15 historias con un mismo pasado y un sólo propósito fueron expuestas en ArgentinaEmbajada Mundial de Activistas por la Paz

15 historias con un mismo pasado y un sólo propósito fueron expuestas en Argentina

“Huellas para no olvidar” en el Museo del Holocausto Buenos Aires

Mantener viva la memoria de la Shoá es el objetivo que unió a la Embajada Mundial de Activistas por la Paz (EMAP) y el Museo del Holocausto Buenos Aires, en un acto conmemorativo para evocar este capítulo oscuro de la historia a través del testimonio de los supervivientes, con el fin de promover la enseñanza del Holocausto para prevenir el genocidio.

Por medio del Proyecto “Huellas para no olvidar” de la EMAP, fueron develadas en el mencionado centro histórico, cinco placas con la impresión de las huellas palmares y una breve descripción de la historia de los supervivientes del Holocausto, Isaac Zafran, Jaime Urszansky, Rebeca Raquel Fiszman y su esposo Motel Mesyngier (ambos de 101 años).

Estas placas fueron exhibidas junto a otras diez, las cuales representan una fuerte evidencia de que el nazismo no pudo extinguir al pueblo hebreo; testimonios que hoy tienen como propósito mantener viva la memoria de este suceso para evitar la reiteración de actos que atentan contra la humanidad, lo cual contribuye a la educación para la paz.



En el evento estuvieron presentes: el Presidente del Museo, Sr. Gustavo Zakkal; el Presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Sr. Julio Schlosser; y el Dr. William Soto, Embajador Mundial de la EMAP. Asimismo, asistieron familiares de los supervivientes del Holocausto, miembros de la comunidad judía y público en general.

Recordar el pasado para construir la paz

El Sr. Gustavo Zakkal en sus palabras manifestó la importancia de transmitir la memoria del Holocausto como un legado a las jóvenes generaciones; a su vez, indicó que llevar este mensaje es un trabajo digno que además honra a los sobrevivientes y los mantiene vivos.

Por su parte, el Dr. Soto expresó:

«Hoy más que nunca tenemos la obligación de recordar el pasado, aprender sus lecciones y aplicarlas al presente, a fin de asegurar el futuro de nuestros pueblos con base en la justicia, la verdad, la armonía y la equidad. Recordar nuestra historia y respetar la dignidad humana, nos permitirá construir una cultura de paz».

De manera significativa, el Sr. Isaac Zafran, como testimonio vivo del Holocausto, proclamó:  “...quiero decir que nunca olviden, que cuenten a nuestros hijos para que no se olviden de esta massacre”.

Para culminar las intervenciones, el Sr. Julio Schlosser, Presidente de la DAIA, tomó las palabras de los sobrevivientes y resaltó como ejemplo de vida el hecho de recordar este trágico suceso para trabajar por el futuro: “El pasado para recordar, pensar y no olvidar, pero mirando al futuro; para que no sea el pasado el que rija nuestras vidas, sino un futuro de amor y paz”, destacó.

Comprometidos con un futuro de paz

El Museo, sede del evento, ha sido declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por su esfuerzo y contribución permanente para incorporar la temática del Holocausto a la educación, como modo privilegiado de recuperar la historia, para prevenir la reiteración de actos racistas y violentos que amenazan una y otra vez a la humanidad.

De forma similar, la EMAP desarrolla el Proyecto "Huellas para no olvidar" en diversos países de Latinoamérica, con el objetivo de mantener vivo el testimonio de los sobrevivientes del Holocausto para transmitir a las generaciones presentes y futuras las lecciones universales de este lamentable capítulo que por sus características y condiciones dividió la historia de la humanidad en un antes y un después.

Asimismo, la EMAP promueve los Foros Universitarios “Educando para recordar”  con el propósito de establecer la enseñanza del Holocausto como paradigma del genocidio como tema de estudio en las escuelas, colegios, y en las universidades como cátedra transversal; para educar en el reconocimiento y respeto de los Derechos Humanos, con el fin de evitar actos genocidas y construir una cultura de paz.

Estas iniciativas se enmarcan en la Resolución 60/7 del 1° de noviembre de 2005, de la Organización de las Naciones Unidas, la cual “insta a los Estados miembros a que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras la enseñanza del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro”.