Dr. Esteban Peralta Losilla | Justicia universal, soberanía y complementariedad.
Esteban Peralta Losilla

Dr. Esteban Peralta Losilla | Justicia universal, soberanía y complementariedad.

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Nota de transcripción: El texto a continuación fue digitado y revisado en vivo, durante la transmisión de la ponencia y/o traducción. Es posible que esté en proceso de posteriores revisiones para su mejoramiento. De ser requerido, puede ser verificado con la grabación correspondiente. (Sugerencias o comentarios: transcripciones@emapaz.com)

 

Dr. Esteban Peralta Losiila

Jefe, Sección de Apoyo al Abogado / Corte Penal Internacional

España

Justicia universal, soberanía y complementariedad.

“...Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra. He dicho silencio, sombra, vacío, etc. Digo del hombre y su justicia, océano Pacífico, lo que me dejan. Pido la paz y la palabra…”; esto lo publicó Blas de Otero en 1955 y como ustedes han podido escuchar sigue cada día de actualidad.

Quiero agradecer a todo el equipo de la CUMIPAZ y de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz su invitación a estar aquí hoy con ustedes, en particular muchas gracias Gabriela, muchas gracias Gustavo y muchas gracias también Dr. Soto.

Hablar a estas horas de la tarde y cuando han hablado personas del nivel del juez Mindua, de la juez Ibáñez y del presidente Ore, a uno le plantea varios problemas. El primero es que ustedes ya están muy cansados, ustedes llevan un largo día de intervenciones y no quieren que les aburran más. El segundo es que encima, todas estas intervenciones y todo lo que hemos estado escuchando esta semana, a uno le dan todavía más ideas y mi cabeza está en ebullición desde el lunes, entonces si me pusiera a soltar aquí todo lo que pasa por mi cabeza pues bueno, pues estaríamos hasta el mes que viene probablemente.

Pero por otro lado... no aplaudan todavía que a lo mejor al final les tengo que devolver el aplauso, si no les gusta lo que digo.

Por otro lado muchas de las cosas que yo pensaba decir esta tarde ya han sido dichas y mucho mejor, sobre todo por los jueces Mindua e Ibáñez. Yo pensaba empezar en lugar de leyendo a Blas de Otero con algo mucho más prosaico y mucho menos bello qué son las palabras de John Bolton el otro día hablando sobre la Corte Penal Internacional, pero insisto, los dos jueces me han evitado ese mal trago para ustedes y para mí, y es que esas palabras de John Bolton por una parte fueron chocantes, pero por otra parte tampoco eran novedosas.

El señor Bolton dijo en ese mismo discurso que una de las cosas de las que estaba más orgulloso en su carrera, era de haber retirado la firma del Estatuto de Roma o de que estás de hacer que Estados Unidos retirara su firma del Estatuto de Roma; además, cuando el señor Bolton era embajador de Estados Unidos, representante permanente de Estados Unidos ante la organización de Naciones Unidas, fue cuando Estados Unidos emprendió su campaña de acuerdos bilaterales con países para que los demás países se comprometieran a nunca entregar a un nacional americano a la Corte Penal Internacional.

Como digo esto ha sido ya ha recordado esta mañana, en particular por el juez Mindua, y como decía un filósofo español, Julián Marías: “no hay que tratar de contentar a quien no se quiere contentar”, es decir, entrar en una discusión con el señor Bolton, pues es probablemente a lo único que puede llegar es a un diálogo de sordos.

Sin embargo, el diálogo siempre tiene que estar ahí, siempre tiene que estar uno abierto al diálogo, porque hay una serie de miedos en la posición americana, una serie de preocupaciones, que bueno, pues que hay que desarmar sobre todo; la razón principal es porque esos miedos tenía razón en 1998 cuando la Corte todavía no existía, pero hoy en 2018, 20 años después los miedos de la administración americana, realmente no tienen ningún sentido.

Además, como decía aquel, fuera siempre hace más frío. Estados Unidos no estando dentro de la Corte Penal Internacional se está perdiendo todas las ventajas que tienen los miembros de la Asamblea de Estados parte del Estatuto de Roma.

Les voy a dar solo dos decisiones, en las cuales ellos tendrían probablemente una voz importante, si estuvieran dentro y que estando fuera no pueden no pueden influir en ellas; estando dentro podrían vetar cualquier nombre para fiscal de la Corte y además como sucede miren ustedes en la Corte Internacional de Justicia, seguramente tendrían un juez todo el tiempo en la corte. Entonces eso es alguna de las cosas que se está perdiendo Estados Unidos no estando la Corte.

Además yo soy de los que piensan que Estados Unidos, no tiene nada que temer de la corte, ¿porqué? Porque Estados Unidos tiene uno de los sistemas más avanzados y más profesionalizados de justicia militar.

Piensen ustedes que los casos que se han sacado a la luz de violaciones de los Derechos Humanos por parte de tropas estadounidenses, han sido juzgados y han resultado en condenas dentro del propio sistema americano, piensen en la masacre de My lai en Vietnam, piensen mucho más cercano y mucho menos grave, pero más trágico por cuanto vimos los vídeos, todos, el caso de la prisión de Abu ghraib y el trato a los prisioneros iraquíes.

Entonces Estados Unidos debería y esta es... (que yo hable así parece un poco presuntuoso, pero es mi invitación) debería tener en cuenta y confiar en el juego de la complementariedad. Además, la Corte ha demostrado en estos años de existencia, en los casi 16 años, no ya 16 años de vida en la Corte, el uso mesurado que ha hecho de su capacidad de persecución para algunos un uso demasiado mesurado, y también como ha dicho el juez Mindue* esta mañana no hay que olvidar que estamos ante una Corte de último recurso.

En la fiscalía, la fiscalía tiene 3 divisiones, la fiscalía de la Corte, tiene la división de las investigaciones, tiene la división de las persecuciones y luego tiene una tercera división que es la que llaman división de jurisdicción, competencia y complementariedad, que es el tercer pie de la fiscalía y que se dedica desde el momento en que una comunicación llega a la fiscalía, pasa por esa división para saber si se cumplen las condiciones de precisamente jurisdicción, competencia y complementariedad.

Entonces creo que Estados Unidos debería tener garantías suficientes para para confiar en esa Corte; además, ya se había avanzado bastante, piensen ustedes que el primer envío del Consejo de Seguridad de la Corte, el envío de Darfur se hace con la abstención de Estados Unidos, un voto en contra hubiera vetado el reenvío pero al abstenerse, Estados Unidos no lo apoyo pero si dejo que el concejo enviará la situación a la Corte, pero la situación de Libia Estados Unidos ya votó a favor.

Entonces de la administración Bush a la administración Obama hubo un cambio sensible de la actitud de Estados Unidos hacia la Corte, - y aquí si me permiten voy a hacer una referencia muy personal-, en la mayor crisis que ha sufrido la Corte cuando cuatro de los miembros de su personal fueron retenidos en Libia en 2012 y yo era uno de ellos, uno de los principales valedores de la libertad, de nuestra libertad, fue el embajador americano John Christopher Stevens que fue asesinado dos meses después en septiembre de 2012. Por tanto, había ya una práctica de cooperación entre Estados Unidos y la Corte; y además parafraseando el adagio latino: Si vis pacem, cole iustitiam, “si quieres la paz, prepara la justicia”.

Pero bueno, volviendo también a otra de las ponencias de esta semana, Bolton ejemplifica el debate del que nos habló Santiago Castellá entre el populismo identitario o el comunitarismo y el liberalismo cosmopolita, un debate que se da no solo que es el gran debate que se da, no solo en la sociedad internacional sino también en las sociedades estatales.

Déjenme contarles una anécdota personal, sobre identitarismo. Yo soy español, educado como católico, mi esposa es griega ortodoxa, y para los griegos la ortodoxia es como como los dientes o como la nariz, es algo que lo llevan y lo llevan muy dentro y no se lo pueden quitar de encima.

Entonces cuando todavía éramos novios ella vino en Semana Santa a Holanda, pero la condición para que ella viniera en Semana Santa ortodoxa Holanda, era que teníamos que ir a la iglesia ortodoxa; entonces yo encontré una iglesia ortodoxa para ella en Utrecht, pero yo sabía que había una iglesia tenía la dirección pero no la conocía, entonces fuimos no la vimos; entonces María vio un restaurante griego, -¡ah, aquí lo van a saber!-, tal que entró a preguntar y cuando salió estaba blanca como esta hoja de papel, estaba blanca porque había entrado, había preguntado al dueño del restaurante y el dueño restaurante le contestó, no lo sé yo soy testigo de Jehová y a ella le costó asimilar que hubiera un griego que no fuera ortodoxo.

Para que vean ustedes que ese debate identitario contra cosmopolita pues es, es algo que está entre nosotros a todos los niveles, pero afortunadamente la Corte Penal Internacional tiene el apoyo de la comunidad internacional, lo hemos visto recientemente en la Asamblea General. Lamentablemente o desafortunadamente la Asamblea General también ha ejemplificado la situación en la que está Estados Unidos actualmente, y no sé, bueno tanto afortunadamente como desafortunadamente, ustedes vieron las reacciones de los delegados estatales ante la intervención del presidente de Estados Unidos; digo afortunadamente porque eso demuestra que no estamos solos defendiendo la sensatez, y desafortunadamente porque es triste ver la situación por la que pasa el principal país del mundo libre.

Pero, ¿qué hacemos ahora? ¿qué hacemos?, porque estamos aquí, estamos hablando de activismo, estamos hablando de hacer cosas, de no cruzar nuestros brazos, y tenemos que interceptar lo interno y lo internacional, tenemos que ir al local, que dicen ahora.

Por ejemplo, en la región en la que estamos ahora, hay todo lo que es justicia, todo lo que es protección de los seres humanos y de sus derechos, tenemos una historia que nos mueve evidentemente a actuar en esta esfera, tenemos un presente en el que hace falta todavía nuestra acción, y tenemos por supuesto que mirar al futuro porque de eso se trata. Y hay que hacerlo en todos los planos de la sociedad, en el plano político, en el plano social, en el plano jurídico, en el plano académico también.

Y ya hay ejemplos de cooperación regional, que bueno no voy a entrar ahora a nombrar, pero pero sí que me permito animar aquí a todo el mundo, a que adquiera y a que anime formación sobre el Derecho de la Corte Penal Internacional; porque al fin y al cabo formarse en el Derecho de la Corte Penal Internacional es formarse en el derecho internacional de los derechos humanos, en la protección de esos derechos humanos, en la reacción contra las violaciones de esos derechos humanos, es decir, que hay, como decía la juez Ibáñez esta mañana, una complementariedad positiva, que es la que tenemos que empujar para que al final, la complementariedad negativa sea mucho menos necesaria, porque eso es de lo que se trata.

Y la Corte, pues incluso la Corte puede ayudar un poco, los medios de la Corte son muy escasos. Justo la semana pasada terminó el comité de presupuestos de la Corte y siempre el comité de presupuesto significa que, nos cortan el presupuesto que hemos pedido para funcionar al año siguiente; y hay dos aspectos que nos dificultan mucho el ejercicio de esa complementariedad positiva respecto de esta región donde estamos ahora mismo, que son el aspecto de la lengua, del que ya también ha hablado la juez Ibáñez y los billetes de avión, el precio de los billetes de avión para cruzar el Atlántico.

Yo espero que esto cambie, si la fiscal de la Corte decide abrir de lleno la investigación en la situación de Venezuela, entonces para empezar si eso se produce, espero que la sala a la que se asigne esa situación adopte el español como lengua de trabajo, como le permite el estatuto, y espero además que tengamos más presencia en toda la región al fin y al cabo; y en particular, yo pienso como jefe de la sección de apoyo a los abogados, pienso en la posibilidad de que ustedes puedan entrar a formar parte de la lista de abogados y de la lista de asistentes habilitados a actuar ante la Corte.

Porque si me pongo a mirar las estadísticas, en la lista de abogados tenemos hoy día 796 personas, 796 personas de las cuales 13 son latinoamericanas; hay un poco de camino todavía, pero todavía más, de esas 13 personas latinoamericanas, ninguna es una mujer ninguna, ninguna. En la lista de asistentes estamos un poco mejor, en este sentido, en la en el balance de sexos, porque de 346 personas, la proporción es también terrible solo hay cuatro latinoamericanos, pero de esos cuatro, tres son mujeres y uno es hombre, entonces ahí estamos un poco mejor.

Pero… Déjenme que meta un pequeño spot publicitario, todas las personas que ahora mismo siendo las lenguas de trabajo francés e inglés, hablen buen frances o ingles, tengan 10 años de experiencia en proceso penal, visiten la página web de la corte, vayan donde pone defensa y donde habla de la lista de abogados y consideren entrar en esa lista de abogados.

En ninguna de las listas, también tengo que decirles hay nadie de Guatemala, el país que más personas tiene es Argentina con cuatro, pero bueno todo esto con lo que... A lo que quiero decir, es que también eso primero les va a abrir la puerta a participar en el trabajo de la Corte, y segundo las personas que están en la lista de abogados y en la lista de asistentes tienen también la posibilidad de acceder a formaciones específicas, organizadas por la Corte o por otras organizaciones. Así que, es considerenlo porque eso también es una vía de implicarse en ese en ese proceso y de trabajar también por esa complementariedad.

Hay otras vías, hay muchas otras cosas que se pueden hacer, redes científicas, hay alguna fundación que patrocina redes científicas en Latinoamérica de mucho nivel, hay otras mil cosas que se pueden hacer, lobbies para ratificación por Estados que no han ratificado todavía, grupos de estudio y depresión para la reforma de códigos penales; organización de cursos e incluso, actividades de diseminación de conocimiento, entonces ya no estamos hablando de los profesionales legales, estamos hablando de la sociedad civil, de las comunidades. Y eso nos lleva también a lo que decía Ciro Zabala el otro día, hay que trabajar por la salud mental de las personas y eso es trabajar por la paz, hay que educar para la paz .

Y como decían personas tan disímiles como Louis Farrakhan, el líder de nación del islam y Karol Wojtyla (Juan Pablo II), no hay paz sin justicia, y por tanto, si queremos trabajar por la paz, tendremos que trabajar por la justicia; también decía William Soto esta mañana, que el valor de la justicia reposa en el corazón y tenemos que trabajar en esa línea.

Hoy día en Francia hay una serie de filósofas mujeres, que están trabajando sobre éticas basadas en conceptos, como la consideración por el ser humano, la vulnerabilidad, la compasión; y en definitiva, como también decía la juez Ibáñez esta mañana, la justicia como armonía de los derechos de los ciudadanos.

Y para terminar, y como situación que me gustaría (que creo que a todos nos gustaría ver en el futuro) quiero citar a un poeta también centroamericano, salvadoreño, David Escobar Galindo, que escribió: “...la paz no necesita de los héroes, el heroísmo de la paz es otro, es un sereno paso sin angustia por aquel camino en que acechaban minas, y es sobre todo ese convivio afable de la diversidad de los anónimos…”

Muchas gracias.

MODERADOR

Damos las gracias al doctor Esteban Peralta Losilla, jefe de sección de apoyo al abogado, por sus grandes aportes a esta sesión de Justicia y Democracia.