Dr. Camilo Montoya | III Foro Judicial Nacional - Bogotá, Colombia

Dr. Camilo Montoya | III Foro Judicial Nacional - Bogotá, Colombia

Señor Mayor General Nicasio de Jesús Martínez Espinel; señor Brigadier General, Marcolino Tamayo Tamayo; señor Coronel, Juvenal Diaz Mateus, señor Teniente Coronel, Janner Cortés Rojas; señores Directores de las Escuelas; respetado Doctor, William Soto Santiago, Embajador Mundial de la Paz; señores Oficiales; Suboficiales, señores y señoras integrantes de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz; Ingeniero, Iván Sarmiento, Coordinador de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en Colombia; Licenciado, Francisco Guerra, Coordinador de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en México; señoras y señores.

Para la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en cabeza del señor Embajador Mundial, Doctor, William Soto Santiago y para este servidor como voluntario y activista por la paz, es un privilegio y un honor estar hoy aquí en este salón, en este auditorio que es reconocido por la población civil como un auditorio emblemático del Ejército Nacional.

Es un privilegio también, porque hoy la Escuela Superior, la Escuela de Derechos Humanos y de Derecho Internacional Humanitario de la cual el Teniente Coronel, Janner Cortés es el Director, celebra su cumpleaños, su sexto aniversario de la Escuela y eso es un privilegio, que son seis años el ejército capacitando a su personal, en el respeto de la dignidad humana, el respeto de los derechos humanos, porque dice el Doctor Soto, esa es la plataforma sobre la cual se puede edificar una cultura de paz. No puede haber paz donde no se respeten los derechos humanos.

Y yo creo que el Ejército Colombiano en las oportunidades que ha tenido de acompañar en estos eventos de la Embajada en otros países, veo de que es algo émulo ante las Fuerzas Militares del mundo, lo que hace el ejército colombiano.

Hoy también, en esta época conmemoramos la terminación de la Segunda Guerra Mundial en el Siglo XX, conocido como el siglo de los genocidios y las atrocidades y las barbaries más grandes que cometió el ser humano contra el mismo ser humano. Esa Segunda Guerra terminó, pero debemos edificar cada día más y más los fundamentos para una cultura de paz.

Eventos como estos, son cátedra por la paz, no solo para el personal del ejército sino para los jueces, los fiscales y los procuradores que hoy nos van a acompañar. Les felicito de todo corazón en su cumpleaños, a la Escuela y al personal del Ejército en general. Muchas gracias.

 

Segunda Intervención

 

Mi cordial saludo para todos los asistentes, para quienes se encuentran en la mesa presídium y para los que posteriormente verán esta conferencia que está siendo grabada por el personal de prensa de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

La presunción de inocencia en el contexto de los derechos humanos y la presunción de inocencia en un estado social y democrático de derecho tiene íntima relación con el derecho a la libertad.

Sin embargo, es importante destacar que la presunción de inocencia nace en la época del Iluminismo o en la época del Enciclopedismo, no ha permanecido a través de la historia, ha sido intermitente su reconocimiento. Infortunadamente hay que reconocerlo, no ha sido permanente ese reconocimiento de la presunción de inocencia.

La pregunta es ¿cómo nace la presunción de inocencia? Nace como respuesta antagónica a la presunción de culpabilidad y nace también la presunción de inocencia por virtud de unos fundamentos filosóficos que tienen que ver con la relatividad de la verdad.

Examinemos brevemente esos contextos. Vamos a hablar en la primera parte de mi disertación acerca de la presunción de culpabilidad, cómo nace la presunción de culpabilidad, cómo fue válida, al punto que se consideró legítima durante mucho tiempo y en ciertos contextos geográficos y luego como respuesta antagónica a esa presunción de culpabilidad nace la presunción de inocencia, primera parte será esa parte histórica.

En la segunda parte veremos la relación que existe, pero no a manera de yuxtaposición sino una relación de … una relación sistemática, una relación articulada, una relación de causa a efecto que debe haber entre el principio de dignidad humana y la presunción de inocencia, y a su vez se interrelaciona con otro principio que es el principio del favor libertatis o respeto o actuación en favor de la preservación de la libertad humana.

Entonces se relacionan dignidad humana, presunción de inocencia y favor libertatis y ahí también podemos colocar de la presunción de inocencia otra emanación de otro principio, que es el principio universal del in dubio pro reo al momento de juzgar toda duda, debe favorecer al reo y de la presunción de inocencia y de la dignidad humana también se desprende otro principio que es el principio favor rei.

El principio del favor rei en latín implica que, ante cualquier laguna, ante cualquier agrietamiento del ordenamiento jurídico se debe preferir aquella interpretación, aquella intelección hermenéutica de la norma que favorezca los intereses del reo, porque se considera que el reo, el procesado es el débil entre comillas frente al estado.

Y finalmente expondré cuáles son las implicaciones que tiene la presunción de inocencia según la Corte Constitucional de Colombia y según la Jurisprudencia de la Honorable Corte Suprema de Justicia; así como la versión de los diferentes tratadistas, la relación que tiene la presunción de inocencia en la limitación del compromiso de la libertad personal.

Vamos a ver cómo la presunción de inocencia limita las causales para privar de la libertad a un ser humano, veremos también como la presunción de inocencia limita la duración de la privación de libertad de un ser humano y desde ahora les anuncio que en un estado social y democrático de derecho como Colombia, no debería haber libertad por pena cumplida de una persona que está procesada.

Y en tercer lugar veremos que la libertad también limita, no solo la causa para privar de la libertad, la presunción de inocencia, no solo limita la duración sino también la intensidad de la privación de la libertad, la libertad se puede privar de ella en forma más o menos intensa y ahí tendríamos que hablar de la detención domiciliaria y de otros beneficios que se otorgan a la persona que está privada de la libertad sin haber sido condenada, porque si ya está condenado no hablaremos de detención domiciliaria, sino hablaríamos de prisión domiciliaria para el condenado, para aquella persona a quien le desvirtuaron la presunción de inocencia, pero para el sumariado como se le llamaba antaño o para el procesado como se le llama a la hora de ahora, al procesado se le aplicaría una detención domiciliaria, una detención hospitalaria si está afectada su salud y corre peligro su vida o, otra detención en un sitio distinto de reclusión.

Entonces comencemos por señalar la primera parte, la relación entre presunción de culpabilidad y presunción de inocencia en un contexto histórico.

En la época del oscurantismo conocido también como la época del Iluminismo, donde ustedes saben la iglesia tuvo una gran injerencia en la educación, en la formación del ser humano, se partía de la premisa de que existía una única verdad, una verdad absoluta y esa verdad era que todo poder humano emanaba de Dios y esa convicción que se conoce como la Teocracia, el poder viene de Dios.

Esa convicción generó el que al gobernante de turno se le tuviera como un representante de Dios en la tierra y eso lo hacía intocable a ese monarca, a ese gobernante porque se creía que el poder le llegaba directamente de Dios y al tener esa convicción atentar contra los dictados divinos que es pecado, desconocer una ley humana era un pecado y entonces viene la convicción de que todo delito era un pecado y que por ende como todo ser humano es pecador, todo ser humano es delincuente y todo ser humano debe ser tenido como culpable, porque todo hombre ha pecado y pecado y delito en la época del oscurantismo eran sinónimos.

Eso llevó a una verdad absoluta donde se partía de la premisa de que cuando se estaba juzgando a un ser humano, ese ser humano yo ya lo tenía de entrada como responsable y eso insidia en el procedimiento penal de la época, en la época de la Inquisición, ¿por qué? Porque un simple anónimo, un simple vestigio de la probable comisión de una conducta delictiva era suficiente para poner en marcha el aparato judicial, miren lo grave de la presunción de culpabilidad.

Hoy en día la Corte Suprema de Justicia ha señalado que un anónimo no debe servir de fundamento para comprometer un derecho fundamental, un anónimo servirá de fundamento para iniciar pesquisas, un anónimo servirá de fundamento para adelantar una labor perquisitoria, una labor de indagación en la medida en que se evalúe la seriedad de ese escrito, pero un anónimo no puede servir de base para comprometer un derecho fundamental.

En esa época del oscurantismo o época del medioevo, las cosas eran diferentes. La carga de la prueba la tenía el acusado, el acusado tenía que probar su inocencia y por qué, porque hay un principio del onus probandi según el cual quien pretende innovar debe probar, quien pretende innovar debe probar, es una regla del derecho probatorio.

Por ejemplo, en derecho civil el hijo habido en el matrimonio se presume hijo de esos esposos, el padre no puede alegar que ese hijo que se le imputa a él, o se le atribuye a él, no es su hijo, porque la presunción es que el hijo habido en el matrimonio es del matrimonio, si ese padre pretende innovar, es decir, pretende romper esa presunción tiene que probar, todo el que pretenda innovar debe probar.

Entonces la presunción del medioevo como era de culpabilidad, quien pretendía innovar, quien pretendía romper la presunción de culpabilidad era el acusado, por ende el acusado tenía la carga de la prueba, gravísimo para él porque estaba frente a un sistema jurídico dominado por la iglesia, un sistema jurídico que partía de una verdad revelada, una verdad absoluta, una verdad no construida sino que se descubría, y el descubrir la verdad es muy distinto en el campo filosófico a construir la verdad.

En la época del Iluminismo, se rompe esa presunción de culpabilidad, porque al principio de la fe, los iluministas también conocidos como enciclopedistas contraponen al concepto de fe, contraponen la razón, entonces dicen no podemos aceptar en el campo de las relaciones políticas, en el campo de las relaciones científicas y sociales, en el campo sociológico verdades reveladas, se dejan para el campo espiritual y en el campo científico se habla de verdades empíricas, el método científico, el Positivismo que es posterior al Iluminismo, pero en el Iluminismo se comienza a entronizar la razón por encima de la fe, al entronizar la razón, la razón privilegia al observador, el observador es el que califica las instituciones y por eso a los Enciclopedistas se les conoce como revolucionarios de la época, porque ellos dicen: toda institución política tiene que ser decantada bajo el crisol de la razón, si no pasa el examen de la razón humana esa institución es inhumana, esa institución es arbitraria y de contera, esa institución es ilegítima.

Al contraponer la razón que proviene del hombre nace el Humanismo y por eso es que se entroniza al ser humano y al Teocentrismo del medioevo, el Dios como centro de las relaciones políticas que es lo que se conoce como Teocentrismo del Oscurantismo de donde nace la Teocracia poder viene de Dios, contrapone los Iluministas en Antropocentrismo, es decir el hombre como fin en sí mismo, el hombre como eje o piedra angular de las relaciones políticas y sociales en un estado y ese Antropocentrismo permite entonces que la verdad sea cuestionada y cuando en la época del medioevo no se cuestionan las instituciones porque la verdad es absoluta.

Posteriormente en la época del Iluminismo se cuestionan las instituciones, porque son productos humanos y al ser productos humanos son falibles y al ser falibles son susceptibles de mejoramiento, eso buscaban el mismo Diderot, D’Alembert, Montesquieu, el varón de Montesquieu, Jean Jacques Rousseau con su obra el Emilio o Rousseau con el contrato social; cuando dice que el poder emana del pueblo, ya no de Dios y nace el consensualismo o el contractualismo y la concepción de delito cambia.

Mientras en el medioevo delito era atentar contra la ley divina en el Iluminismo el delito pasa a ser una conducta humana díscola, es decir, una conducta humana que atenta contra el contrato social, por eso Michael Foucault con mucha razón señala que los Iluministas crearon el concepto de disciplina, porque el delincuente es el que atenta contra el contrato social, que sería esa premisa de la cual se parte una ficción, de la cual partimos donde todos cedemos parte de nuestro derechos para que el estado los administre a cambio de que nos brinde seguridad y tranquilidad.

La presunción de inocencia, entonces queda claro nace en la época del Iluminismo, pero no ha pervivido incólume ¿por qué? porque en la época del Positivismo, comienzo del siglo XX investigadores y científicos como Enrico Ferri, ese sociólogo, Rafael Garofalo, jurista italiano, Cesar Lombroso, médico italiano, llegaron a cuestionar la presunción de inocencia y señalaban sobre todo Ferri que teníamos que mirar las estadísticas, porque las estadísticas señalaban que la mayoría o el grueso de los acusados son condenados.

Ferri señala a comienzos del siglo XX que si las estadísticas nos mostraran que la mayoría de acusados son absueltos, pues deberíamos presumir la inocencia, pero la estadística decía él, señala que la mayoría de acusados son condenados y nace entonces la presunción de culpabilidad, o renace mejor ese mostro, la presunción de culpabilidad que en algunos países de América Latina infortunadamente a pesar de que sus constituciones consagran en el papel que nadie será tratado como culpable o nadie será tratado como condenado a menos que una sentencia en firme demuestre su culpabilidad.

A pesar de que eso dicen algunas constituciones la realidad fáctica fenomenológica y ontica es muy distinta, porque se observa en muchos países de América Latina hacinamiento carcelario, hacinamiento carcelario con personas que no han sido condenadas que es lo preocupante, porque si hablamos de hacinamiento carcelario con personas condenadas hay otra preocupación allí y es que el sistema está fallando o que el mensaje no está llegando o que las políticas de prevención no están operando y entonces estamos acudiendo más a la represión que a la prevención.

Estamos fallando en la educación, pero cuando se dice que el hacinamiento carcelario lo alimentan reclusos que no han sido condenados la situación es sumamente preocupante, porque significa que tenemos presuntos inocentes enjaulados.

Esa presunción de culpabilidad que les señalaba hace un momento, renace con el Positivismo con fundamentos científicos, porque allí ya no toman como en la época del Oscurantismo, delito sinónimo de pecado, ya no retoman como en la época del Iluminismo delito violación del contrato social, una conducta normal para los contractualistas, es el delito, es una persona que tiene libre albedrío porque los iluministas hablan del libre albedrío y dicen: el libre albedrío, para ellos es la facultad que tiene el ser humano de escoger. El ser humano por tener libre albedrío escoge y continuamente está decidiendo, dicen los iluministas el ser humano delinque porque escoge libremente delinquir. Privilegian la libertad de elección del hombre.

Pero en la época del Positivismo la presunción de inocencia se enerva y se refuerza la presunción de culpabilidad, porque el delito pasa a ser sinónimo de enfermedad. El delincuente pasa a ser un enfermo y la pena es el remedio para contrarrestar esa enfermedad y la pena ¿cuál es? el encierro y al enfermo se aísla para que no contamine a los que están sanos y el enfermo se supone que debe agradecerle a aquel que lo trata, por eso hay palabras que hoy perviven como tratamiento penitenciario, óigase bien, tratamiento penitenciario.

Al ser humano no se le debe tratar, porque el ser humano no es una cosa, el concepto atenta contra el principio de dignidad humana en un estado social y democrático de derecho, yo trato una cosa, tratarla para transformarla. Al ser humano no se habla, no se debe hablar de tratamiento penitenciario, se debe hablar de reinserción social.

Igual hoy también está revaluado el concepto de resocialización, al ser humano no hay que resocializarlo, la persona que comete un delito está socializada, porque comete un delito dicen algunos autores como respuesta a su contexto social, como respuesta a las circunstancias fácticas que lo llevan a delinquir, ¿para qué lo vas a resocializar, lo aíslas de la sociedad para resocializarlo?

Equivaldría a enseñarle a nadar a alguien por correspondencia, lo saco de la piscina o lo saco del mar para que aprenda a nadar, lo encierro, pero lo grave del caso es que no le doy clases de natación, ni siquiera por correspondencia porque el delincuente lo aíslo del núcleo social, lo desmembró de su familia, lo desmembró de la sociedad y lo encierro, lo enjaulo, pero no hay tratamiento, no hay resocialización entonces ahí se habla de una reinserción social.

La confusión de delito con enfermedad legitimó las instituciones porque el enfermo, es decir, el delincuente debe agradecer que lo están tratando entre comillas, debe agradecer que lo están curando, por eso las instituciones en la época del Positivismo, no se cuestionaban y uno de los expositores del Positivismo Augusto Conte, el padre de la Sociología señalaba que la sociedad, óigase bien, que la sociedad era comparable con un ser vivo, es lo que se conoce como la concepción organicista de la sociedad, que si la sociedad es comparable con un organismo, organicismo social con un organismo social ese organismo ese ser vivo es perfecto porque vive y si la sociedad es perfecta porque cuestionar las instituciones.

En el positivismo no se cuestionaban las instituciones se miró con de soslayo y con desdén a los Iluministas en la época del Positivismo.

Nacieron conceptos como el peligro social, el delincuente paso a ser ya no un pecador ni ya un ser libre que delinque sino un peligro para la sociedad era visto como un enemigo de la sociedad y hoy en día perviven teorías que hablan de la necesidad de considerar a ciertos delincuentes como enemigos de la sociedad.

Gunther Jakobs por ejemplo propone con su tesis de derecho penal de enemigo o derecho penal del enemigo de que hay cierta gama de delincuentes que atentan contra las bases estructurales del mismo estado y que atentan contra la misma existencia de la sociedad, que no merecen ser tratados dice él como personas, lo cual no comparto, y que no merecen ser tratados como personas sino como enemigos y dice Jakobs: “al enemigo se elimina”, lo cual es equivocado también, porque por Derecho Internacional Humanitario sabemos que al enemigo se le somete, al enemigo se le desarma, pero no se extermina, salvo cuestiones extremas de una legítima defensa.

Entonces esa concepción del Positivismo hace renacer la presunción de culpabilidad y luego viene el Derecho Penal Demoliberal lo que se conoce como el Minimalismo Penal, porque en la época del Positivo imperó el expansionismo penal, el maximalismo penal y luego se comienzan a cuestionar nuevamente las instituciones, nace la criminología crítica con el padre de la criminología crítica un italiano Alexandro Barata y Alexandro Barata entra a cuestionar el exceso de criminalización y habla de una descriminalización de conductas, habla de una desjudicialización de conductas para que todo no vaya al estamento judicial, habla de una desinstitucionalización de conductas para que no todo sea institucional y los particulares también resuelvan sus conflictos, habla de una despenalización para que no todo tenga respuesta punitiva, habla de una desprisionalización para que no siempre respondamos con la pena de prisión y acudamos a respuestas punitivas alternativas, como por ejemplo la multa o sanción pecuniaria, la reparación del daño, entre otras.

La presunción de inocencia y como emanación de la dignidad humana, el segundo punto de la charla. La presunción de inocencia nace del respeto de la dignidad humana, porque al ser humano se le considera digno y al considerarlo digno, implica dos principios que se deben respetar: la indemnidad personal, indemne, verdad, indemnidad personal, indemne es lo que no sufre daño; damnificado es el dañado.

Indemne es el que no sufrió daño, pues el estado y nosotros las autoridades tenemos que garantizar la indemnidad personal, es decir, que el ser humano no puede ser dañado, entre comillas, que el ser humano no puede ser humillado, el ser humano no puede ser mancillado, el ser humano no puede ser degradado de su condición de ser humano, como explicaba hace un momento Franco Fiumara cuando señalaba todos los abusos del imperio nazi, donde el ser humano y lo dice también el Doctor Soto, ha sido cosificado.

Y explicaba en una conferencia el señor Embajador Mundial de la Paz, en una de las Universidades de la América Latina, que Hitler no solo cosificó al hombre, Hitler animalizó al hombre y recuerdo que señalaba el Doctor Soto porque los identificó como una res, con un número grabado en su piel.

Entonces al ser humano también se le reifica se le cosifica, pero también se le animaliza y eso es atentar contra la dignidad humana, ningún ser humano puede ser tratado en forma cruel, inhumana o degradante ese es el principio de indemnidad personal que emana de la dignidad humana.

El segundo sub-principio de la dignidad humana es la autonomía ética de la persona, es decir, yo como autoridad no solo debo respetar la indemnidad personal, también tengo que respetar la autonomía ética de todo ser humano y por qué el ser humano es éticamente autónomo, porque tiene su libre albedrío y porque él escoge sus convicciones, sus principios los que regirán su vida, sus valores y tendrá como antivalores los que el desestime, pero el ser humano es intocable en sus convicciones morales.

El ser humano, yo no puedo pretender con la pena que lo voy a modificar, como cuando alguien renueva su baño o restaura su baño o hace unas modificaciones en su oficina, al ser humano no se le puede pretender con la pena que se va a cumplir una función pedagógica, esto es una ruptura epistemológica, una fractura epistemológica fundamental, quitar el efecto pedagógico de la pena.

Hoy en día la mayoría de penólogos coinciden en sostener que lo que en últimas está cumpliendo la pena sobre toda la privativa de la libertad es la función de prevención especial, lo que en últimas está haciendo la pena a la hora de ahora en el mundo entero es inocuizando al delincuente, inocuizar al delincuente es neutralizar al delincuente, evitar que continúe delinquiendo, pero decir que estamos haciendo crecer al ser humano como ser humano a través de la pena, es un reto muy grande y hay un abismo muy grande que tenemos que superar y eso es lo que quiere la Embajada Mundial de Activistas por la Paz con estos foros.

Reflexionar sobre el concepto de dignidad humana, porque es muy bonito en el papel, pero de nosotros depende que en nuestro diario trasegar entronicemos ese principio de dignidad humana, respetando, repito la indemnidad personal y la autonomía ética de todo ser humano, cada vez que yo mire a un ser humano tengo que imaginarlo cubierto por una capsula, una capsula hermética que no me permite a mí invadirle esa cápsula y esa cápsula es: sus convicciones, su libertad de pensamiento, su libertad de conciencia, su libertad de culto, su libertad de religión, su libertad al punto de que no puede haber delito de conciencia, el pensamiento no delinque, a menos que él exteriorice sus convicciones atentando contra los derechos ajenos, porque el derecho de él llega hasta donde comienza el derecho ajeno y ahí surge esa interrelación mientras tanto el hombre es autónomamente ético.

Por eso la Corte Constitucional ha señalado que un niño que ingresa a un colegio católico, un niño musulmán podría entrar a un colegio católico, un niño evangélico podría entrar a un colegio católico, y si ese niño se niega a asistir a esa misa no lo podemos expulsar del colegio, porque a menos que el niño estuviera interrumpiendo el culto de la iglesia católica, a menos que él estuviera atentando contra un derecho ajeno, mientras tanto es incólume en su convicción.

La relación que existe entonces entre dignidad humana es que la presunción de inocencia nace de la dignidad humana, no es, al contrario, no es que como lo presume inocente lo voy a tratar dignamente, no por ser digno yo debo tener a todo ser humano como un ser bueno.

Curiosamente la Constitución Política de Colombia en el artículo 83 señala que debemos presumir la buena fe; algunos magistrados de la Corte Constitucional han criticado la norma, señalando de que sobraba que la Constitución dijera que hay que presumir la buena fe, es un principio, de todas maneras, esa presunción de buena fe es emanación del respeto a la dignidad humana.

El otro tema que teníamos es cómo incide o cómo se relacionan dignidad humana, presunción de inocencia y limitación de la libertad. La libertad está amparada por la dignidad humana, por la presunción de inocencia y por otro principio que es el principio favor libertatis, el favor libertatis ha dicho la Corte Suprema de Justicia implica que cada vez que se vaya a comprometer ese derecho fundamental tengo que respetar las garantías que lo prohíjan porque el derecho fundamental es ese fundamento, esa protección para el ser humano, pero esa protección tiene que tener mecanismos de protección y esas son las garantías fundamentales. No es lo mismo un derecho fundamental que una garantía fundamental, me explico.

El derecho fundamental a la libertad del ser humano está garantizado con unos mecanismos, esas son las garantías fundamentales, cuáles serían las garantías que protegen el derecho fundamental de la libertad, el habeas corpus, ven ustedes.

El habeas corpus no es un derecho fundamental, es una garantía que prohíja, que ampara el derecho a la libertad y toda persona que crea que está injustamente privada de la libertad, tiene derecho a acudir a un juez, como en la época en Inglaterra que era Habeas corpus, es decir, “he aquí el cuerpo ante el rey”. Le llevaban el cuerpo del detenido ante el rey para que el rey evaluara y legitimara o deslegitimara esa privación de libertad.

Hoy en día se lleva ante un juez a la persona que está injustamente o que cree estar ilegalmente privada de la libertad, esa es la expresión “Habeas Corpus”, pero hay otra garantía que prohíja el derecho a la libertad, la obligación de presentar al capturado dentro de las 36 horas por ejemplo ante una autoridad judicial.

Otra garantía, la judicialización de privación de libertad, el fiscal no puede privar de la libertad, el fiscal no puede librar una orden de captura como se hacía antes del año 92, que lo recuerdo cuando fui juez de instrucción criminal.

Hoy en día el fiscal tiene que persuadir al juez de control de garantías de que es necesario privar de la libertad a esa persona, entonces la dignidad humana, la presunción de inocencia, el favor rei, el favor libertatis, guardan íntima relación, pero ya para terminar, examinemos los tres puntos, cómo la presunción de inocencia limita las causas de privación de libertad y cómo la presunción de inocencia limita la adulación de la privación de libertad y como la presunción de inocencia limita la intensidad de la privación de libertad.

Primer punto, la presunción de inocencia limita las causas, claro, la regla es: por virtud del principio favor libertatis que la persona investigada no sea privada de la libertad, por eso la reforma, el proyecto de reforma que se prepara actualmente para limitar la imposición de las medidas de aseguramiento privativas de la libertad, la famosa detención preventiva que antes se llamaba auto de detención que hasta se hicieron chistes de mal gusto con el auto de detención.

Recuerdo se decía chiste que no debe decirse en un auto de derecho, que un auto de detención no se le niega a nadie, esos chistes los tenemos que eliminar porque un estado de derecho, un auto de detención hoy en día medida de aseguramiento privativa de la libertad, detención preventiva debería ser la excepción.

Entonces sí se limitan las causas, notan, se limitan también las causas porque para poder privar de la libertad a una persona hay que acudir ante un juez y en segundo lugar el juez de control de garantías puede exigir que primero sea citada la persona, el fiscal no puede acudir inopinadamente y prematuramente a privar de la libertad si antes no ha citado a la persona, lo ha señalado la Corte Constitucional.

Hay jueces de control de garantías que exigen que la persona sea citada en más de una oportunidad; otros jueces de control de garantías libran la orden de captura si el fiscal la solicita, eso ya depende de la legitimidad en el actuar de cada operador del sistema penal.

Las causas también se limitan porque no para todo delito debe existir la privación de la libertad, entonces dependiendo de la pena, pero más que de la pena, yo señalo, porque un delito puede tener una pena muy alta y la detención no proceder o no ser necesaria porque la persona está sentada ahí en la audiencia, porque la persona ha comparecido a todas las citaciones, porque ha reparado a la víctima, está presta y pronta a atender los requerimientos de la justicia. Cómo argumente un fiscal que es necesario privar de la libertad a la persona que ha estado presente durante toda la indagación, es difícil verdad, es difícil, entonces ahí se limitan las causales de privación de libertad.

Pasemos a la segunda parte, la presunción de inocencia también limita la duración de la privación de la libertad y aquí retomo la premisa que anuncié al comienzo de mi disertación, que en un estado social y democrático de derecho no debería existir la causal de libertad provisional llamada por la doctrina libertad por pena cumplida.

Libertad por pena cumplida para un condenado, pero libertad por pena cumplida para un investigado, para un procesado detenido preventivamente, aterra, aterra en un estado de derecho, porque en un estado de derecho debe haber límites para el tiempo en que la persona que está investigada este privada de la libertad.

Pero la causal aparentemente es seductora, porque la causal dice: una persona que en detención preventiva ya purgo el tiempo que va a cumplir como pena si llega a ser condenado tenemos que liberarlo, pero es grave porque significa que la persona purgó la totalidad de la pena sin haber sido condenado.

Notan, es gravísimo por eso siempre me he opuesto como catedrático a esa figura y entonces tenemos que establecer, y ya lo tiene el proyecto de reforma, establecer que ninguna persona privada de la libertad preventivamente, por ejemplo, podrá estar más de 90 días privado de la libertad.

Hay dos formas: una establecer un término concreto, más de 90 días, 60 días, algunos países tienen 120 días, o decir que ninguna persona privada de la libertad estará más de la sexta parte de lo que merecería como pena o la quinta parte de la pena, o la tercera parte de la pena, el problema ahí es que hay delitos en el caso de Colombia a diferencia de lo que ocurre con Paraguay a diferencia de lo que ocurre con Costa Rica y otros países de América Latina que tienen penas morigeradas, tienen penas cortas, Paraguay es un ejemplo, sus penas no son tan elevadas y aquí está precisamente la rectora de la Universidad Nihon Gakko de Paraguay, mi saludo cordial para la doctora Hermelinda.

En Paraguay las penas y en Bolivia también y en Costa Rica es muy diferente a lo que ocurre en Colombia, en Colombia el maximalismo penal infortunadamente me duele decirlo como colombiano, es, unas penas mínimas muy altas y ustedes notaran la política criminal la tendencia es al maximalismo a aumentar las penas, entonces si se señala que nadie podrá estar privado de la libertad, la quinta parte de la pena en una pena de 30 años la quinta parte son 6 años y 6 años en detención preventiva un ser humano sin haber sido condenado, que tal que mañana lo absolvamos, como quedamos con él, le pedimos excusas verdad, palmaditas en la espalda y que pena contigo, eras inocente, por eso siempre te presumimos inocente hasta cuando te condenamos.

Por eso dice la Corte Constitucional no solo presumas, trátalo como inocente, trátalo como inocente, no basta con presumirlo, trátalo y trátalo implica, limita la detención; trátalo como inocente implica permítele que aporte pruebas; trátalo como inocente implica permítele contradecir la prueba; trátalo como inocente permite decirle, permítele que impugne la sentencia que la controvierta por vía de los recursos ordinarios y es más, la presunción de inocencia se puede hasta restablecer después de desvirtuada, porque una persona condenada puede interponer una acción de revisión y lograr probar que la persona que esta privada de la libertad que fue privada de la libertad era inocente y fue condenado.

El punto final, cómo la presunción de inocencia limita la intensidad de la privación de la libertad. La limita, porque si yo presumo inocente debo tratar como inocente al procesado y si el procesado por carácter extremo, bien sea como dicen los tratados internacionales, la detención preventiva procederá para garantizar la incolumidad de la investigación, es decir, que no vaya a alterar la investigación que no vaya a amenazar testigos que no vaya a pervertir la prueba y también para garantizar la comparecencia del condenado. Entonces la presunción de inocencia y la detención preventiva garantizará la comparecencia si mañana lo llego a condenar esas serían las dos razones.

Finalmente, la intensidad se limita, ¿por qué? Porque existen medidas alternativas a la detección y medidas que disminuyen la intensidad de la detención como la detención domiciliaria, la detención domiciliaria a veces la critican los medios de comunicación, pero porque nos apresuramos y condenamos al que está siendo procesado.

Entonces creo que queda claro la importancia de presumir a todo ser humano inocente, es presumir lo bueno y ese es el mensaje de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz. Muchas gracias.