Dr. William Soto | Exposición "Atrocidad genocída" en la Universidad del Magdalena, Colombia

Embajador mundial por la Paz

Presidente ejecutivo de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz

Dr. Wilmer Martínez, director del sistema de museo Universidad del Magdalena; Dr. Camilo Montoya Reyes, procurador judicial ante los tribunales en Bogotá; Dr. Joshua Ben Abraham Rojas, representante de la comunidad Judía de Santa Marta; Dr. Iván Sarmiento, coordinador de Colombia para la Embajada Mundial de Activistas por la Paz; Dra. Auris de Freita, de Venezuela; Dra. Ellis Gómez, asesora del Ministerio del Interior; miembros de la comunidad Judía, miembros de la prensa, señoras y señores.

Hoy en asocio con la Universidad del Magdalena, en el museo  Claustro San Juan Nepomuceno, en esta galería internacional, inauguramos la exposición fotográfica sobre el Holocausto, identificado como el mayor de los genocidios perpetrados a lo largo de la historia de violencia e intolerancia de la raza humana.

Es muy significativa esta exposición fotográfica, a pesar de la crudeza de las fotografías, de las deplorables condiciones de desnutrición en sus cuerpos, de angustia, el dolor y el horror en sus rostros de las víctimas, son documentos con un invaluable aporte para la verdad histórica. ¿Qué veríamos si pudiéramos mirar a través de las pupilas de quienes fueron discriminados, concentrados en guetos, trasladados en vagones donde se transportaba ganado, sometidos a trabajo forzoso o forzado hasta la muerte, fusilados, ahorcados y lisiados? ¿Qué veríamos a través de los ojos de las víctimas? Una respuesta obvia: veríamos a los perpetradores, a los autores de su desgracia; sin embargo, lo curioso es que a quienes ellos veían, eran muchos conocidos, con quienes horas o días antes convivían en el mismo vecindario, vecinos que por virtud de unas leyes aprobadas por el parlamento alemán, ahora cumplían el rol de verdugos.

Si pudieras mirar a través de los ojos de las víctimas del Holocausto, veríamos soldados sonriendo, mofándose, grabando videos, tomando fotografías como las que hoy se exhiben en este claustro.

Veríamos a los victimarios haciendo del Holocausto el genocidio más documentado de la historia; y lo preocupante, para quienes insistimos en la necesidad de prevenir la atrocidad genocida, es que el llanto de los niños víctimas, los gritos de dolor y angustia de los torturados, el olor de los miles de cadáveres en descomposición, toda esa tendencia de la barbarie, pasó desapercibida o fue soslayada por la humanidad; si la humanidad se enteró es responsable del exterminio de un pueblo indefenso; si la humanidad lo ignoró, también debe ser llamada a cuentas por su negligencia, por permitir que se desmorone el estado de derecho.

La comunidad mundial debe ser llamada a rendir cuentas por aprobar una propuesta de gobierno discriminatoria, que luego se erigió en un régimen dictatorial, en toda una burocracia genocida.

La importancia de estas fotografías es que constituyen, junto con el testimonio de los sobrevivientes, la principal contra evidencia para  quienes se atreven a distorsionar la verdad histórica. Estas fotografías enseñan la irracionalidad de la barbarie y se convierten en herramienta fundamental para contextualizar el Holocausto. A pesar del dolor que exhiben, son instrumentos pedagógicos para enseñar sobre la irracionalidad humana, son instrumentos pedagógicos que educan para recordar, que educan para prevenir.

Sean todos bienvenidos a presenciar el legado documental de una de las páginas más vergonzosas de la historia de la humanidad, el Holocausto o la Shoá y con nuestros esfuerzos por educar, para prevenir, le decimos al mundo que la barbarie genocida nunca más se repita.

Muchas gracias y bienvenidos a esta exposición fotográfica.

Por favor estemos puestos en pie, para pedir un minuto de silencio en memoria de las víctimas del Holocausto.

Muchas gracias a todos.