Alberto Celedon | Foro "Educar para Recordar" en la Universidad de la Guajira, Colombia

Vicerrector de Investigación de la Universidad de la Guajira 

Buenos días a todos y a todas las presentes, un saludo a la mesa central, Dr. Wilmer, al doctor y judicial, Dr. Camilo Montoya Reyes, autoridades Wayúu, Ernesto Hernández, al representante del gobernador, Dr. Wilson Rojas Vanegas, igualmente al Embajador Mundial de la Paz, al Dr. William Soto. Igualmente pues, un respetuoso saludo a todos los presentes en especial, a los docentes, estudiantes de la Universidad de la Guajira, a la Dra. Yaneth Raigoza, que ha sido un baluarte de este evento, desde el mismo momento en que la universidad fue convocada, Janeth a través de la oficina de extensión, ha estado presente, al docente Ernell Villa, quien hoy viene en representación de la universidad como ponente, igual que la Dra. Yolanda Parra.

Hoy es un día doblemente importante para nosotros, primero por ser el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, hoy son 54 años que se cumplen, desde 1960, en donde el gobernante Rafael Trujillo, llevó ese brutal asesinato contra las hermanas Mirabal. Yo hoy le pediría a ustedes, a todos los presentes, que simbolicemos con un minuto de silencio, que significarían las voces de protestas, que significarían todas esas acciones que hoy las mujeres claman, por la no violencia y que al unísono formulan para toda América Latina: no más Trujillos, en el presente, para consolidar una paz y conseguir esa paz y esa libertad de género, por favor de pie y un minuto de silencio.

Muchas gracias.

Hoy traemos a colación una frase de Cristina Fernández de Kirchner, la presidenta de Argentina, cuando nos dice que la memoria y la libertad deben ser ejercicios cotidianos de todos y todas, para evitar un nuevo holocausto y violaciones a los derechos humanos. Tomando como referencia esa frase, es que desde hoy nosotros ratificamos lo misional de la universidad, de que las universidades piensan y educan para la paz.

En el desarrollo de la humanidad ha sido imprescindible registrar y reconocer aquellos hechos trascendentales que han provocado reacciones significativas, propagadas alrededor del mundo, concretamente, la memoria, espina de la vida y de la historia. Todo está clavado en la memoria tal como lo recita León Gieco, argentino, en su canción “La Memoria”.

La verdad relativa a la percepción de cada individuo, pero uniforme en el sentir colectivo, en donde se guardan las rutas posteriores a los hechos; así, se van configurando realidades locales y globales. Es por eso, que antes al hablar de razas humanas, era muy común, pero después a los que seguían usando ese término se les empezó a acusar de racistas, asesinos y genocidas. El tema de las razas pasó a ser un tabú, también fue una buena razón para que los países aliados juzgarán y condenarán a los nazis que habían empezado la guerra, el tema también fue explotado por el cine y la literatura.

Hay muchas obras escritas acerca del holocausto, precisamente reconstruyendo y registrando en la memoria colectiva, ese algo para no olvidar. Hoy se entiende que la raza es una sola, la raza humana, y es en ella de donde parten y donde convergen las diferencias étnicas que nos retan a diario a apostarle a la interculturalidad y a la construcción de paz.

Hoy desde la Universidad de la Guajira, pensamos, la memoria, la verdad y la vida; porque juntas nos elevan a estado de congruencia sobre lo que podemos avanzar. Este ejercicio académico y curricular, responde a varios propósitos centrales.

En primer lugar, canalizar la sinergia hacia el tratamiento de las determinantes y perspectivas del proceso de negociación de la paz en Colombia.

En segundo lugar, representar un esfuerzo compartido entre sociedad, profesor y estudiantes, para innovar la pedagogía en el abordaje riguroso de los problemas principales de la coyuntura política nacional.

En tercer lugar, enfatizar en la importancia de privilegiar las dimensiones propositivas y prospectivas y desvirtuar el peso de la historia y sus coyunturas. Esto con el ánimo de incidir en el incremento de compromiso académico y ciudadano, para aportar en la búsqueda de mejores soluciones a los problemas más agudos y complejos de la sociedad colombiana y Guajira.

Eso coincide mucho con José Saramago, cuando dice: “...hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia. Gracias a todos.

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Fecha: 
access_time Mar, 11/25/2014 - 00:00