"Hilos que se Cruzan Educando desde la Interculturalidad para la no Repetición del Holocausto" - Dr. Hernel Villa

Moderador(a)

Muchas gracias al Dr. Camilo Montoya por esa excelente exposición. Es el turno para que la Universidad de la Guajira, por parte de los doctores Yolanda Parra y el Sr. Hernel Villa Amaya, presenten su ponencia: “Holocausto y memoria de los silencios históricos”.

El Dr. Hernel Villa Amaya es doctor en educación y estudios interculturales de la Universidad de Antioquia, la Universidad Federal de Bahía, Brasil, Postgrado en psicolingüística, licenciado en psicología educativa y filosofía con distintos cursos de diplomado; amplia experiencia en el campo educativo en comunidades étnicas indígenas, afrocolombianos y gitanos, en lo pedagógico investigativo, conexión situada cultura, etnicidad, interculturalidad, multiculturalidad, diversidad, construcción de currículos bilingües pertinentes y diseño de implementación de la etnoeducación, cátedra de estudios afrocolombianos.

Es asesor para la política pública educativa, para los grupos étnicos ante el equipo de: Atención Educativa, a grupos étnicos del Ministerio de Educación Nacional. Es docente investigador adscrito de la Universidad de la Guajira y al Centro de Información de los Grupos Étnicos de la misma Universidad; asesor metodológico para el proceso de Consulta auto 092 de derechos de mujeres indígenas desplazadas del 2008 de la Corte Constitucional.

Su ponencia: “Holocausto y memoria de los silencios históricos” Esta ponencia será compartida con la Dra. Yolanda Parra, quien también es doctora en pedagogía de la Universidad de Bolonia, Italia y título de psicología de la Universidad de Bolonia. Especialista en Derechos Humanos de la escuela de nueva administración pública de Sat de la ciudad de Bogotá, título en economía y comercio de la Universidad de Bolonia, Italia. Título de magister en relaciones industriales y laborales de la Universidad de Bolonia, Italia; título de administración de empresas de la Universidad de La Salle en Bogotá. Participando en la red de Universidades estatales de Colombia, la Universidad del Zulia, la Universidad indígena Bolivariana, la Aymara tupaca tamari, en los centros de culturas originarias Casai de la Universidad de Guadalajara, también han participado en el Centro Universitario del norte, con la conferencia diálogos de saberes para una pedagogía intercultural.

Repito la ponencia: “Holocausto y memoria de los silencios históricos” Sean bienvenidos.

 

Dr. Hernel Villa Amaya 

Doctor en educación, estudios interculturales de la Universidad de Antioquia

Buenas tardes, saludo a los asistentes, en especial al Dr. William Soto de quien en algún momento cuando estuve en Brasil llegue a escuchar de sus iniciativas por la paz a nivel global. También saludo a los demás colegas ponentes, a los hermanos indígenas, afro descendientes, auditorio en general, autoridades e investigadores que están acá presentes.

El espacio le hemos llamado: “Holocausto y Memorias de los Silencios Históricos”, pero mi ponencia en especial lleva por título: “Hilos que se Cruzan Educando desde la Interculturalidad para la no Repetición del Holocausto”, es la ponencia que he preparado para esta mañana.

Inicio con una expresión de un pensador nuestro, latinoamericano, el profesor Enrique Dussel que nos ha dicho: “No es lo mismo escuchar al otro como parte de lo mismo que escuchar al otro como parte de sí mismo”.

Bien, voy a tratar de ser breve porque, bueno, yo había preparado una ponencia para un poco más de tiempo, pero ya me comentaban los organizadores que el tiempo es de diez minutos. Hoy asistimos a una época de discursos, discursos emergentes que son el resultado de nuevas miradas, se está haciendo sobre la realidad social y cultural, tales categorías, conceptos y demás contienen muchos pliegues como se observa con esto de la interculturalidad.

Como mi ponencia es la interculturalidad, educando desde la interculturalidad para la no repetición del Holocausto, lo que pretendo entonces es mostrar cómo la interculturalidad se constituye en una herramienta pedagógica, curricular que va a permitir que lo otro en otro, lo diverso sea mirado, percibido, visto, no como el que genere el conflicto ni mucho menos o como el que ataja el desarrollo de las naciones o de las regiones.

Es precisamente, la educación desde lo intercultural lo que va a permitir y lo que está permitiendo que las tensiones entre distintos sectores culturales, sociales, étnicos, generen dinámicas de encuentro bajo el entendido de que sí, es cierto, es posible que el mero encuentro con el otro genere tensiones, pero esas tensiones no son las que conllevan al conflicto en el sentido de las exacerbaciones de las violencias de los sujetos y de los grupos humanos.

Y cito aquí lo que nos decía el gran Faenon en los condenados de la tierra, un texto hermoso, este importante pensador para nosotros quienes venimos de la diáspora afro descendiente y Faenon señaló en los condenados de la tierra, que una de las cosas de las que Europa siente vergüenza (además de todo lo que nos han contado en esta mañana), es que los europeos utilizaron unas técnicas de tortura para el período esclavista y que para la situación vivida por el pueblo judío, que eran europeos, se les aplicaron las mismas técnicas de tortura que se produjeron para el periodo esclavista y la trata trasatlántica. Entonces Europa siente vergüenza, que eran europeos torturando a otros europeos, con las mismas técnicas de tortura que fueron utilizadas para el período de la trata trasatlántica, “es una gran vergüenza”, describe Faenon en su texto condenados de la tierra.

Bien y cito esto entonces, porque fundamentalmente nos preguntamos hoy: si nuestras instituciones educativas, de alguna manera evalúan si la pertenencia social e histórica en sus contextos, nos convoca, y esta pregunta nos va a convocar a jalonar nuevos hitos educativos, que promuevan la construcción de una sociedad intercultural que posibilite la no repetición del Holocausto.

Pero bien, la escuela se encuentra entonces todavía situada en una pedagogía normalizadora, disciplinadora y homogeneizadora, que busca la domesticación del sujeto diverso y por ende, el desconocimiento del otro.

Lo que decimos entonces, es que la interculturalidad mediante sus distintas estrategias, va a generar dispositivos frente a la sociedad que va a permitir que ese sujeto diverso, ese otro, sea parte del escenario de las políticas de reconocimiento de esa diversidad.

Entonces, hemos indicado la necesidad de preguntarse por la pertinencia que tiene el uso de lo intercultural y de la interculturalidad, como hecho social, como categoría analítica o como enfoque teórico, proyecto político o movimiento social, lo intercultural. En este contexto, esta situación de lo intercultural va a permitir y está permitiendo, que las tensiones entre grupos humanos, entre conglomerados humanos, entre conglomerados étnicos (para el caso nuestro), conglomerado indígena, conglomerado afrocolombiano o de conglomerado de gitanos, que son los que la Constitución Política reconoce como grupos étnicos, pero sabemos que va más allá de este reconocimiento de estas tres etnias.

Cuando miramos entonces la educación, decimos que la educación por el mero hecho de generar escenarios de encuentro entre seres humanos, es un espacio de paz, es un espacio de reconocimiento de conciencias en el sentido de yo reconozco al otro como una conciencia en sí, pero también reconozco que ese otro es diferente a mí y por hecho es otra conciencia igual a mí.

Lo que quiero señalar entonces, en este punto y que es el elemento fundamental en la dinámica, el entramado que nos trae lo intercultural, es que esta interculturalidad sienta su accionar sobre cuatro elementos fundamentales que bueno, algunos pueden considerar como valores o como principios de la modernidad (no creo), son más situaciones que surgen de la misma dinámica que hemos aprendido de distintos pueblos en el mundo; y esos cuatro elementos, que pueden ser considerados como valores o principios y que están presentes en distintos pueblos del mundo, uno: te reconozco como una conciencia igual a la mía; dos, te valoro como otra conciencia coigual a la mía; tres, te respeto como otra conciencia coigual a la mía; y la cuarta, que es igual de importante que las tres anteriores, la cual repito, te valoro, te reconozco, te respeto y te acepto como otra conciencia coigual a la mía.

Y que estos elementos, tienen que ser herramientas centrales en una dinámica o en las dinámicas que se tracen desde los proyectos educativos, donde lo intercultural sea el elemento cohesionador del respeto a la diferencia y del reconocimiento de las diferencias en tanto lo otro, pero en lo otro como parte fundamental de la sociedad humana, del conglomerado de la sociedad humana.

Yo quiero terminar entonces, señalando dos cosas: el ámbito educativo que se recoge en la escuela, que se plasma en la escuela, continúa siendo, tiene que dejar de ser o no continuar siendo un espacio de colonización, en el sentido de concesión mental, en el sentido de no reconocer a los otros; que por el contrario el reconocimiento de la diversidad, el reconocimiento de la diferencia, acompañado de acciones fundamentales desde la educación, pueden llevar a construir sociedad y sociedad que asegure la sostenibilidad de la paz.

Entonces, hoy cuando hablamos en Colombia el caso nuestro el posconflicto, ¿cuáles son las herramientas y los dispositivos que van asegurar de la sostenibilidad de la paz? Pues bien, una de esas herramientas y dispositivos, es el hecho del trabajo desde lo intercultural. Lo intercultural, entendido como el compartir esas espacialidades históricas en distintos escenarios, en distintos contextos culturales.

Bien, termino con lo siguiente para exaltar el hecho intercultural. Las sociedades que incluyen las diferencias, es posible que excluyan las desigualdades. Gracias.

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Fecha: 
access_time Mar, 11/25/2014 - 00:00