“El Holocausto como paradigma del genocidio”, Foro en la Universidad de Costa RicaEmbajada Mundial de Activistas por la Paz

“El Holocausto como paradigma del genocidio”, Foro en la Universidad de Costa Rica

25 de agosto de 2014,

San José de Costa Rica

 

«Yo era un chiquillo. Yo soy el último de seis hermanos. De los seis hermanos, cuatro murieron, el tercero se salvó y yo soy el último. Yo tenía un poquito más de 5 años. Cuando llegó el momento, los alemanes con carros, con altoparlantes comenzaron a decirnos que todo el mundo tiene que ir a la plaza, de lo contrario “los van a ejecutar en sus casas”. Y así era. No era sólo un dicho sino que así era. Miles y miles de personas fueron a esa plaza. Esa plaza era un horror, un horror sobre la Tierra».

La historia de Salomón Fachler y de los otros sobreviviente del Holocausto judío ha sido contada varias veces en múltiples escenarios alrededor del mundo. En el Auditorio Alberto Brenes Córdoba de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, don Salomón nuevamente tuvo que recordar la forma como desaparecieron sus familiares y conocidos.

Expertos tratadistas y especialistas internacionales en derecho fueron convocados por la Embajada Mundial de Activistas por la Paz para analizar por qué es necesario regresar a la historia de don Salomón y revisar los instrumentos jurídicos, políticos y sociales que permitieron la muerte de aproximadamente 20 millones de personas en manos del nazismo; hecho que hoy es reconocido mundialmente como el “paradigma del genocidio”, y que hoy, 70 años después, se siguen presentando crímenes de esta categoría.

«El crimen de genocidio quedó mucho a la determinación de las legislaciones nacionales, y por eso ustedes lo encuentran en varios de los Códigos Penales alrededor del mundo. Pero a partir de la entrada en vigor del Estatuto de Roma, se convirtió también en una de las cuatro categorías de crímenes por los cuales la Corte Penal Internacional tiene jurisdicción.

Piensen ustedes que de 1948 a nuestros días, entonces la Convención contra el Genocidio, reacción contra el horror del Holocausto, se plasma en una de las figuras más notables de la jurisdicción penal internacional; y lamentablemente el genocidio sigue ocurriendo alrededor del mundo; si no es por cuestiones de nacionalidad es por temas de religión, es por temas de conciencia, o es por temas de grupo étnico.

Y lo cierto del caso es que eso que en el pasado era visto como una consecuencia natural de los conflictos armados, hoy en día es calificado como un crimen de odio y una afrenta a la conciencia de la humanidad, al punto que hace parte de los crímenes que la Corte Penal Internacional puede juzgar», afirmó ante el público estudiantil el Dr. Joseph Thompson, Director del Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

Por su parte, el Dr. William Soto, Embajador de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz y gestor de estos debates alrededor del mundo, en su conferencia “La dignidad humana en un Estado social y democrático de derecho”, enfatizó sobre el valor del ser humano y su derecho como ser digno:

«Destaco la necesidad de que en el ámbito internacional se aclare y se precise el concepto de dignidad humana, para evitar su relativización y hasta su negación con conductas genocidas y constitutivas de grandes atentados contra los Derechos Humanos; conductas que desconocen que cada persona como individuo está dotado de ciertas características que lo hacen único e irrepetible, digno de respeto y de toda consideración».

El Dr. Alfredo Chirino, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, en representación de este claustro subrayó: «Los holocaustos modernos y los genocidios están a la orden del día. No se agotaron con los nazis en la Segunda Guerra Mundial, sino que se proyectan sombríamente en la historia que recién escribimos en el siglo XXI. No podemos ser olvidadizos del papel del genocidio como delito internacional, como tampoco podemos olvidar las características del hecho que tal concepto abarca.

(…) No debemos olvidar para que esto no vuelva a ocurrir, para que las universidades no se conviertan en lugares para reconstruir, es una verdad parcial; para buscar recuerdos electivos y olvidar el compromiso que como centros de conocimiento tenemos de mantener viva la flama de la crítica y del análisis».

El Máster (M. Sc.) Carlos Fallas, historiador de la misma Universidad, profundizó en estas declaraciones bajo el tema: “El Holocausto y genocidio, una aproximación teórica e histórica”. Explicó cómo es necesario cumplir ciertos requisitos para que un crimen sea considerado genocidio, basados en las victimas numéricas, la razón por la que han sido asesinados y la forma en que lo consiguieron.

«¿Y por qué es importante esa diferenciación? Porque una vez que esas medidas y esos requisitos se han cumplido, el Derecho Internacional puede tener una mayor participación, la Corte Internacional de Justicia puede tomar medidas un poco más concretas, siempre dentro de la parte de las recomendaciones; pero puede haber una mayor presión internacional para que se tomen medidas concretas».

La Máster Paula Dobles, socióloga y criminóloga, representante académica de la Facultad de Derecho de la Universidad, trajo a la mesa al reconocido jurista judío y polaco Raphael Lemkin, creador del concepto de genocidio:

«Lo calificó como la destrucción de la identidad nacional de los oprimidos y el intento de imposición de la identidad nacional del opresor; y agregaba que dicha imposición podía hacerse en sus cuerpos, transformando su identidad por medio del terror, o directamente en la tierra que ocupaban, eliminando a la población». Y presentó la exclusión del politicidio como una fragilidad de la Convención:

«Resulta inaceptable desde un punto de vista normativo y más allá de las interpretaciones, que la redacción de la Convención excluye a los grupos políticos, de género, de identidad sexual, discapacidad, económico, social, el lingüístico o cualquier otro, que sería una puerta abierta a las tendencias crecientes de la instalación de un Derecho Penal del enemigo, a través de la aceptación de que los delitos pueden ser diferenciales en función de las víctimas a las que afectan, vulnerando el principio  normativo fundamental de igualdad ante la ley».

Finalmente, el Dr. Camilo Montoya, Procurador Delegado ante la Corte Suprema de Justicia de Colombia, en su disertación “Conferencia, legalidad, voz voto y legitimidad en el caso local”, explicó por qué se presenta el Holocausto como paradigma o modelo de todo genocidio:

«La pregunta es: ¿Por qué, entonces, los tratadistas de Derecho Penal Internacional y la misma Organización de Naciones Unidas afirman que el Holocausto es el paradigma del genocidio? Paradigma es modelo, paradigma es un esquema que me permita a mí, a través de la visualización de sus diferentes aristas, comprender la figura; y ello lo que quiere decir es que ninguna explicación del genocidio se puede hacer al margen del Holocausto o la Shoá. ¿Por qué? Porque efectivamente han ocurrido muchos genocidios a lo largo de la historia.

De hecho, el siglo XX es reconocido como el siglo de los genocidios, una página negra para la historia de la humanidad; porque se creía que con la progresión de los Derechos Humanos con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, cuando la humanidad descubre la barbarie a la que se pudo llegar y cuando posteriormente, en 1961, estaban en Jerusalén, estaban juzgando a Eichmann, recuerdo que David Ben-Gurión decía: “No todas las potencias, no todos los ciudadanos, no todos los Estados son responsables; pero todos deben avergonzarse”».

El Dr. Francisco Guerra, Coordinador para México de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, quien moderó el desarrollo de este debate académico, resaltó uno de los objetivos de este proyecto:

«El Holocausto no fue un hecho aislado, no fue un hecho accidental, sino que pudo ser evitado; y de ahí que ha destacado nuestro Embajador Mundial la necesidad de estar monitoreando a través de observatorios permanentes, para poder detectar las señales de alarma. Y todos somos conocedores, testigos de lo que está pasando y cómo es que hoy mismo se están dando esas señales, como es la discriminación, la intolerancia, el odio étnico, la absorción cultural y la exclusión política de grupos minoritarios».

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Fecha: 
access_time Lunes, Agosto 25, 2014