Dr. Blas de Jesús Imbroda | La justicia y la educación como pilares en la promoción y defensa de los derechos humanos.
Blas Imbroda Ortiz

Dr. Blas de Jesús Imbroda | La justicia y la educación como pilares en la promoción y defensa de los derechos humanos.

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Nota de transcripción: El texto a continuación fue digitado y revisado en vivo, durante la transmisión de la ponencia y/o traducción. Es posible que esté en proceso de posteriores revisiones para su mejoramiento. De ser requerido, puede ser verificado con la grabación correspondiente. (Sugerencias o comentarios: transcripciones@emapaz.com)

 

Dr. Blas de Jesús Imbroda Ortiz

Presidente del Colegio de Abogados Penal Internacional

España

La justicia y la educación como pilares en la promoción y defensa de los derechos humanos.

Buenas tardes, quiero en primer lugar, es de justo ser agradecidos; agradecer a la Embajada Mundial de Activistas por la Paz por la invitación, para mí ha sido un honor, además un placer, un honor poder estar aquí, agradecer, expresar y trasladar mi agradecimiento al doctor William Soto, presidente ejecutivo y también, por supuesto, a la doctora Gabriela Lara, directora general, y por supuesto, a todas las mujeres y a todos los hombres que trabajan en este proyecto de Activistas por la Paz, un proyecto absolutamente noble, tan noble como es ese: luchar por conseguir un mundo más justo, el objetivo más noble y trascendente, la paz que jamás pueda tener la humanidad, enhorabuena por todo lo que hacen.

Bueno, yo tengo que ser breve, tengo que decirles primero también, que tengo que felicitar al auditorio, el auditorio, yo soy el 18 que interviene; el número 18 que interviene esta tarde; entonces... y veo que siguen todos ustedes sentados escuchando atentamente.

Así que felicitó el interés, por supuesto, demuestran un compromiso completo y absoluto, pero tengo que intentar ser breve, esto en los abogados es muy difícil, tengo que intentarlo hacer; porque de no serlo estaría también atentando contra los derechos humanos de ustedes, le estaría sometiendo a un trato denigrante, vejatorio, porque es un día muy intenso, con muchísimas intervenciones, todas ellas, por supuesto, llenas de contenido, todas ellas excelentes, todos los intervinientes que me han precedido y aquí se han dicho cosas muy importantes a lo largo del día, así bueno, intentaré ser seré breve.

Hoy, estamos de enhorabuena, hoy se han nombrado y el elegido dos premios Nobel de la Paz, en el contexto de un encuentro como el de hoy tenemos que felicitarnos, porque se han nombrado a dos personas justamente nombradas, bueno se barajaban quinielas de nombres en los medios de comunicación, de todo tipo de nombres, hasta el propio presidente de Corea del Norte, lo nombró o a alguien se le ocurrió proponerlo, por decir, a alguien, eso se escribió en algún medio de comunicación, no ha sido ningún político en activo. Han sido dos personas: Denis Mukwege y Nadia Murad.

Denisse es un médico congoleño, ginecólogo, que ha ayudado a miles de víctimas de violaciones por ejércitos y guerrillas.

Nadia Murad es una superviviente del genocidio que se ha producido en Irak, en Siria, de la mano de los terroristas, fundamentalistas islámicos, el denominado ISIS secuestró y persiguió, secuestraba mujeres, a personas, secuestraba mujeres y las esclavizaba, eran esclavas sexuales, por su condición de no seguir, de no ser de la misma religión, como pasó con muchísimos cristianos y cómo han pasado con los yazidíes. Esta mujer fue secuestrada, vendida, esclavizada sexualmente y esta logró zafarse del terror y está luchando también por los derechos de todas las personas, de todas las mujeres que son objeto de esa aberración y del genocidio de los terroristas islamistas.

Para Denis Mukwege y Nadia Murad, mis primeras palabras de reconocimiento público en este acto y en esta Cumbre mundial para la paz.

Dicho esto, yo soy el presidente del Colegio de Abogados Penal Internacional; y brevemente... el Colegio de Abogados Penal Internacional se funda en el año 2002 en Montreal, tiene sus filas a miembros colectivos, que son -digamos- la parte más importante, colegios de abogados, instituciones de la abogacía, son miembros colectivos, y también miembros individuales; luchamos, apoyamos, la justicia penal internacional;  luchamos y trabajamos en pro de la Corte Penal Internacional, y luchamos y trabajamos, por encima de todo, por la defensa de los principios y de los valores en los que se fundamenta la justicia penal internacional, principios y valores que no son otra cosa que la defensa de los derechos humanos, somos una voz en el mundo, el Colegio de Abogados Penal Internacional, en la que reclamamos y pedimos que no se destruyen a las personas por pertenecer a un grupo nacional, racial étnico o religioso, o lo que es lo mismo, que no se cometan genocidios.

Reclamamos y pedimos en el mundo que no se ataque sistemáticamente de forma generalizada poblaciones civiles, provocando asesinatos, violaciones, persecuciones políticas detenciones arbitrarias, torturas, etcétera... y que esto no se haga demás, que se hacen desde los aparatos del poder con conocimiento o consentimiento; es decir, pedimos que no haya crímenes de lesa humanidad, reclamamos en el mundo, también, de la Corte Penal Internacional que se respete el Derecho Internacional Humanitario; es decir, que no se cometan crímenes de guerra.

Y en conclusión, reclamamos que haya paz, que no haya guerras, defendemos todo ello, y todo ello, es el mismo camino que hacen ustedes, también Activistas por la Paz, que es defender los derechos humanos.

En el esquema de mi intervención son dos cuestiones, dos temas capitales, se me ha pedido que hablara La educación y la justicia como pilares para la promoción y defensa de los derechos humanos; miren ustedes, se acabaría y se acaba y se puede acabar mi intervención meramente repitiendo el título de la conferencia: la justicia y la educación son pilares básicos... puedo añadir una o más palabras como: esenciales, imprescindibles, indispensables, para la promoción y defensa de los derechos humanos, y ya he acabado. Así que eso sería realmente, no había más que decir; en síntesis sintetiza esta frase todo lo que sería la intervención.

Pero bueno, debo decir algo; entonces lo que voy a hacer es hacer tres reflexiones; tres reflexiones sobre algunos aspectos que considero que son riesgos para cada uno de estas facetas: la educación, una reflexión sobre la justicia nacional y una también sobre la justicia penal internacional, tenemos la fortuna de tener dos excelentes magistrados de la Corte Penal Internacional, eso es un lujo para un auditorio, no es fácil y es un lujo y hemos aprendido hoy, y un honor tenerlos aquí, le hemos oído importantes intervenciones.

Pero yo, en tema de justicia penal internacional, permítanme que luego también acá tengo una reflexión, yo soy una entusiasta, un defensor de la Corte Penal Internacional, de la justicia penal internacional y lucho por ella (años de mi vida); pero también quiero alzar alguna voz crítica en algunos aspectos. Bueno, no hay que ser autocomplacientes en nada en la vida y hay que también reflexionar qué cosas pueden o deben mejorar.

Hoy los magistrados también han hablado de cuestiones importantísimas que deben mejorar en el futuro o metas para el futuro para hacer mejor la justicia penal internacional, y por supuesto, al funcionamiento de la Corte y las funciones y objetivos de la Corte Penal Internacional.

En cuanto a la educación, una reflexión, dos aspectos de la educación: La educación es un pilar básico y esencial para la defensa y para la promoción, para que los derechos humanos sean efectivos en el mundo, por supuesto, por supuestísimo, ¿pero cualquier educación?, toda... ¿Qué educación es la necesaria?

Yo hice… un tiempo de mi vida la dediqué a estudiar el Holocausto, estudie en Israel en la Institución Yad Vashem, también en la Fundación Wannse en Berlín, asistí a algún seminario en Universidad Hebrea de Jerusalén; incluso a la de Berlín; y profundicé en el tema del Holocausto y había un aspecto que a mí me producía... un impacto absoluto, en Alemania; en Alemania desde 1933 que entra Hitler hasta 1939 que dura el régimen sin guerra mundial, desde 1939 sigue el régimen pero ya en guerra mundial hasta 1945, en Alemania se produjo una de las mayores aberraciones de la historia de la humanidad, la creación de toda aquella industria, aquella maquinaria preparada y organizada para destruir al pueblo judío meramente por ser eso, por no ser arios y por tener religión judía y asesinaron del orden de seis millones de judíos durante el Holocausto.

Esto es una de las catástrofes y las vergüenzas de la historia de la humanidad; se plantea que fue única, ha habido más catástrofes y más tragedias de la mano del hombre a lo largo de la historia de la humanidad desgraciadamente; pero fíjense qué reflexión hago yo, y qué me impactaba del tema del Holocausto, del tema de la Shoá, pues que el pueblo alemán estuvo al lado del régimen nazi, la inmensa mayoría de los ciudadanos alemanes estuvieron más al lado del pueblo del régimen nazi, consintieron, aceptaron el Holocausto y Alemania y el pueblo alemán era uno de los más cultos del mundo; en los años 30, en la primera línea de la cultura en el mundo en los años 30 estaba Alemania; en la literatura, en la música, en el derecho, estaba en la primera línea.

Y yo decía… yo siempre pensaba: los pueblos incultos son sinónimos… donde no hay cultura es sinónimo que ocurran estas barbaridades y no donde hay cultura, pues no, no necesariamente; este sinónimo es real, y el ejemplo que les pongo es radicalmente cierto y es un hecho histórico, objetivo y constatable, el Holocausto, todo lo que pasó, y el nivel de cultura del pueblo alemán de los años 30.

¿Qué quiero decir con ello? Que bueno, les puedo decir, les podría poner ejemplos, no tengo tiempo, pero les podría poner muchos ejemplos, muchos ejemplos; y aquí que estamos en un foro fundamentalmente jurídico… los juristas más importantes y personajes de la historia del Derecho o de la historia de la Filosofía, de Alemania, no, del mundo, perdón, del mundo estuvieron al lado de Hitler.

Carl Smith, que todos los que estudiamos Derecho es una referencia para todos en el constitucionalismo, fue catedrático de Derecho Público en la Universidad de Berlín y estuvo también al servicio nazi, formando parte del Partido Nacionalsocialista a partir del 1 de mayo de 1933. Publicó artículos a favor de las Leyes de Núremberg que privaban la ciudadanía, que privaban la nacionalidad.

En 1936 (les pongo este ejemplo) pronunció una conferencia de clausura del Congreso de Profesores Universidad..., de la denominada Federación Nacionalsocialista de los Defensores del Derecho, los días 3 y 4 de octubre 1936.

Miren el tema del Congreso; donde Carl Smith dio la conferencia de clausura. El tema del Congreso era: El judaísmo en la ciencia del derecho. La conferencia de clausura de Smith tenía como título La ciencia del derecho alemán en su lucha contra el espíritu judío. Acabó la conferencia con las palabras del libro de Mein Kampf de Hitler, defendiéndome contra el judío yo lucho por la obra del Señor.

Podría darles ejemplos como el de Martin Heidegger, uno de los filósofos más importantes de la historia de la filosofía, que fue rector de la Universidad de Friburgo en 1933 - 1934. También estuvo al lado, también firmó el manifiesto como representante de la ciencia alemana “y en nombre de numerosos científicos que no hemos podido contactar expresamos nuestra confianza en Adolfo Hitler como führer de Estado quién pondrá a salvo al pueblo alemán de las necesidades de la opresión”.

Es decir, cultura y cultura no es sinónimo de defensa y de garantía de defensa y de promoción de los derechos humanos. Y el ejemplo es que un pueblo culto, un pueblo de hombres cultos y formados pudo aceptar y pudo llevar y conducir esa catástrofe que fue el Holocausto.

Conclusión de esta reflexión y acabó con la educación: Educar importantísimo; pero educar en principios y en valores, esencial.  Principio de la tolerancia, principio de la solidaridad, de respeto a la dignidad, del respeto a la vida, el respeto a la libertad de las personas, a la igualdad, a la no discriminación; todo eso es lo que hay que enseñar: eso es lo que hay que enseñar.

En conclusión: Enseñar en principios y en valores que nos hagan seres humanos dignos de tal nombre, dignos de personas; principios y valores que en consecuencia permitan que los derechos humanos sean respetados.

Un paréntesis, como un ejemplo nada más, no quería saltarmelo porque también me llamó mucho la atención. El holocausto nazi tuvo una tercera fase que es la solución final cuando ya deciden en la conferencia de Wannsee de 1942 (enero de 1942) organizar ya, mandar todos en trenes a los campos de exterminio en una organización... una industria, una creación de una industria del crimen y del terror perfectamente diseñada y perfectamente organizada y eso fue la solución final en enero de 1942.

Se reunieron en la Conferencia de Wannsee; Wannsee es un sitio, un laguito precioso que hay en Berlín; actualmente es una Fundación, yo estuve estudiando, haciendo un curso ahí en la Fundación Wannsee; en aquel entonces una residencia de la SS, sigue exactamente igual. allí se reunieron y allí trataron y llegaron al acuerdo final a la solución, a la denominada solución final. Miren entre los que se encontraban allí reunidos, entre los que se encontraban cinco eran doctores en Derecho, había licenciados en Derecho y Economía, había un doctor en Filosofía y Ciencias Políticas, y/o los representantes de los aparatos.

Cultura no es igual desgraciadamente a la promoción y defensa de los derechos humanos.

Sí enseñanza en principios y valores; los principios y valores que nos enseña, que nos marca la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Dicho esto. En cuanto a la justicia; la justicia quiero decir dos cosas; la justicia por supuesto, esencial; sin la justicia no hay protección de los derechos humanos, es imposible, el ciudadano no puede sentirse... ¿Quién le va a dar amparo? ¿Quién va a tutelar? ¿Quién va a poder proteger en la sociedad al ciudadano?, va a ser definitivamente al final; a parte, por supuesto, de los poderes públicos en su administración es obligación, pero la última voz, el último lugar, el último rincón donde puede acudir el ciudadano que se encuentra desamparados es al de la justicia.

La justicia tiene y debe, por supuesto, que amparar los derechos humanos; y esa es una de sus funciones esenciales, la justicia nacional y la justicia internacional, las dos; no es una competencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos o de la Corte Africana de Derechos Humanos o de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Es una competencia de todos y cada uno de los jueces en todo y cada uno de los lugares cuando está juzgando, los derechos humanos priman y deben inspirar el trabajo diario de todos y cada uno de ellos.

La justicia nacional es, pues, uno de las factores esenciales para la protección de los derechos humanos, ¿toda la justicia nacional, cualquier justicia nacional? No, me remito a todo lo que se ha estado diciendo aquí; antes había un panel previo al nuestro.

¿La justicia, cualquier justicia? No, ni muchísimo menos, solo aquella justicia que proviene de un Estado democrático de derecho, aquella justicia que está basada en los pilares esenciales del Estado de derecho de verdad, de verdad, como son, por supuesto, el principio de la división de poderes que se ha explicado aquí con su corolario, el de la independencia judicial, los magistrados, los jueces no pueden estar al libre albedrío del poder político, no pueden ser removidos de sus cargos por el poder político, tienen (como se explicaba muy bien aquí por todos los intervinientes; por la presidenta del Tribunal de Costa Rica) el acceso a la carrera judicial, jueces que tienen una carrera profesional que son inamovibles y que son absolutamente independiente, pues es ese principio esencial, ahí sí que hay una justicia que ampara, capacitada para amparar y proteger derechos humanos; un Estado de derecho que defiende un derecho justo con todas las garantías, el sometimiento pleno de todos a la ley sin espacios de impunidad para nadie, sometimiento pleno de los poderes públicos, principio de presunción de inocencia, derecho pleno de defensa; y por supuesto también, justicia sometida a los principios y a las reglas de la deontología, de la honestidad profesional.

Esa es la justicia de un Estado democrático de derecho que sí está capacitada, por supuesto, para proteger los derechos humanos.

y por último. La justicia internacional protege también los derechos humanos y están las cortes internacionales de derechos humanos, por supuesto, que hacen un papel extraordinario.

Y felicito el presidente de la Corte Africana por ese trabajo que están haciendo, un trabajo tan difícil pero tan importante, los felicito como el igual, los otros tribunales que tienen más tiempo ya de bagaje y de recorrido.

Pero la justicia penal internacional, que ese sería el tema que a mí me habría gustado estar hablando toda la tarde, además de por supuesto, decir todo lo que dicho, pues yo no empezaría mi intervención y entonces tendríamos... y ya le decía que tengo que ser breve; yo he sido un entusiasta toda la vida, desde el año 2003, 2004 asisto a la Asamblea, he estado parte en nombre del Consejo General de la Abogacía Española, he promovido, recuerdo, Esteban participó y alguna magistrada en el Primer Curso de Especialización de Abogados de la Corte Penal Internacional en Madrid, en el Consejo en Abogacía, desde siempre he estado, he querido ir, porque he creído en la justicia penal internacional.

Y les puedo decir que de la Corte Penal Internacional ya se ha hablado y se ha hablado muy bien porque hay dos extraordinarios especialistas; pero les digo una cosa, la Corte Penal Internacional no es que haya sido un paso importante para la historia del derecho, ha sido un paso importantísimo para la historia de la humanidad; por primera vez en la historia la humanidad, por primera vez hay un Tribunal Permanente, independiente, internacional con vocación universal; por supuesto, respetando los principios de complementariedad.

La justicia penal y la Corte Penal Internacional pueden, tienen, y diría que deben hacer, y hoy se ha dicho, un trabajo importante en la defensa de los derechos humanos en el mundo, trabajando la Corte Penal Internacional, con su trabajo diario, lanzan por supuesto un mensaje al mundo diariamente no se pueden cometer los más graves crímenes contra la comunidad internacional, contra la humanidad, nadie quedará impune.

Trabajar por ello es contribuir a la seguridad en el mundo, es contribuir también, por supuesto, al mantenimiento de la paz; y es conseguir también, y es conseguir la paz.

Ahora, una reflexión y acabó. La Corte Penal Internacional no debe defraudar las expectativas de la comunidad internacional, sobre todo de aquellos que acuden a la Corte Penal Internacional como única esperanza que tienen de amparo en un mundo en el que se están destruyendo o están siendo objeto y sufriendo y víctimas de violaciones gravísimas de derechos humanos.

La única esperanza donde personas por regímenes con una deriva absolutamente anormal, con una deriva absolutamente anormal somete a la población, somete al pueblo a persecuciones de todo tipo, políticas (por supuesto), a torturas, asesinatos y violaciones, etcétera, desde las estructuras de los aparatos del poder o con el consentimiento de los aparatos del poder. Ahí la acción de la Corte Penal Internacional también es de protección de los derechos humanos en las peores y más graves violaciones de los derechos humanos; y como decía, cumple una función también importante para conseguir la paz y para el mantenimiento de la paz.

Mi crítica. La Fiscalía de la Corte Penal Internacional tendría que reflexionar y pensar si está haciendo bien su trabajo.

Permítame en este foro decirlo con todo el respeto, sé que han estado muchos años de dedicación y esfuerzo a determinados procedimientos, alguno frustrados otros otros exitosos, por supuesto, y se han dado pasos importantes; pasos importantes en investigaciones que lo han fructificado; hemos tenido, por supuesto, la desazón de 15 años de dedicación y esfuerzo hacia una persona, el que era vicepresidente del Congo, Jean-Pierre Bemba, que el tribunal o la sala de apelaciones ha declarado que no era autor de los crímenes por los que fue condenado en primera instancia.

Ahora el mundo mira cercano a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, un caso además mira la fiscalía *grecel??** un caso cercano, extremadamente grave; y por qué es extremadamente grave... y me refiero al caso de Venezuela; pues porque creo también que se produce un precedente en la justicia penal internacional.

Este caso en la Corte Penal Internacional; hasta ahora la Corte Penal Internacional ha investigado y ha juzgado hechos que sucedieron en el pasado; el caso de Thomas Lubanga Dyilo que fue condenado en el año 2012 a 14 años (que ha sido explicado de esta mañana) por reclutar, por reclutar  niños para la guerra; y fue condenado, pues bueno, fueron unos hechos que se produjeron entre el año 2002 y 2003; en el 2014 se juzga Germain Katanga y se condena a 12 años y fueron unos hechos concretos ocurridos el 24 febrero del año 2003.

Ahora, la Corte Penal Internacional, este caso, la Fiscalía, desde mi punto de vista, tiene unos hechos que no sucedieron en un momento determinado y se acabaron, sino que sucedieron, suceden y siguen sucediendo; y en consecuencia, la respuesta de la Fiscalía y la respuesta de la Corte Penal Internacional... este tipo de casos tiene que ser distinta, no puede ser, no puede marcar los tiempos que.... los tiempos que se han marcado en los demás procedimientos. Siempre una justicia lenta no es justicia, pero los casos en que las violaciones y los crímenes se siguen cometiendo, en esos casos hay que actuar con muchísima más celeridad, con muchísima más agilidad y eficacia.

Tengo que decir (y acabo), tengo que decir y acabo; que los tiempos de los que sufren no son los tiempos a lo mejor de determinados funcionarios en organismos en un tribunal, los tiempos yo sé la complejidad de las investigaciones penales en la Corte Penal Internacional, no son fáciles, y en los Tribunales Penales Internacionales; pero una reflexión deberían hacer: Los tiempos de los que están día a día sufriendo requieren prontas y ágiles y las más rápidas respuestas de la manera más rápida posible.

Digo que, seguramente, el español sea un obstáculo. Me ha encantado oir esta mañana magistral; llevo años diciendo que el español tiene que ser el lengua de trabajo, no lengua oficial, lengua de trabajo, en la Corte, la Corte Penal Internacional, por qué todo tiene que estar inclinado hacia el inglés, me parece... no sabía el dato que Esteban Peralta dio, solo trece abogados, me parece de toda Latinoamérica, Iberoamérica están en la lista de la Corte Penal Internacional. El español tiene que estar presente y debemos conseguir que sea lengua de trabajo; el mundo no es solo anglosajón, el mundo también es español, por supuesto. 

Acabo diciendo que el siglo XX ha sido un siglo terrible  por supuesto, ha sido un siglo terrible; pero, también ha sido un siglo importante con el 70 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, el 20 aniversario de la creación de la Corte Penal Internacional, todos los tribunales, el Estatuto de Roma, los convenios internacionales, todos los textos internacionales que han sido avances para la humanidad, ha sido también importante, muy importante.

El siglo XXI, en el que estamos, siglo de la globalización, avances de la ciencia y avances de todas las cosas que en todos los ámbitos hacen más fácil la vida; sin embargo, sin embargo siguen produciéndose los genocidios, siguen produciéndose los crímenes de lesa humanidad, siguen produciéndose los crímenes de guerra; algo incomprensible en el siglo XXI... ya podíamos, y ya la humanidad ha tenido y tiene tiempo y tiene ejemplos en el pasado para reflexionar y para mutar, para cambiar esa esa dinámica.

Todavía hay países en los que a los homosexuales se les cuelga de una grúa y se les ahorca, todavía hay zonas donde se lapidan a mujeres, todavía hay terroristas islamistas con ejércitos llenando de sangre y de terror zonas en nuestro país, en nuestro en nuestro mundo, todavía hay zonas donde los países no respetan (muchos países no respetan) los derechos humanos.

Acabó con una reflexión, de verdad, desde Auschwitz, esto lo escribí hace... bueno, lo escribí y lo publiqué:

“Desde Auschwitz hasta el sueño de la gran Serbia, pasando por el exterminio ruandés y tantos otros brutales crímenes, la humanidad sigue presenciando la sistematización de la barbarie por ideologías aberrantes que se instalan en el poder, y por las ansias de poder de individuos sin escrúpulos. La justicia penal internacional complementando a los sistemas coercitivos internos debe afrontar de forma definitiva dichos aberrantes crímenes; no solo se evitará la impunidad, sino que se contribuirá a tener también efectos disuasorios; muy importante, se extiende y se pega a otros países cercanos por cierto.

(Las actitudes que están... lo que estamos... lo que se está sufriendo en Venezuela).

La impunidad no puede ni debe quedar instalada en aquellas conductas que repugnan a la humanidad, los ciudadanos actuales y las sucesivas generaciones deben tener grabadas en las páginas de la historia y en las de sus vidas, que nadie jamás debió admitir la violación de los derechos humanos; que la ofensa a los principios inherentes al desarrollo de la persona, de cualquier persona en cualquier lugar del mundo y de su dignidad y libertad tienen contestación en el derecho universal; no se puede dejar de dar respuesta jurídica al exterminio de pueblos y a tantos crímenes execrables que tantas veces desde el poder se cometen”.

Francisco de Asís dijo: “Que la paz que anunciamos con nuestras palabras este primero en nuestros corazones”.

Muchas gracias.

MODERADOR

Queremos agradecer al doctor Blas de Jesús Imbroda Ortiz, presidente del Colegio de Abogado Penal Internacional por su interesante exposición.

De inmediato los invitamos (a nuestros oponentes) a ponerse de pie para la foto oficial, al Excmo. Sylvain Ore, al doctor Esteban Peralta Losiila, al doctor Ranulfo Rafael Rojas Cetina y al doctor Blas de Jesús Imbroda Ortiz.

Muchas gracias.