MK Yehiel Hilik Bar | La Diplomacia como herramienta para el establecimiento de la paz entre las naciones

MK Yehiel Hilik Bar | La Diplomacia como herramienta para el establecimiento de la paz entre las naciones

Primero yo quiero agradecer a la CUMIPAZ, a la Embajada Mundial, principalmente al Dr. William Soto Santiago y a usted, Gabriela Lara, por invitarme para hablar aquí en esta conferencia tan importante.

Y quiero agradecerle a Guatemala de parte de la Knesset, de los diputados de la Knesset, quiero agradecerles por ser tan buenos amigos de Israel, de ser un aliado tan importante para Israel. Ustedes son realmente uno de nuestros más grandes aliados. Y a ustedes, la CUMIPAZ y a la Embajada Mundial, deseo saludarlos por tener una conferencia que trae a líderes de todo el mundo para discutir la paz, para promover la paz.

Quiero agradecerles por invitarme a hablar del conflicto de Israel y Palestina y las formas de cómo encontrar la paz en el conflicto Israel-Palestina, y quiero decirles que los saludo porque hoy no es algo popular el promover la paz; lo que es popular es hablar acerca la paz, es popular decir: “Bueno, yo tengo una gran voluntad para hacer la paz”, pero hoy no es muy popular el trabajar duro, el ser valiente para traer la paz duradera.

Y desafortunadamente hay muchas palabras que las dice mucha gente en el mundo; la palabra paz se convirtió en una cosa solo como un decir, simplemente se convirtió en una palabra común en nuestras oraciones, en nuestros libros santos; y sí, para muchos líderes en el Medio Oriente hoy, no es algo popular promover la paz, porque para promover la paz usted tiene que ser valiente, no solo siempre dar grandes discursos, sino que para poder tener la paz o para lograr la paz usted tiene que hacer las concesiones necesarias, y es difícil hacer las concesiones necesarias.

Hay muchos líderes que no quieren o que no saben cómo hacer las concesiones necesarias para poder lograr la paz; es difícil.

A propósito, para estar en la posición de un líder, que no le caes bien a todo el mundo, es difícil; estar en una posición donde no todo el mundo está de acuerdo contigo, es difícil; estar en una posición en la que muchas personas te resisten, algunas veces te demonizan, algunas veces te amenazan, amenazan tu vida, es difícil; pero esto es exactamente lo que se necesita para poder ser un líder, ese es el precio que tenemos que pagar para poder ser un líder, un verdadero líder, un líder valiente; y esto es exactamente el tipo de líderes que necesitamos en el Medio Oriente, en Israel, en la Autoridad Palestina y en el mundo árabe.

Necesitamos líderes que estén listos para caminar la milla extra y para cruzar, para poder lograr la paz. Y solíamos tener este tipo de líderes en el Medio Oriente y en Israel, hicimos la paz anteriormente, pero desafortunadamente hay demasiados líderes en el Medio Oriente..., es mucho más fácil el amenazar con guerra en lugar de caminar la milla extra para la paz; y esto es un vecindario muy triste y una realidad muy triste en la que vivimos.

Aun peor, hay demasiados líderes que prefieren “manejar el conflicto”, manejar el conflicto en lugar de tratar de resolverlo. Se dicen a sí mismos y dicen a la gente: “es muy difícil solucionar este conflicto, no es algo agradable y placentero solución este conflicto”. Entonces miren, vamos a “manejar el conflicto”; esto es una nueva invención hoy en día, “manejar los conflictos”.

Amigos míos, los líderes valientes no manejan conflictos, los líderes valientes solucionan conflictos; aun si es duro, aun si es muy muy duro, muy difícil; ese es nuestro deber y nuestra obligación como líderes, aun si no es políticamente cómodo. Un verdadero líder no piensa en qué tipo de comentarios y de qué cosas se va a hablar en Facebook o en Twitter y cuál va a ser su nivel de popularidad en la comunidad o en su partido; un líder no piensa en los siguientes resultados de las elecciones. Y hoy, desafortunadamente en muchos países eso es exactamente lo que sucede.

Un verdadero líder debe pensar qué es lo mejor que se debe hacer para el futuro de su país, para el futuro de su gente, para el futuro de la próxima generación. Las próximas generaciones en tu parte, en tu lado; y sí, y también para las próximas generaciones en el otro lado, en la otra parte de conflicto; porque, amigos, en muchos conflictos, en la mayoría de los conflictos y, definitivamente, en el conflicto Israel y Palestina, el futuro y el destino de ambas partes, de ambos lados, están conectados el uno al otro, son dependientes el uno del otro, no se pueden desligar.

Y tengo que decirles, ustedes saben, para mí, siendo un israelita orgulloso, un judío orgulloso, un sionista orgulloso, para hacer eso se necesita trabajar muy fuerte para poder traer la paz, en mi país Israel; entre Israel y su enemigo. Entonces, siendo un israelita orgulloso y orgulloso de ser judío, soy un sionista muy orgulloso y en muchas formas, en muchas formas estoy muy orgulloso de mi país, estoy orgulloso de lo que hemos logrado en Israel en solo 70 años (acabamos de celebrar 70 años), porque desde nuestra creación —70 años atrás— el Estado de Israel ha florecido como un país.

En la historia corta de Israel, a pesar del terror constante y cinco guerras en siete décadas, hemos logrado el sueño antiguo de los judíos: de reconstruir nuestra tierra en la tierra prometida. La gente de Israel ha resucitado. Nuestro lenguaje bíblico, la Biblia, los bebés pequeños hablan en hebreo, el lenguaje de la Biblia. Israel está compitiendo todos los días como un líder mundial en tecnología, en ciencia; y cada día Israel cruza las fronteras de la medicina, de la ciencia, más allá de la imaginación. Israel ha hecho literalmente que el desierto florezca.

En solo 70 años hemos creado un Israel fuerte, un Estado judío fuerte, viviendo en nuestra tierra antigua. Amigos, nuestra gente se ha levantado de las ruinas del Holocausto y hemos creado los pasos para la libertad, la democracia, la libertad en un lugar muy difícil, que es el Medio Oriente.

Entonces para mí como israelita, para mí Israel es un modelo en muchos sentidos y esto me hace orgulloso de Israel. Sin embargo, amigos, para poder estar aun más orgulloso de Israel, yo quiero que Israel sea un modelo también en cuanto a inspirar, en cuanto a la paz; yo quiero que Israel le muestre al mundo un verdadero intento para lograr la paz, y ya lo hemos hecho antes.

Saben que fue Albert Einstein (que también era judío), y una vez dijo, y lo acoto: “Usted tiene que probar que el intelecto es la mejor arma de la historia. Y es nuestro deber, como judíos, ofrecerle al mundo nuestras experiencias más trágicas para que el mundo aprenda de nuestras experiencias trágicas; y al ser fieles a las tradiciones de nuestros padres y a nuestra realidad, debemos ser soldados en la batalla por la paz”. Eso fue lo que dijo Albert Einstein y sé que él tenía la razón.

Tengo decisión, serví como un joven en el ejército a Israel y tome la decisión en el momento que escuché acerca del asesinato de nuestro primer ministro, Isaac Rabin.

Isaac Rabin fue asesinado, fue matado, solo porque estaba tratando de traer la paz con los palestinos; y yo pienso que una guerra en un mundo, en un Estado mundial normal, en un Estado justo, no podemos permitir que ningún esfuerzo de paz termine solo por un asesinato político, esto no debe pasar y no pasará.

Esto es exactamente de lo que estoy muy orgulloso: de ser una pequeña parte de un gran grupo de israelitas y palestinos que están comprometidos para tratar de alcanzar la paz entre Israel y Palestina, y entre Israel y parte del mundo árabe; aquellos que quieran venir a paz con nosotros. Porque, amigos, cada uno de nosotros aquí nos preguntaremos algún día: “¿Qué hice yo para promover la paz?”. Cada uno de nosotros en Israel y entre nuestros vecinos nos preguntaremos: “¿Qué hice para promover la paz en mi vecindario, en el Medio Oriente, para resolver el conflicto palestino y para poder dejarle a mis hijos y a mis nietos un mundo mejor, un mundo más seguro en el que ellos puedan vivir?”.

Los israelitas y los palestinos tienen que ser muy honestos al preguntarse todos los días: ¿Queremos esta realidad sangrienta y dolorosa que tenemos entre nosotros, queremos que esto dure para siempre? ¿Queremos transmitirle a nuestras próximas generaciones el futuro de frustración de odio, de muerte, de violencia?, ¿es esto lo que queremos? La respuesta es NO. Esto no es lo que esperamos, esto no es lo que esperamos cuando establecimos el Estado de Israel; nuestro destino no es sumisamente aceptar la existencia este conflicto, eso es algo equivocado, eso va en contra del espíritu judío y nunca fue la verdadera intención del sionismo.

Entonces, la única cosa y lo correcto que se debe hacer entre Israel y Palestina es entrar en un proceso profundo de negociaciones, profundo y directo y honesto. La paz no se puede forzar hacia Israel y hacia los palestinos de ninguna forma unilateral; la paz de Israel y Palestina puede ser una realidad solo a través de una negociación larga, valiente y profunda entre las dos partes.

Entonces, los políticos israelí..., yo no veo que haya muchas cosas que sea más importante, para la agenda israelí, que un verdadero intento para alcanzar la paz con nuestros enemigos, con los palestinos y con el mundo árabe; esto es porque para la resolución del conflicto trabajamos muy fuerte por dos años para hacer un plan de paz que fue autorizado en las instituciones de mi partido, y estamos tratando de implementarlas y promoverlas en Israel y en el mundo. No tengo tiempo para pasar, entrar en los detalles de este plan, pero quiero tomar esta oportunidad para contarles siete asunciones generales y principales.

Número 1. Como ya lo mencioné, la política de manejo del conflicto ha fallado, porque miles de misiles en las ciudades sureñas de Israel, miles de muertes y personas muertas en ambos lados, el creciente odio y satanización de ambas partes, una crisis humanitaria severa en Gaza, miles de acres de agricultura en Israel que se queman en Israel cada semana, la oscuridad, falta de esperanza, ¿es esto como hemos manejado el conflicto? No, gracias.

Y siempre les digo a mis hermanos y hermanas israelíes: el pensar que se pueda manejar este conflicto para siempre es errado, porque aun si creyéramos que tenemos la razón en todo... y creo que tenemos la razón en la mayoría de nuestras cosas; pero aun si los tuviéramos, si pudiéramos sobrevivir al odio y al terror que se nos tirará, nosotros no establecimos un país para simplemente sobrevivir en él, sino para vivir en él, en una vida normal, una vida moral; entonces un gran NO para el manejo de conflicto.

Número 2. La solución de los dos Estados. Dos naciones quiere decir dos personas, es la única solución. ¿Un Estado con los palestinos?, ¿tres Estados (con Gaza)? No funcionará. Solo dos Estados pueden funcionar a largo plazo.

Un Israel fuerte y exitoso debe ser un Estado democrático; el Estado judío en nuestro país, que sea vecino de una Palestina desmilitarizada con un ambiente justo y pacífico, libre de misiles, de rockets, y calles libres de terror con educación para la paz y cultura para la paz, y un crecimiento académico y crecimiento en todos los sentidos en ambos lados.

Yo estoy muy feliz de que el presidente Donald Trump (un gran amigo de Israel, un gran apoyador de Israel) dijo la semana anterior a Netanyahu, que él apoyaba esa solución de dos países y que a él le encantaba esa solución de dos países; y hay un gran amigo como Donald Trump, probablemente él entiende que esto es algo muy muy bueno para Israel.

Número 3. Que no haya socio es algo que evade la responsabilidad. Tenemos que ayudar a crear un socio en cualquier lado del conflicto. No es solamente gritar que no hay socio, porque en una guerra y en un conflicto usualmente el socio es el enemigo; entonces en la guerra y en el conflicto usualmente la otra parte será algo malo para nosotros, nunca será perfecto.

Egipto y Jordania nunca fueron los mejores socios de Israel; eran más grandes enemigos que los palestinos, pero hicimos paz con ellos. Entonces necesitamos gran liderazgo para lograr esta sociedad. Un acuerdo entre Israel y Palestina es posible en la mayoría de sus parámetros. Mis amigos, nosotros sabemos cómo es la solución para el conflicto, nosotros tenemos cualquier cantidad de planes para resolver este problema; se necesita un liderazgo comprometido en ambas partes para que se logre, ya lo hemos hecho antes.

Número 5. Después del establecimiento del Estado Palestino, Israel tendrá fronteras defensivas. Todo el mundo te dice que “bueno, y cuando tengamos la solución de dos Estados no hay que defender a Israel”. No, eso no es verdad. ¿Por qué? Porque tenemos muchos otros enemigos con los que lidiamos todos los días; entonces el desmilitarizar Palestina ya no será eso una amenaza, pero seguirán habiendo amenazas

Número 6. Tenemos que trabajar para crear un impulso creativo durante la negociación. Nosotros no podemos trabajar solamente en la parte técnica, en las aspectos técnicos, en las cosas tangibles, en las fronteras; tenemos que trabajar también en las cosas no tangibles, como la educación para la paz, como el crear una cultura de paz; y esto es muy importante.

Número 7. Y el último punto que sugiero es incluir a los socios regionales dentro del proceso de paz; necesitamos abordar a los Estados árabes, aquellos que entiendan que Israel está en el Medio Oriente, y pedirles a ellos que hagan puente entre los israelíes y palestinos. Tenemos una iniciativa árabe en nuestra Mesa, yo creo que podemos contestarla; no necesariamente estar de acuerdo, pero sí debemos contestarla.

Entonces, esos son siete puntos básicos y asunciones que tenemos para pensar si realmente queremos promover la paz entre Israel y Palestina.

Sin embargo, amigos míos, para finalizar, después de todo lo que he dicho aquí, después de todo el discurso que he hablado —principalmente acerca de mi obligación con Israel para la paz—, permítanme decir una palabra a los palestinos, al mundo árabe, permítanme decir una palabra a los enemigos de Israel, yo abordo a los enemigos de Israel y les digo:

Ustedes deberían decidir, decidir realmente si quieren vivir en el Medio Oriente, cerca de nosotros, o en lugar de nosotros; enseguida de nosotros o quieren quitarnos a nosotros, tienen que decidir; porque si ustedes quieren vivir ahí enseguida de nosotros, nosotros tenemos la obligación de encontrar el paso hacia la paz, el camino a la paz junto con ustedes; pero si ustedes piensan que ustedes deben vivir en el Medio Oriente quitándonos a nosotros, ustedes deben saber que eso nunca nunca va a suceder.

Y les digo a los enemigos de Israel: Si ustedes quieren paz con Israel, nosotros debemos asegurarnos de que nosotros realmente tengamos una voluntad de paz con nosotros; pero si tienen algún sueño oculto de que algún día van a vivir en el Medio Oriente sin Israel, deben saber que Israel está aquí para quedarse.

Amigos míos, la paz no es un lujo, es una necesidad; es nuestro deber y obligación con la humanidad. La paz es un derecho humano básico.

Tomemos una decisión aquí, para trabajar de forma fuerte para promover la paz en el Medio Oriente y en todo lugar alrededor del mundo. Y si usted no entendió lo principal, ahora voy a tratar de leer en español:

Amigos, la paz no es un lujo, la paz es una necesidad. Elijamos la paz.

Muchísimas gracias.