Discurso - Lic. Rocío Leyva Torres - Vicepresidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica
Derechos Humanos

Discurso - Lic. Rocío Leyva Torres - Vicepresidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica

FOROS UNIVERSITARIOS - EDUCANDO PARA NO OLVIDAR

El Holocausto, paradigma del genocidio

 

San José, Costa Rica

Jueves, 23 de enero de 2014

 

Lic. Rocío Leyva Torres

Vicepresidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica

 

Buenos días, una cordial bienvenida a todos ustedes: Sr. Luis Fernando Mendoza, Presidente de la Asamblea Legislativa; don Luis Fernando Salazar Alvarado, Viceministro de Relaciones Exteriores; Sr. William Soto, Embajador Mundial de la Embajada de Activistas por la Paz; señores magistrados, embajadores, invitados especiales, abogados y abogadas, señores y señoras.

Como Vicepresidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, es un honor que nos invitaran a este evento denominado “Educando para No Olvidar.”

No solamente me complace el impulso que se le da a actividades académicas y de reflexión en el país, sino que también se trate de un tema tan trascendental para el reconocimiento y difusión de los Derechos Humanos, que durante las últimas gestiones en el Colegio que represento le hemos dado tanto impulso.

Por años se ha tratado de justificar el tema de la dignidad humana y sus alcances, desde diversas perspectivas teológicas, teleológicas, filosóficas, políticas, sociológicas, psicológicas, entre otros; y por supuesto que las ciencias jurídicas también la han tratado ampliamente.

Muchos estudiosos y estudiosas del Derecho se han referido al tema de forma reiterada, y a pesar de todas las diferencias podemos decir que hay una premisa en la que estamos todos de acuerdo: Los Derechos Humanos se deben respetar.

Inicialmente desde el punto de vista político jurídico se debe partir que los Derechos Humanos deben de ser respetados y defendidos a capa y espada en un Estado democrático y social de derecho.

Costa Rica, que ha ido a la vanguardia en la protección efectiva de los mismos, desde el año 1949 estableció un Catálogo amplio y suficiente dentro del marco de un Estado que cumplía con los requerimientos necesarios para hacerlos efectivos. Y si alguna verdadera reforma constitucional se requiriera, sería en el caso de la organización administrativa pero no en el reconocimiento de los derechos fundamentales de cada uno de los y las costarricenses, que la tenemos sumamente garantizada.

En este sentido, la Sala Constitucional ha integrado la protección de derechos por medio de mecanismos judiciales que amparen cualquier transgresión a los mismos. Es una verdadera justicia constitucional, cuestionada por muchos y alabada por otros, pero que ha permitido establecer límites a las potestades de imperio, siempre que vayan en perjuicio o menoscabo de derechos inherentes a toda persona.

Hemos sido uno de los países que ha impulsado este respeto por los Derechos Humanos, y esto ha llevado a ganarnos un prestigio a nivel internacional en el tema; tal es así, y aunque desconocido por muchos lastimosamente, algunos abogados y abogadas en territorio nacional, contamos con la Sede de dos instituciones de gran relevancia internacional: por un lado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y por otro lado el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

Estos aspectos los hemos abordado en concordancia con disposiciones supraconstitucionales, como es el Sistema de Convencionalidad e Internacionalidad de las Normas, y la Educación, pues ella nos permitirá, a final de cuentas, abordar nuevos temas que afecten al ser humano de manera integral.

En ese sentido merece la pena mencionar también la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su numeral 26, que señala que la Educación tendrá por objeto, el pleno desarrollo de la personalidad humana, y el fortalecimiento del respeto de los Derechos Humanos y de las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Estamos reunidos porque conmemoramos actos atroces de la y contra la humanidad, como hemos visto.

En su Resolución 60/7 del 1° de noviembre del 2005, de Naciones Unidas, “se insta a los Estados Miembros a que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras la enseñanza del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro.”

Nos unimos con la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en este evento, para cumplir con los objetivos de educar, promover y difundir los Derechos Humanos, y evitar la reiteración de hechos de esta naturaleza, y fortalecer el esquema de valores de la sociedad contemporánea.

Sé que es un gran momento para meditar y comprometernos cada día en un mundo mejor para las generaciones futuras; un mundo de paz, un mundo sin violencia, un mundo sin exclusiones, un mundo de tolerancia y un mundo de iguales oportunidades para todas las personas.

Esto solo es posible con la adecuada conciencia y educación de la población y los compromisos que adquieran las respectivas autoridades gubernamentales. Estoy segura que en el evento “Educando para No Olvidar,” será un evento que quedará grabado en nuestras conciencias, para guardar la necesidad de respetar la dignidad humana.

Muchas gracias y bienvenidos.