FORO JUDICIAL INTERNACIONAL “Nuevas Propuestas para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio”, Argentina - Dr. Julio César Pineda - Moderación 1

FORO JUDICIAL INTERNACIONAL “Nuevas Propuestas para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio”, Argentina - Dr. Julio César Pineda - Moderación 1

1ª Mesa

MODERADOR - VENEZUELA

Dr. Julio César Pineda

Analista, profesor universitario y diplomático de carrera

 

Bueno, con esta primera conferencia del Embajador William Soto Santiago, yo creo que tenemos un marco importantísimo. En esos doce puntos que él establece hay una Hoja de Ruta para los acádemicos, para los políticos, para los diplomáticos, en esas reformas que él plantea no solamente de Naciones Unidas, que es vital y es importante.

   Por cierto, Dr. William Soto, el Canciller de Francia, Fabius, ha insistido en que Francia voluntariamente podría dejar de lado ese derecho absoluto de veto, casi que lo escuchó usted, cuando se traten de delitos de lesa humanidad o grandes crímenes internacionales. Ojalá que lo haga también Gran Bretaña, lo haga Rusia, lo haga la República Popular China, y los propios Estados Unidos.

   Creo que es una solución pragmática, realista, porque los cinco miembros no quieren perder el derecho que tienen desde la Segunda Guerra Mundial, y no van a perder el derecho a veto. Pero es una propuesta práctica: uno, el que aumente el Consejo de Seguridad. Ya hay concenso en Unasur y en la comunidad económica, y en la comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. Se ha hablado de países como Brasil, Argentina, México; tal vez como permanentes, inclusive con cierta modalidad alternativa, lo cual le daría presencia a América Latina con ese derecho también a veto.

   Y además de lo que usted señalaba, Dr. William Soto Santiago: el hecho de que pudiera ir un país europeo también es fundamental para democratizar y darle otro contenido al Consejo de Seguridad más allá de la herencia de la Segunda Guerra Mundial; y un país asiático, usted hablaba de India, es fundamental hoy de los grupos del BRICS, también Brasil está dentro de ese grupo, que le daría más peso porque son realidades geopolíticas del mundo de hoy.

   En segundo lugar, usted lo plantea también con sentido muy práctico: hay que modificar la Convención de 1948, era otra realidad, fue otro esquema, fue otro momento. Hay que modificar, incluso, lo que tomó la Corte Penal en el 98, cincuenta años después, al poner y tipificar el genocidio en la misma medida y en la misma línea que estaba en el Tratado del 48. Me parece viable para los académicos, para los diplomáticos, que se proponga a nivel de la Corte Penal esa revisión.

   Por cierto, hay que señalar que hace apenas…, en el 2009, hubo la primera revisión del Estatuto de Roma en la Conferencia de Kampala, donde se logró incluir a la agresión. Antes era solo genocidio, crímenes de guerra y  el tema de delitos de lesa humanidad; ya el cuarto es la agresión.

   Así que no sería extraño, si trabajamos todos en la diplomacia, en la política, en la Academia, para modificar, podría incluirse lo que él llama el quinto delito, que es el delito fundamental, que es el ecocidio, en esa preocupación por la ecología. Pero también en redefinir, y usted tiene mucha razón... Acaban de llamar a La Haya al Presidente de Kenia, el señor Kenyatta, por una aplicación que podría incluirse en lo que usted señala. Son delitos políticos: él masacró más de 3.000 personas, desconoció el resultado electoral, y tuvo que ir a La Haya, en eso que llaman en Colombia el politicidio, que lo escuché por primera vez a los compañeros de Colombia, que creo que me decía el magistrado que nos acompaña, que ya hay decisiones jurídicas en Colombia del politicidio, y que es vital en América Latina la persecución, evitarla por razones políticas.

   Lo mismo que es lo que él reclama en la parte del etnocidio, que en Bogotá los grupos indígenas reclamaron y apoyaron esta propuesta para trabajar.

   Y por último, creo también importantísimo lo que usted insiste: los Observatorios regionales. Nosotros ahora ingresamos al Mercosur, Venezuela. Tenemos Unasur, tenemos la Comunidad Andina, tenemos la SELAC: la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. Qué interesante sería que se propusiera allí un Observatorio Permanente, en esta materia de derechos fundamentales, y sobre todo de grandes delitos, donde hubiese un compromiso para el seguimiento y la denuncia, al margen de que en el futuro incluso hubiera tribunales penales regionales. Tal vez uno para América Latina.

   Me decía hace poco el Presidente de la Audiencia Española, que Ecuador pidió un estudio a España para que lo ayudaran a reformular un proyecto de Corte Penal Latinoamericana; que fuese complementario de la de La Haya, pero que se ocupara más de aspectos regionales. Los africanos están un poco en esa línea también, y serían realizaciones a futuro, pero creo que es muy pragmático y muy realista.

   Y el tema de la educación que el Embajador William Soto siempre insiste. Allí está la propuesta que hizo ayer, creo que la delegada del Paraguay y también la de Colombia, de la Red de Universidades Latinoamericanas para la Paz. Creo que sería interesante unir programas, todos somos profesores universitarios, y podríamos aprovechar el trabajar en esa dirección.

   Igualmente usted señalaba con el dramatismo de los sesenta millones de víctimas, no se quedan sólo en la Segunda Guerra Mundial, sino que hoy hay nuevos genocidios, nuevas expresiones, y pareciera que el hombre no aprende y quiere ir en esa vía de destrucción.

   Así que tomemos esos doce puntos, que son como doce mandamientos para la nueva sociedad del siglo XXI, pensando en que, como decimos, la justicia es fundamental para la paz. Si no hay justicia, no hay paz. Y en ese sentido pues creo que tenemos que seguir trabajando.

   A continuación creo que es un tema también muy importante, porque el Dr. Daniel Rafecas es, creo que el latinoamericano que ha trabajado más –si no me equivoco– el tema del genocidio a nivel académico, a nivel diplomático. Hace poco, apenas unas semanas, lo tuvimos en Caracas en un auditorio lleno de la Comunidad Judía venezolana, donde escucharon su conferencia, y muy interesante al día siguiente con jóvenes universitarios, que es donde tenemos que sembrar la semilla de lo que fue este crimen que se olvida con el tiempo.

   Afortunadamente la Embajada del Dr. William Soto ha venido con las huellas de los sobrevivientes dejando testimonio, para que no se olvide eso que ha sido tan dramático, porque están con su mano todavía con el número, en Caracas y en muchas partes de América Latina; incluso estaba ese día el señor de Israel de Caracas, que a los 15 años estuvo en Auschwitz y se salvó de casualidad, pero es un testimonio que tenemos que conocer en América Latina, que estuvimos lejos de la guerra pero que cualquier día puede llegar.

   Así que dejamos entonces, a Daniel Rafecas, que además es anfitrión, argentino, pero permanentemente en eventos internacionales. Me decía el amigo de Bosnia que ha estado con él en Sudáfrica y en otros sitios donde los genocidios han sido permanentes. Tiene la palabra entonces, el Dr. Daniel Rafecas: “El Holocausto: un punto de partida en los estudios sobre el genocidio”.