Dr. Franz Freudenthal | Soluciones innovadoras para curar cardiopatías congénitas

Dr. Franz Freudenthal | Soluciones innovadoras para curar cardiopatías congénitas

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Nota de transcripción: El texto a continuación fue digitado y revisado en vivo, durante la transmisión de la ponencia y/o traducción. Es posible que esté en proceso de posteriores revisiones para su mejoramiento. De ser requerido, puede ser verificado con la grabación correspondiente. (Sugerencias o comentarios: transcripciones@emapaz.com)


Dr. Franz Freudenthal

Científico, cardiólogo.

Fundador de PFM

Bolivia

Primero quería agradecer por la oportunidad de estar acá al comité organizador a las personas que están acá y quería comenzar esta charla pidiendo a la doctora Alexandra Gil que es mi esposa que haga una pequeña introducción de cuál es el problema que tenemos para que yo posteriormente vaya mostrando él es el camino que hemos hecho Alexandra por favor.

Muchas gracias, Franz, y muchas gracias también a todos por estar acá y por darnos la oportunidad de presentar un poco de nuestro trabajo en Bolivia.

El tema se trata, el que vamos a presentar, se trata de soluciones innovadoras para las cardiopatías congénitas. Este tema no es muy usual de escuchar en estos foros horizontales. Nosotros nos sentimos sumamente orgullosos de estar acá.

Las cardiopatías congénitas, es decir, las enfermedades con las cuales un bebé puede venir al mundo, ocupan el 1%; o sea 1 de cada 100 niños viene con una enfermedad del corazón.

¿Qué significa, en Bolivia, venir al mundo con un problema del corazón?

Nosotros tenemos que en las ciudades de altura ocurren estos problemas dos veces más frecuentemente que a nivel del mar. Calculamos que en base a los nacimientos anuales en Bolivia, que ocupan alrededor de 253.000 nacimientos, tenemos 5000 nuevos casos cada año, y un pool de pacientes, una corte de pacientes, de 50.000 niños que están en este momento a la deriva.

Alrededor nuestro, es decir, en los países vecinos, se cuentan con programas de atención para los niños con cardiopatías congénitas, como es el SUS en el Brasil y en el Perú, el programa Auge en Chile y el programa Sumar en la Argentina. En todos estos países, el niño que nace con una cardiopatía congénita tiene el derecho fundamental de ser diagnosticado y tratado en las primeras horas de vida. No es el caso en Bolivia ni tampoco en Paraguay.

Se puede dar muchos números alrededor de esta problemática; baste decir que el 50% de los pacientes muere antes de cumplir el primer año de vida, engrosando las cifras enormes de mortalidad infantil que tenemos en nuestro país y que ocupan el triste lugar de segundo en Latinoamérica. 25% más, morirán antes de cumplir los 5 años, engrosando otra vez la cifra de mortalidad antes de los 5 años.

Junto con esto, es decir, con la mortalidad precoz, que se puede calcular en base a una esperanza de vida de 68 años en Bolivia, nos da una cifra enorme de 500.000 años perdidos de nuestros pacientes; y también se pueden calcular aquellos años perdidos por discapacidad.

Las soluciones para estos niños, que a cualquiera de nosotros se nos pueden ocurrir, pasan por diferentes aspectos. Tenemos que tomar en cuenta, sin embargo, que no estamos hablando solamente de mortalidades y enfermedad; estamos hablando de familias, estamos hablando a familias truncas, que se van a quedar sin un miembro; estamos hablando de horas de hospitales, estamos hablando de horas de esperar una ficha.

¿Qué pasa con los otros niños mientras tanto?, ¿quién los lleva a la escuela, ¿quién va a trabajar?

¿Cómo darles una mano nuestros pacientes? Bueno, nosotros llegamos a Bolivia después de nuestra especialidad hace 15 años, y pasamos por diferentes ideas.

Una de las ideas fue hacer campañas de diagnóstico en aquellas ciudades en Bolivia donde no hubieran cardiólogos pediatras. De las diez ciudades principales, en Bolivia solamente en tres se cuentan con cardiólogos pediatras; entonces empacamos nuestros aparatos y nos fuimos a buscar a nuestros pacientes engrosando nuestras listas de espera con eso.

Hicimos alianzas en base a proyectos público-privados con la cooperación alemana, con la cooperación japonesa, logrando que por lo menos en un hospital en Bolivia se puedan tratar los niños en base a cirugía cardiaca.

Fundamos la Fundación Cardioinfantil buscando recursos para nuestras campañas y para nuestras cirugías, y logrando que algún número de pacientes que acudiera a nosotros pudiera ser tratado.

Hicimos misiones en diferentes lugares, en diferentes ciudades, logrando también cirugías del corazón.

Sin embargo, ¿a cuántas personas puede uno alcanzar como una persona privada? No muchas. Acuérdense de la cifra inicial: 5000 pacientes nuevos cada año. Nosotros alcanzábamos solamente a 50.

Decidimos entonces buscar nuevas alternativas ya en el área de la innovación tecnológica. Los niños pueden ser tratados, cuando se los reconoce a tiempo, en un 85% de los casos. A la mitad, a través de una cirugía a corazón abierto, muy cara, con mucho tiempo en terapia intensiva, con mucho peligro; o se los puede tratar a través de intervencionismo cardiopediátrico: a la mitad. Voy a dar la palabra ahora a Franz para que les cuente cómo hicimos eso.

Dr. Franz Freudenthal

Bueno, ya saben por qué tuve que hacer todo esto. Alexandra no deja que yo pueda ir a la cama si no se resuelven los problemas... y quería dar un poco: qué significa ciencia. Ciencia no es algo abstracto en el cielo, inalcanzable. Ciencia son pequeños pasos, seguros, firmes, consecuentes y protocolizados. No puede existir caos, no puede existir desorden en la ciencia; tenemos que hacer paso a paso. Y eso es lo que estos niños esperan de nosotros.

Educación. Ustedes puedan ver que no estoy solo, Alexandra está mostrando a los niños cuál es el problema, dónde está problema; y los niños vienen con sus parientes y hay que entenderlos. Las personas aymaras tienen una tradición.

Qué significa el corazón, qué significan los sentimientos. Lo más importante es entender a los pacientes.

Tenemos que entender que estos pacientes vienen con la solución en su mano. Si ustedes pueden ver son los artistas más increíbles que existen; pueden hacer tejidos milimétricos con una precisión increíble. Yo no he encontrado en todo el mundo esas habilidades como la has encontrado en este lugar; pero las hay, las hay en todas partes, solamente hay que cultivarlas.

Lo que nosotros hacemos es: tomamos un catéter muy delgado y vamos viajando, y llegamos a -justamente- donde está el problema. Ahí nosotros colocamos un dispositivo y solucionamos el problema. Lo único que hacemos es utilizar las vías naturales que cada paciente tiene para solucionar.

Antiguamente se tenía que abrir el pecho, destrozar un montón de órganos para llegar este lugar. Ustedes ven, este paciente ya tiene un dispositivo puesto y es completamente normal: se puede levantar y comenzar su vida como cualquier persona completamente normal.

Ustedes pueden ver, nosotros no podemos ver dentro del cuerpo (estas son imágenes reales). En este caso estamos cerrando usando una sella. Estos tejidos hechos por los aymaras son los que nosotros usamos para cesar estos defectos cardíacos. Estas son las imágenes que nosotros vemos.

En este momento ya el dispositivo se encuentra dentro del cuerpo, dentro del corazón, y está solucionando este problema que este paciente tenía toda su vida. Como Alexandra decía, ese paciente tenía muchísima limitaciones, vivía enfermo; y si no se solucionaba este problema iba a ser una carga.

Estos pacientes, cuando está resuelto el problema, son los pilares de su familia.

Les estoy haciendo un viaje dentro del cuerpo. Son estos tejidos que ya están dentro del corazón humano y están trabajando; van a estar ahí para toda su vida, van a convivir.

Quería explicarles un poco, de que estos tejidos que se han logrado hacer, tiene una tecnología que ninguna máquina puede igualarla. No tienen puntos de soldadura, eso hace que no tengan corrosión. No existe otro dispositivo en el mundo mejor que este, gracias a esas habilidades.

Estoy mostrando acá otra imagen... Ahí ustedes pueden ver en resonancia magnética. Estos materiales inteligentes son compatibles con todos los métodos de diagnóstico que hay hoy día y en el futuro; es decir, los otros dispositivos que existen hacen gran cantidad de artefactos y estos son realmente hermosos porque son compatibles con ecografía, con resonancia magnética, con rayos x y con todos los medios de imagen.

Aquí ustedes pueden ver a nuestras compañeras aymaras tejiendo estos tejidos.

Entonces yo les quería mostrar en esta foto cómo sí hay una simbiosis entre la cultura que llevamos adentro, los problemas que llevamos adentro y las soluciones que llevamos adentro.

Las soluciones para nosotros no van a venir de un satélite: van a venir de nosotros; los problemas los tenemos que resolver nosotros; y a través de nuestras soluciones es que vamos a poder llegar a la paz que estamos buscando.

Aquí nosotros nuevamente ya viendo a las artesanas, que trabajan mano a mano con los ingenieros, mano a mano con los médicos, mano a mano con los pacientes. Cualquiera nos podría decir que estas personas están fuera de Bolivia. ¡No! Están en Bolivia; y toda esta tecnología ha logrado tener todos los avales internacionales; es decir, ha sido reconocida tanto en Bolivia y todos los países latinoamericanos, pero también nosotros hemos logrado vender todos estos dispositivos en Europa, y ahí tampoco discriminamos; o sea, no es porque tengan dinero, es que no necesitan la tecnología. Aquí tenemos que llegar absolutamente a todos vamos.

Bueno, en esta quería decir que la fuerza que nos da a Alexandra, a mí, para seguir adelante, viene de cada uno de los pacientes, de cada uno de los papás, de cada una de las mamás que vienen donde nosotros, y ellos tienen el coraje y la fuerza de vivir.

Nosotros creemos que si tenemos salud, si nosotros tenemos familias íntegras, donde no hemos perdido a nadie, va a ser posible tener paz.

Yo quería (a pesar de que sea la charla un poco corta) tener más tiempo más tarde con las preguntas, y mostrarles, a través del ejemplo, que es posible tener paz, que es posible tener a todas las personas que amamos cerca, vivas; y quería agradecerles nuevamente por su tiempo. Muchas gracias.
 

Moderadora

Muchísimas gracias Dr. Frank Freudenthal, Dra. Alexandra. Vamos a continuar llamando al Dr. Nick Buettner director programa comunitario corporativo zonas azules en su función actual como director del programa Blue Zones Project es responsable de Elevar las lesiones de longevidad de Blue Zone a 42 comunidades en todos Estados Unidos. El proyecto Blue Zones es una iniciativa de bienestar para toda la comunidad que impacta positivamente en la salud de más de 5 millones de personas en todo el país Muchas gracias Señor. Es un gran honor. Fuertes aplausos por favor.