Discurso en la Cámara de Diputados de México

Discurso en la Cámara de Diputados de México

Jueves, 25 de abril de 2013

Salón Verde, Palacio Legislativo de San Lázaro

Sede oficial de la Cámara de Diputados

México, D.F., México

 

        Honorable diputada de la nación, Cristina Ruiz Sandoval, Presidenta de la Confederación Parlamentaria de las Américas de la delegación mexicana; diputada Guadalupe Mondragón, Secretaria de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados; señores parlamentarios presentes, Sr. Raúl Placencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; Sr. Peter Katz, sobreviviente del Holocausto; cuerpo diplomático acreditado en México; Sra. Laura Bosques, hija de don Gilberto Bosques; representantes de la comunidad judía, señoras y señores, muy buenas tardes.

        Agradezco la invitación que me hicieron para estar en este recinto y poderles presentar nuestro proyecto “Huellas para no olvidar”, el cual ha sido diseñado como una herramienta para enseñar, prevenir y salvaguardar en materia de Derechos Humanos, y se está llevando a cabo con pleno éxito en Colombia, Panamá, Paraguay, Argentina y Chile.

        El proyecto consiste en la exhibición de una placa con las huellas palmares de un sobreviviente del Holocausto y sus descendientes, como una forma de solidarizarnos con las víctimas y su sufrimiento, pues como lo expresó el Secretario General de las Naciones Unidas tras la aprobación de la Resolución 60/7, que designó el 27 de enero como el "Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto", este día es “un importante recordatorio de las enseñanzas universales del Holocausto, atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar.”

        El Holocausto o Shoá es una mancha de indignidad y oprobio (afrenta, deshonra pública) en la hoja de vida de la raza humana, porque no fueron culpables solamente aquellos que perpetraron los hechos sino también quienes al guardar silencio se convirtieron en cómplices. Por eso hoy, aunque algunas personas y naciones pretendan ocultar o disminuir la dimensión de ese genocidio, reunirnos para apoyar este Acuerdo del Congreso de la Unión, es una forma de honrar la memoria de las víctimas.

        Nosotros creemos que olvidar el Holocausto sería también un delito, y no darlo a conocer a las nuevas generaciones nos convertiría en cómplices de aquellos que lo niegan. Por esa razón la Embajada de Activistas por la Paz, presentó también al gobierno del Paraguay una propuesta para aprender las lecciones de este nefasto capítulo de la Historia, y fue así como el Ministerio de Educación y Cultura de ese país, emitió la Resolución 684 del 20 de febrero de 2013, donde declaró de interés educativo el proyecto “Huellas para no olvidar”.

        Hoy se extiende una grave ignorancia sobre el Holocausto, especialmente entre las nuevas generaciones, así que quisimos buscar una forma de preservar el testimonio de los sobrevivientes y también generar espacios de reflexión acerca del compromiso y la valentía individual que se requiere para defender los derechos humanos, conociendo por boca de los mismos sobrevivientes el ejemplo de esos héroes que aún permanecen anónimos pero que arriesgaron su vida para salvar la de un semejante; aquellos héroes que hoy están llamados a ser el modelo de hombre a seguir. Como es el caso del diplomático mexicano Gilberto Bosques Saldívar, quien desde 1939 hasta 1944 como cónsul de México en Francia durante la Segunda Guerra Mundial ayudó a huir de los nazis y  de las  amenazas  franquista a más de 30.000 personas (cifra aproximada según el historiador Christian Kloyber)  entre ellos miles de judíos, españoles, franceses y libaneses, quienes recibieron pasaportes mexicanos y lograron cambiar el rumbo de sus vidas.

        Es urgente y necesario, no sólo elaborar leyes, sino apoyar proyectos que promuevan la defensa de los Derechos humanos y el respeto por las diferencias, ya sean políticas, religiosas o de cualquier índole, por cuanto vemos cada día que en pleno siglo XXI continúan surgiendo en distintas partes del mundo explosiones de odio, segregación, violencia y muerte.

        México destaca en el campo de la defensa de los Derechos Humanos, pues este país cuenta con leyes muy avanzadas que prohíben la incitación al odio, intolerancia y violencia; como es la “Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación” la cual, en el Artículo 4, establece lo siguiente: “Para los efectos de esta Ley se entenderá por discriminación toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas. También se entenderá como discriminación la xenofobia y el antisemitismo en cualquiera de sus manifestaciones."

 

        “Huellas para no olvidar” a primera vista puede parecer que está enfocado en la Shoá y en el testimonio del sobreviviente, pero en realidad es un proyecto dirigido a toda la raza humana, con el fin de proteger los Derechos fundamentales y lograr que todo individuo se convierta en garante de la vida y dignidad de cada hombre, mujer y niño que habita en el planeta Tierra.

        Hemos llevado este proyecto a universidades, sedes diplomáticas, colegios, bibliotecas… y en cada lugar, los resultados han sido sorprendentes y maravillosos; y estamos seguros que también acá producirá efectos benéficos al respaldar este Acuerdo del Honorable Congreso Mexicano, pues ayudará a desterrar las semillas del odio y la intolerancia.

        Por eso, con el mayor respeto, quiero proponerles que mediante una ley del Congreso se incluya el Holocausto como tema de estudio y de debate en los últimos grados de estudio en los colegios y materia o cátedra transversal en las universidades, como una forma de generar reflexión sobre el valor de la vida y la dignidad humana.

        Si esta idea es bienvenida entre ustedes, ofrezco toda la ayuda que la Embajada de Activistas por la Paz pueda brindar.

        Y a aquellos que preferirían ignorar las atrocidades que pueden cometer los hombres, aquellos que pretenden insinuar que es tiempo de pasar la página, de seguir adelante y olvidar, les decimos: “Pasaremos la página cuando haya la certeza total de que hemos aprendido la lección.”

        Muchas gracias.

 

Dr. William Soto Santiago

Embajador Mundial

Embajada de Activistas por la Paz