Discurso en Conmemoración del Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto, Congreso de Perú - Sra. Luisa María Cuculiza

Discurso en Conmemoración del Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto, Congreso de Perú - Sra. Luisa María Cuculiza

Congresista Luisa María Cuculiza

Miembro de la Liga Parlamentaria Perú-Israel

Muy buenos días. Autoridades que me acompañan en la mesa, mil disculpas por haber adelantado mis palabras pero tengo un compromiso con mi ejército y tengo que cumplir. Gracias.

Me siento gratificada al compartir este día tan especial con ustedes, como todos los años lo hacemos: Esta fecha que el mundo recuerda con mucho dolor, las barbaridades cometidas en el Holocausto. Y acá hay que hacer un acápite y decir: No fue el pueblo alemán, fue la política criminal asesina de Hitler, hombre dejado de la mano de Dios; crímenes que jamás podrán olvidar, pero hay que superar ese dolor y tratar de perdonar, aunque sea tan difícil hacerlo.

Cuando visité el campo de concentración de Auschwitz, la sensación que sentí en ese lugar fue pavorosa: De un dolor lacerante y profundo que, pese al tiempo transcurrido, el aire se sentía lo más cargado de sufrimiento. Cuando estuve frente al paredón… créame, yo soy una mujer muy valiente, pero en ese entonces el cuerpo y las piernas me temblaban de la sensación tan espantosa que yo sentí frente a ese paredón.

Que el Dios de todos nosotros no permita jamás un caso igual en el mundo. Todos somos creyentes de un Dios y hay que pedirle a diario que jamás alguien vuelva a sufrir lo que el pueblo judío sufrió. ¡No hay derecho!

La masacre más grande que registra la humanidad se dio con la comunidad judía, ustedes saben, 6 millones de judíos. Para los nazis, holocausto significaba: “la solución final”, sarta de anormales.

Qué equivocados estaban estos asesinos de Hitler a la cabeza, porque jamás pudieron doblegar al pueblo judío. Qué honrados deben sentirse hoy ustedes, especialmente la juventud judía, de recordar esto. En cada uno de ustedes el corazón late el doble, yo estoy segura, de pensar que jamás los tumbaron; los mataron, pero no los doblegaron.

Hoy en día la recordación por esos millones de judíos exterminados, niños, mujeres, hombres, ancianos. Ustedes habrán visto que cuando pasaron las fotos de estas escenas yo no volteaba a verlas, porque no soporto verlas.

Yo creo que ustedes tienen una recompensa muy grande, de tener el pueblo judío que tienen ahora. Yo he tenido la oportunidad de estar en Israel; qué pueblo tan ordenado, qué pueblo tan entregado, y qué pueblo para defender su tierra. He visto a niños y a muchachos cargando rifles, haciendo servicio militar; piden hacer servicio militar los jóvenes judíos. Qué distinto a nuestra patria, donde el servicio militar es un castigo para la juventud. Ojalá un día puedan ver qué cosa es un servicio militar hecho por judíos, para que al menos reaccionen y sirvan a su país con honor.

Yo tengo la satisfacción de decirles que yo soy Mayor del ejército peruano en reserva, y que a pesar de mis años he cumplido con toda la trayectoria de los ejercicios, el aislamiento, las caminatas en el desierto, aprender a manejar todas las armas, en fin, pasar por la pista de combate…; fueron experiencias maravillosas que di de todo, de todo, para poder lograr tener el título de Mayor en el ejército de reserva, y me siento muy orgullosa de eso.

Yo creo, Israel pese a ser un país pequeño y apenas de 460 kilómetros cuadrados, es una nación fuerte, pujante, de hombres victoriosos, frente a la adversidad, la muerte y el dolor.

Yo le pido a ustedes, de todo corazón: No olviden, pero perdonen; porque yo creo que toda esa sarta de criminales deben estar en un submundo en el plano del Señor; y que muchos de sus compatriotas deben estar mirando la cara de Dios; esa es la diferencia.

Hoy tenemos judíos en todos los lugares del mundo. Nuestro país no podía ser ajeno al arrepentimiento y a la acogida que se le dio a los judíos en esta patria. Peruanos nobles de origen judío.

En la política, en la administración pública, tenemos a David Waissman, Efraín Goldenberg, Allan Wagner, Jorge Camet, José Chlimper, David Lemor, Pedro Pablo Kuczynski, y en fin, muchísimos descendientes de judíos, y judíos que están ayudando al desarrollo del país.

En muchos hombres ejemplares como Samuel Gleiser, Baruch Ivcher, Isaac Gleiser, Moisés Levy, José Carlos Grimberg, Uri Ben, Jack Levy, David Chlimper, etc.

Y otros tantos judíos ejemplares en el país, es de los sellos académicos y periodistas, como Henry Grossman, Abraham Levy, Augusto Álvarez Rodrich, León Trahtemberg, Valia Varak, Eddie Fleischman. Son peruanos de raza judía que están triunfando en el Perú.

Estos y muchos otros ilustres judíos que radican en Lima, bienvenidos sean; y gracias a todos ustedes por emprender negocios, por emprender fábricas, por emprender industria, y dar trabajo a los peruanos.

A cada uno de ustedes presentes en esta sala, y al señor que ha venido en el programa de la paz, yo les dejo todo mi afecto, porque siento dentro de mí el cariño y el agradecimiento al pueblo judío por haber sido siempre un pueblo extremadamente valiente.

Que Dios los cuide y los proteja por siempre. Gracias.