preocupación de los jóvenes por la decadencia del ambiente que los rodea; en este caso, en Guatemala.

Aunque el Gobierno guatemalteco posee legislación de caza, la cual incluye un calendario con las especies de fauna autorizadas para cazar, las cantidades, los sexos y las fechas en las cuales la caza es adecuada, así como el respectivo registro de cazadores y la designación de áreas protegidas, entre otras normativas; ha sido inevitable la puesta en riesgo de varias especies de animales y de sus entornos, por las malas prácticas usadas.

Entre las especies en riesgo se encuentran: la concha reina, adulón, pez cuchillo, mojarra, machorra, lagarto, machaca, armado, bagre, pez espada, pez vela, pez sierra, tortuga casquito, la iguana negra, el pato golondrino y la codorniz, entre otros citados en las publicaciones del Consejo Nacional de Áreas Protegidas.

De ahí que los Guardianes por la Paz de la Madre Tierra tuvieran gran interés e invirtieran varios días en los preparativos de la celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre, elaborando en papel y otros materiales reciclados, tortugas, osos, micos, guacamayas, mariposas, jirafas y varias especies vegetales, con el fin de crear conciencia en sus conciudadanos para frenar las acciones que conducen a la extinción de la fauna y flora local, para así evitar que la historia de la desaparición total del pato poc o Zampullín del Lago Atitlán -un ave local- se repita.

Cientos de personas de Ciudad Guatemala, Escuintla, Sacatepéquez Ciudad Vieja, Quetzaltenango, Totonicapán, Jutiapa y Villa Nueva, atendieron el llamado que los voluntarios de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz y su Programa “Hijos de la Madre Tierra” realizaron a través de los diversos medios de comunicación que se unieron a la iniciativa, conscientes de que “El futuro de la vida silvestre está en sus manos”, como lo indica el tema de la ONU para el 2016.

Los Activistas de la EMAP convocaron, además, diversos centros educativos, alcaldías, representantes de Gobernación departamental, del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, la Universidad Rural extensión Escuintla y grupos de Boy Scouts que se articularon a la celebración y participaron del Desfile y las Paradas Ambientales promoviendo el reconocimiento de nuestra Madre Tierra como ser vivo; enseñando así, a amarla, respetarla, cuidar de ella y de todas sus especies, invitando a la población a frenar el comercio ilegal de especies en peligro de extinción.

Sabiendo que los responsables de la destrucción de los hábitats –y por ende, la desaparición de muchas especies– ha sido el mismo ser humano, muchas personas salieron con la convicción del cuidado de los animales y plantas que los rodean.