ACTO DE CONMEMORACIÓN ANUAL EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

ACTO DE CONMEMORACIÓN ANUAL EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Salón Boyacá del Capitolio Nacional

Bogotá D.C., Colombia

Miércoles, 27 de enero de 2016

 

Ing. Iván Sarmiento

Coordinador Nacional Embajada Mundial de Activistas por la Paz

 

Distinguidos miembros de la mesa de honor, Sra. Cilli Reines, respetado público, muy buenos días.

Una vez más nos encontramos reunidos, como lo hemos hecho sin falta durante los últimos diez años, después que la Organización de las Naciones Unidas estableció que el día 27 de enero de cada año sea designado como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto; lo cual fue hecho mediante la Resolución 60/7 de su Asamblea General del año 2005, aprobada en la 42ª sesión plenaria del 1º de noviembre de dicho año (que fue leída al inicio de este acto).

La fecha elegida corresponde al día en que el Ejército Rojo ingresó y liberó el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia, hoy hace 71 años.

Hoy, en parte recordamos el genocidio cometido, que no victimizó a un pueblo sino a la Humanidad, donde innumerables miembros de otras minorías fueron asesinadas; por tanto, se hace necesario mantener la memoria en las presentes y futuras generaciones, para evitar que se repitan actos de irracionalidad, violatorios contra la vida de la familia humana.

De esta forma, nuestra institución, la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, promueve esta honorífica conmemoración, la cual la hacemos no solo para recordar, sino también para honrar la existencia de los sobrevivientes del Holocausto.

Desde su inicio hace cuatro años en la Embajada de Polonia (donde veo que algunos de los que están aquí presentes estuvieron en ese acto), el proyecto “Huellas para no olvidar” se ha mantenido en acción, tal como es su objetivo, alcanzando hasta ahora la develación de alrededor de cincuenta placas de sobrevivientes con sus familias, en varios países del hemisferio americano.

En Colombia las Placas de la familia Halstuch, la familia Brod, la familia Levy y la familia Goldstein, han recorrido diversas instituciones diplomáticas, educativas y comunitarias, y continuarán su trayectoria en forma incansable para que las nuevas generaciones se enteren y no olviden este hecho trágico.

Hoy develaremos la Placa con las huellas palmares de la Sra. Cilli Reines y las de parte de su familia. Con este solemne acto estaremos honrando la existencia de la Sra. Cilli, sobreviviente del campo de concentración de Tsibulovca en Ucrania y un gran ejemplo de vida, especialmente para las nuevas generaciones. La Placa de la Sra. Cilli Reines se expondrá (si así ella lo deseara) por colegios y universidades dentro del ciclo de los Foros “Educar para Recordar”, cuyo propósito es mantener en la memoria colectiva de la humanidad el Holocausto como el paradigma del genocidio.

Invito o invitamos a todos los presentes a que asuman una actitud proactiva, a que no seamos simples espectadores del transcurrir de la historia, sino que comencemos a despertar a la realidad antes de que sea demasiado tarde.

A continuación presentaremos un video del Dr. William Soto Santiago, fundador y presidente ejecutivo de nuestra Institución, con motivo de la Conmemoración que nos reúne en este día.

Gracias. Adelante por favor.

 

Ing. Marcos Peckel

Director Ejecutivo de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia

“La memoria del Holocausto 71 años después.”

Hace poco menos de un año (el año pasado, hacia el mes de marzo), tuve la ocasión de visitar el Museo de los Campos de la Muerte en Camboya. Uno llega y es una visión muy gráfica, una exhibición sumamente gráfica, donde están la calaveras de apenas un fracción de las víctimas, puestas en un vitrina, unas encima de otras; al otro lado, los huesos de las víctimas, como digo, una pequeña fracción de las víctimas del genocidio que hubo en Camboya. De verdad que es sobrecogedor llegar allá, uno lo ve...

Ese mismo año, hace exactamente un año hoy, el 27 de enero de 2015, llegué a Auschwitz. Uno llega a Auschwitz pasando por un bucólico paisaje de la campiña polaca; todo afuera es verde, o blanco si nieva, ese día no había nevado; uno llega por unas casas..., uno no ve nada que lo atraiga. Y llega uno a la entrada al campo donde esta el aviso que dice: Arbeit macht frei (el trabajo libera); y ahí a mí en ese momento se me hiela completamente la sangre. Y no he visto nada realmente que me impacte.

Y la razón de la reacción donde uno se hiela o uno comienza a llorar, es por la memoria; es porque la memoria que tenemos de lo que ocurrió, de lo que sabemos que ocurrió, llega en ese momento, al estar ahí; sin, como les digo, ver nada que sea más allá de una entrada; y luego unas barracas donde tampoco se ve mucho, unas alambradas, unas luces; pero lo que hace la reacción en el ser humano espontánea, es la memoria; es la memoria que un colectivo tiene sobre su propia historia.

Y construir memoria, es muy complejo. Nosotros los judíos decimos que no tenemos historia: tenemos memoria; porque la memoria nos traslada a épocas que pueden ser miles de años atrás, pero las vivimos como si las estuviéramos viviendo nosotros; distinto a la historia: que uno lee en los libros de texto y ahí están..., y uno pasa a la siguiente página y lo que leyó, pues lo aprendió; pero una cosa es lo que uno sabe y una cosa es lo que uno siente.

Y la memoria para que sea válida tiene que entrar al ADN colectivo de los pueblos, de los colectivos, de las religiones y eso es un proceso complejo.

Nosotros los judíos, nos circuncidamos los hombres para recordar quiénes somos, para recordar algo que alguien hizo hace 3.800 años; porque si no nos circuncidáramos de pronto se nos olvidaría. Nosotros vivimos la Pascua cada año, en una cena larga donde se lee la historia de la salida de los judíos de Egipto, donde los niños se aburren; pero cuando son grandes esos niños se acuerdan que se aburrieron porque estaba recordando la historia que nosotros nunca olvidamos; eso, parte de la memoria.

Y la memoria del Holocausto no fue una memoria fácil de construir, y es una memoria por la que nos toca luchar cada día; porque la memoria de los que viven es una, y la memoria de las generaciones posteriores es otra. Pasar de la memoria social de aquellos que viven los hechos, a la memoria histórica de aquellos que los tiene que recordar, es un proceso complejo.

La memoria del Holocausto no estuvo siempre ahí. Era una serie de hechos que nos llevaron a reconstruir la memoria, hacerla parte del ADN, hacerla parte de saber que al llegar a Auschwitz no necesitamos ver nada para sentir.

Fue quizás el juicio de Eichmann en Jerusalén, cuando por primera vez las víctimas decidieron hablar. Las víctimas no hablaban; unas porque les dio pena haber sobrevivido mientras sus compañeros morían, otros porque estaban muy traumatizados; fue un episodio clave en la construcción de memoria.

Pero algo muy importante, y lo que hay que aprender al construir la memoria en el tema del Holocausto, es que es la misma versión la de las víctimas y la de los victimarios; por lo tanto, aquí no hay pelea de memoria, como sí la hay en otras genocidios que mencionaban en otros conflictos.

La memoria del Holocausto es tan importante para los judíos como la es para los alemanes; para las víctimas y para los victimarios; para ambos la memoria histórica del Holocausto es la misma.

Aquellos que niegan el Holocausto están buscando matar la memoria. Las memorias siempre pelean. Están matando la memoria para matar la historia. Por eso la lucha por la preservación de la memoria es esencial, porque si no, la memoria se pierde; puede ser que queden los libros de texto, pero eso no es suficiente.

Por eso la importancia de la Asamblea General de Naciones Unidas, que sesenta años después reconoce el Holocausto como el mayor crimen cometido en la historia; y no es un crimen contra los judíos, es un crimen contra la humanidad, contra Dios, contra todo lo que existe; como el aporte de Naciones Unidas a preservar esa memoria, para que no se pierda.

Es por eso que en Israel, el día que se recuerda el Holocausto en Israel (que es una fecha diferente), suena una sirena durante 2 minutos, y la gente esté donde esté (en su carro, en su casa, en su oficina, jugando un partido de fútbol), se paran en silencio durante 2 minutos a recordar; porque la memoria hay que preservarla, hay que lucharla cada día.

Y acá hay muchos aprendizajes para Colombia en momentos que entra en un momento de construcción de paz, donde una parte esencial es la construcción de la memoria; y no va a ser fácil hacerlo.

La memoria del Holocausto, nosotros como judíos la vamos a preservar, la hemos preservado, no ha sido fácil; actos como este son “parte-de”. Ver a la señora Cilli acá sentada como la representación misma de lo que fue el Holocausto.

En cien años no va estar Cilli, pero la memoria va a seguir viva.

Muchas gracias.

 

Dr. Camilo Montoya Reyes

Procurador ante el Tribunal Superior de Bogotá

Un cordial saludo para los miembros del presidium: para la superviviente del Holocausto, la Sra. Cilli Reines, mis respetos, mi aprecio y mi consideración, al igual que para su familia, doña Cilli. También para todos los Activistas por la Paz, todos los voluntarios que trabajamos de buen corazón siguiendo esos proyectos y apoyando esos proyectos del señor Embajador Mundial de la Paz, Dr. William Soto Santiago.

El 27 de enero, como bien han señalado mis antecesores, fue declarado por la ONU como un día muy especial, para rendirle homenaje y recordar curiosamente la barbarie.

Muchos dicen: ¿Pero para qué recordar la barbarie? ¿Para qué recordar esa página tan negra de la historia? ¿Por qué no pasar la página? Porque decía el Dr. Soto en la Asamblea Departamental en Cali, en un evento: “Que la página se pasa, cuando se haya aprendido la lección”. Y mientras una lección no esté aprendida por la humanidad, seguiremos repasando la página; y aún así, aprendida la lección, es necesario volver a mirar las páginas de la historia.

Porque a la hora de ahora sigue existiendo discriminación, sigue existiendo discursos de odio; y esos discursos de odio están haciendo mella en la conciencia del ser humano, y sobre todo, de las juventudes.

El Holocausto o la Shoá como es más propicio llamarla, se identifica como el paradigma del acto genocida; y para que la Organización de Naciones Unidas haya identificado un crimen como paradigma, es porque lo considera modelo; y si es modelo, significa que ningún profesor de Derecho Penal Internacional, ningún historiador, ningún filósofo, podría hablar de genocidio sin tener como referente obligado a la Shoá. Primer punto.

Segundo punto: Es paradigma del acto genocida; o sea, es el paradigma del genocidio.

Y recordemos que el genocidio es el crimen capital, es el crimen de crímenes; y ahí vemos la magnitud del Holocausto. ¿Y por qué es el crimen de crímenes? ¿Y por qué la Shoá es el paradigma de ese crimen de crímenes? Porque el imperio nazi cometió genocidio no solo cuando exterminó físicamente al pueblo judío.

Actualmente la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, dentro de los muchos proyectos del señor Embajador, Dr. William Soto, está el proyecto: “Huellas para Recordar” que hoy nos convoca, donde más que la huella palmar es el testimonio vivo de alguien que combate el negacionismo con su versión viva, con su testimonio de lo que vivió y lo que vio y lo que le ocurrió; pero también está el Proyecto de Ley “Educar para Recordar” donde quiere el Dr. Soto que en muchos países donde el Holocausto es eso: “una página de la historia”, sea todo un capítulo objeto de estudio académico; como cátedra transversal en las universidades, y en los colegios también.

Es decir, hay que, no solo recordarlo un día, donde nos reunimos y hablamos del Holocausto, y reconocemos y dignificamos a las víctimas; esto tiene que ser un trabajo del diario trasegar de académicos, de juristas, de filósofos, de legisladores…, aquí que estamos en este recinto sagrado, donde flota el espíritu de las legislaciones que se dictan.

También está el proyecto del Dr. Soto: “Justicia para la Paz” sobre la tipificación del genocidio. Recordemos que hay más del 50% de países del mundo que no consideran delito el genocidio; o sea, no lo tienen tipificado. Tienen que acudir al crimen de lesa humanidad, tienen que acudir a otras figuras residuales dogmáticas, y tienen que hacer algunos malabarismos jurídicos (perdónenme la expresión) para poder criminalizar esa conducta.

La Embajada Mundial de Activistas por la Paz está trabajando para que esos países que no han tipificado el delito de genocidio acaten esa legislación, ese mandato de la ONU. Es el caso de la hermana República Bolivariana de Venezuela, es el caso de Argentina, y muchos países que me extendería muchísimo nombrándolos.

También hay países que tipifican el genocidio, pero no lo tipifican como lo hace, por ejemplo, Costa Rica o Colombia, donde el exterminio de un grupo político es un crimen internacional, es genocidio. Colombia tipifica el embarazo forzoso como una forma de genocidio. Hay países que solo lo hacen respetando el estándar mínimo internacional; no se atreven a ir más allá. Y la Embajada quiere que siempre vayamos más allá, en términos de protección de los Derechos Humanos.

Y también es importantísimo la difusión que se hace con estos eventos;  porque consideramos que la educación -escuchábamos al Dr. Soto hace un momento señalando la importancia de la educación- transforma mentalidades pero también la educación enseña a amar pero también a odiar”.

La ONU ha esquematizado el día 27 de enero como “Holocausto y Dignidad Humana”, porque fue el atentado más grave contra la dignidad humana.

Y les decía hace un momento, que antes de exterminar físicamente al pueblo judío, Hitler ya había cometido genocidio (a pesar de que no estaba tipificado en la época). ¿Y por qué? Porque ya hay países del mundo que tipifican el etnocidio, que es el impedirle a un pueblo, a un grupo humano que exprese su religión. Y recuerden lo que vino ocurriendo, no con atentados violentos, si no que el Holocausto se fraguó y se comenzó su ejecución con leyes (cómo duele decirlo) fueron leyes las que dieron pie para que se fuera discriminando al pueblo judío; fueron leyes las que fueron democratizando el odio; fue a través de leyes como se fue ejecutando y perpetrando este crimen internacional. Entonces debemos vigilar las leyes que se dictan, para que esas leyes protejan el pensamiento ajeno.

Que nosotros tengamos claro que el respeto de la dignidad humana, básicamente es respetar la alteridad, respetar la identidad del otro; y es más, no debo hablar “del otro” debo hablar “de mi semejante”; porque así él piense diferente, así profese una libertad de culto distinta, así tenga una asignación política diferente, es mi semejante, y yo me tengo que ver reflejado en él; y cada vez que atentó contra la dignidad de mi semejante, atentó contra mi propia dignidad —como dice Michelini.

Es importantísimo, entonces, que estas reflexiones que nos convocan el día de hoy, nos lleven a pensar en el valor de la educación. Recuerden que el imperio nazi comenzó modificando las cartillas para enseñarles a leer y a escribir a los infantes; cartillas donde decía: “El que exterminara a un judío, era prácticamente como exterminar una seta venenosa”. Eso era el discurso que se transmitía cuando un niño aprendía a leer y a escribir.

Los discursos de odio pululan hoy en el mundo; y pululan en una forma velada, pululan en una forma de patriotismo, pululan en una forma de nacionalismo, pululan en una forma de totalitarismo; y cada vez el problema es que son más frecuentes; porque la pagina no se ha pasado; los genocidios se siguen cometiendo.

Miremos lo que ocurrió en Ruanda, ¿y que está ocurriendo hoy en un país vecino como Burundi, de escasamente ocho millones quinientos mil habitantes? Ciento sesenta, ciento ochenta, personas masacradas en público, porque unos son tutsi y los otros son hutu; y creíamos que la página se había pasado: la página de Ruanda no se ha pasado.

Vemos qué ocurre hoy en día con los cristianos en algunas latitudes del mundo: les marcan su hogar con la letra “N” del alfabeto árabe, la letra “Nun”, y eso significa: muerte, a menos que te conviertas al Islam. Por lo menos hoy les dan opciones, ¡a los judíos no se les dio opciones en su momento!, porque no valía el cambio de religión; no valía porque era la ascendencia lo que se castigaba, era un clásico derecho penal de autor, no era un derecho penal donde se castigaba la conducta. Y hablo de derecho penal, porque hubo sentencias, hubo jueces que juzgaron esas conductas y condenaban a seres humanos a ir a un campo de concentración, para no hablar de los campos de exterminio.

Entonces hay que vigilar el proceso educativo, hay que mirar que los discursos de odio tienen que parar; y todos nosotros somos Activistas por la Paz.

Si el siglo XX fue llamado “el siglo de los genocidios”, el siglo XXI es “el siglo de la Paz; y Colombia está dando ejemplo ante el mundo entero de que ese túnel tan oscuro que por cinco décadas nos flageló: la violencia, vemos una luz al final del túnel, vemos esperanza, como dice el himno de Israel: “Mientras un ojo aviste a Sion, hay esperanza”.

Y mientras los colombianos creemos en la reconciliación, sin olvidar a las víctimas que tienen derecho a la verdad, a recordar -como hoy lo estamos haciendo con las víctimas del Holocausto; derecho a la garantía de la justicia, un recurso judicial efectivo; derecho a la reparación del daño, como se tiene que hacer, así sea en forma simbólica; y el derecho a la garantía de no repetición; esos cuatro derechos básicos; así haremos que la luz que hay al final del túnel, en el caso de Colombia, sea una realidad.

Yo resumo con la frase del Dr. Soto: “Es mejor, mucho mejor, educar para prevenir que juzgar para castigar”.

Muchas gracias.

 

Sra. Cilli Reines

Sobreviviente del Holocausto

Buen día, mi nombre es Cilli Reines.

Queridos familiares, amigos y asistentes. Quiero darles las gracias por madrugar y venir a compartir conmigo este significativo acto.

Bajo la eficiente dirección del Sr. Iván Sarmiento de Colombia; el Sr. Sarmiento con su equipo, la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, programa “Educar para Recordar”, se hace presente para conmemorar un aniversario más de las víctimas de este vergonzoso capítulo de nuestra historia reciente, conocido como la Shoá, el Holocausto nazi.

Como se imaginarán, a mis 94 años he vivido muchísimas experiencias; algunas positivas y otras negativas; desde el platafón a la computadora; lo más nuevo, Facebook (donde tengo 860 amigos), y el internet; y es precisamente en el internet donde vi estas palabras que les quiero compartir:

“La bondad innata que traemos en nuestra personalidad, no es lo que nos define como buenas personas; lo es la capacidad de sobreponerse a los defectos, y de intentar ser mejores cada día. Es muy sabio realizar lo debido y aprender de los errores; enmendarlos, pero no volver a cometerlos. Esta precisamente es una virtud humana capaz de transformar el mundo de una manera muy positiva”.

Shalom, la paz sea con ustedes, con las futuras generaciones. Amén.


 

Rabino Alfredo Goldschmidt

Gran Rabino del Centro Israelita de Bogotá

Yo perdí una abuela y un tío en la Shoá, en Holanda; cuando los nazis entraron en 1943, fue cuando fallecieron.

Ellos estaban escondidos por un holandés cristiano, muy comprometido en ayudar a judíos. Sabía algo de su vida, de su escondite, pero ¡como son las cosas de la vida! hace 10 días recibí un e-mail de alguien que me estuvo buscando a través de Google, y era una niña —en aquel tiempo— que estaba escondida con mi abuela y con mi tío. Me mandó la foto de cuando ellos entraron a ese escondite, y ella era la niña; y mi abuelita y mi tío estaban por allá.

Pasaron muchos años, y además de memoria es actualidad. Se podrán imaginar la emoción de poder escuchar… no, leer - de poder leer cómo esta señora Ruth me escribe que mi abuelita tenía una rutina en el escondite.

Estaban en una pieza estilo - donde estaba Ana Frank, el mismo tipo de casa; y estaban siete personas en un espacio que yo alcancé a conocer también al visitar Enschede (la ciudad fronteriza de Holanda), de unos 20 metros cuadrados, y estaban los siete ahí metidos; y entonces ella me cuenta, me escribe: “Tu abuela todas las mañanas rezaba shajarit en una esquina, y mi tío, que estaba ahí, en la otra esquina colocando un tefilin.

Hace tantos años, y hoy se me volvió realidad. Películas como “La Conspiración” (por favor no se la pierdan), que nos trae el tema del Holocausto desde otro ángulo, producida por alemanes. Pero ayer llegó el colmo de sentirme que el Holocausto está no como memoria sino como realidad.

Una niña judía que estudia en un colegio que no es el colegio judío, me vino ayer y me pidió una entrevista. Un profesor de ella (un colegio prestigioso), un profesor de ella estaba hablando siempre que Hitler era bueno y que fue un personaje positivo de la historia. Cuando la niña le trató de discutir, le dijo: “Yo creo en eso. Si tú quieres demostrarme lo contrario, prepara un trabajo”.

Mandó a una niña de 14 años a preparar un trabajo para demostrar (o tratar de demostrar) la personalidad y el personaje nefasto que fue Adolf Hitler y¡hoy, en el año 2016!, ¡aquí en Colombia!, donde estamos abiertos, democráticos, donde tenemos todas las posibilidades, donde no tenemos actos de antisemitismo visibles; un profesor presiona a una niña a tener que demostrar que Hitler era malo.

Pero no quedó ahí. Unos minutos más tarde me llega un mensaje por internet, que alguien me lo reenvió, cuando unos personajes importantes, profesores de la Academia gringa en Estados Unidos, profesores de importancia, que empezaron a hacer comparaciones que Nablus es Auschwitz, que Janin es Bergen-Belsen. Estas son localidades palestinas donde Israel hace todo el esfuerzo de integrarlos a la realidad nacional israelí; y por precaución de seguridad, a veces tiene que tomar ciertas medidas. Pero comparar la Shoá con el sistema metódico de asesinato, con situaciones políticas…, y no por un antisemita o un periodista de izquierda furibundo. ¡No! ¡Por un académico!, por un académico de historia, y que aparentemente no es el único.

Tenemos la Shoá como recuerdo, pero tenemos la Shoá como realidad; tenemos haShoah como una realidad que nos rodea. Y gracias a esa iniciativa del doctor Soto (al cual estoy acompañando durante todos estos años), de no permitir el olvido, de poder utilizar a los sobrevivientes como testimonio viviente; pero también de relatar, de tratar de introducir en los países programas sobre la Shoá.

Y cuando hablamos de programas para la Shoá quiero hacer… quiero resaltar una característica en doña Cilli, que no es común. Personas que vivieron la Shoá, la gran mayoría perdió su fe en Dios. Es comprensible. ¿Dónde estaba Dios? Cuando uno va a esos sitios, y a mí me tocó vivirlo también, que estuve como Marcos, visitando los distintos campos... no se entiende. Y aun como persona religiosa uno se cuestiona: cómo Dios permitió eso. Cilli no perdió la fe.

Cilli vuelve... cuando estaba en estos países, no solamente que no perdió la fe y tiene una inclinación religiosa, pero se compromete a un trabajo comunitario cuando - estaba muy activa en la comunidad de Cali. Es decir, que de las cenizas, del dolor, Cilli armó además de familia (y bien armada), armó además compromiso de fe. Y en este recinto tenemos que hablar: No entendemos qué pasó, no entendemos por qué Dios permitió; pero eso no es razón para negar a Dios.

Por eso es que los invito: la Shoá es una realidad que nos rodea hoy. Admiramos a Cilli, y comprometámonos todos en un espíritu de fe en Dios, seguir manteniendo todas estas ideas: luchar por la igualdad, luchar por el bienestar humano, hacer el bien no importa a quién, como lo menciona la Rebbetzin Cilli: poder hacer nuestro - y aportar nuestro grano de arena, para una mejor sociedad. Amén.

 

Senador Manuel Enríquez Rosero

Presidente de la Comisión Primera del Senado

 

Muy buenos días a todas y a todos.

Quiero agradecer en primer lugar la gentil invitación que me hiciera el Lic. Fernando Muñoz, y a todos quienes han organizado este bello acto de Conmemoración del Holocausto. Para mí es un inmenso placer acompañarlos en este momento, y quiero expresar en nombre del Congreso, en particularmente del Senado de la República, un saludo fraternal; celebrar todas estas iniciativas, todas estas actividades tendientes a la Conmemoración de las víctimas del Holocausto.

En buena hora la Asamblea General de las Naciones Unidas expidió la Resolución donde se señala el día 27 de enero como el Día Internacional de la Conmemoración de las Víctimas del Holocausto.

Infortunadamente por compromisos adquiridos con anticipación no pude estar participando en todo el evento y haber escuchado las diferentes intervenciones de quienes me antecedieron en el uso de la palabra, pero obviamente vamos a recoger todas esas intervenciones.

Decirles a ustedes que desde el Congreso de la República, particularmente desde la Comisión Primera del Senado de la República, la Comisión de los temas constitucionales, la cual me honro en presidir desde el pasado 20 de julio, venimos adelantando un gran esfuerzo, una gran tarea tendiente a buscar todos los mecanismos jurídicos que sean necesarios para que podamos nosotros concretar, ojalá más temprano que tarde, un propósito que nos tiene a todos los colombianos con la fe y la esperanza de alcanzar la paz en nuestro país.

Yo sé que ustedes, que han venido participando y han venido organizando toda esta serie de actividades, pues van a ser un apoyo fundamental para lo que hace unos días quizá era una quimera para Colombia pero que hoy lo vemos como una realidad. El hecho de que Naciones Unidas se haya pronunciado de manera unánime en favor del acompañamiento, en el tema de la verificación y la consolidación de la paz en nuestro país, eso sin lugar a dudas nos llena de esperanza, no solamente a los congresistas sino a todos los colombianos en general; y esperamos que ese proceso que está a punto de cumplirse, yo hoy confío en que el 23 de marzo podamos celebrar la firma de ese Acuerdo de Paz. Un propósito que no solamente es del presidente, del Gobierno, sino, yo diría, de todos los colombianos: acabar con casi 60 años de conflicto armado en Colombia, ese pues nos debe a nosotros poner a trabajar en esa misma dirección.

De tal manera que lo que nosotros queremos es que ojalá haya un reconocimiento a las víctimas, como aquí lo expresaba muy claramente el Dr. Montoya, me parece que ese es un propósito nacional; y sobre todo, que ojalá no tengamos una víctima más hacia futuro.

Hay muchas objeciones con respecto a este proceso. En la Comisión Primera del Senado hemos abierto el espacio para que aquellas voces que tengan preocupaciones, que tengan inquietudes, pues se puedan expresar; porque esta paz tenemos que construirla entre todos; no podemos pensar que solamente quienes hemos estado al frente de alguna manera de estos procesos, podamos sacar adelante con miras a una paz sostenible, una paz de largo plazo; no, yo creo que aquí necesitamos a todos que por alguna u otra razón todavía son escépticos, pues hay que convocarlos.

Me pareció muy importante que ayer las comisiones de paz del Congreso de la República, le hayan hecho un llamado a todos los miembros de la oposición, a quienes tienen observaciones sobre estos procesos, a que nos escuchen, a que nosotros también podamos escuchar sus preocupaciones, y entre todos alcanzar este gran propósito nacional.

Muy brevemente, ¿en qué estamos? Precisamente la Comisión Primera del Senado y de la Cámara han sido citadas a sesiones extraordinarias el próximo 16 de febrero; allí vamos a debatir nosotros una modificación a la ley de orden público, que busca fundamentalmente dos cosas: la primera es de darle la facultad al Gobierno nacional (caso concreto, al presidente de la República) para que él pudiera eventualmente establecer unas zonas de concentración donde van a estar los desmovilizados de la guerrilla. Si se firma ese acuerdo, como creo personalmente que se va a firmar, pues hay que ubicar en unas zonas, no solamente donde se les proteja la vida…; porque lo que nos puede ocurrir es lo que pasó aquí con la extinta Unión Patriótica, que prácticamente todos sus miembros fueron aniquilados. Yo creo que hay que - con esa experiencia preservar la vida, la integridad, de quienes hoy se vinculen realmente a este proceso de paz.

Entonces a través de esas facultades el Gobierno podrá establecer estas zonas de concentración. Eso es todavía tema de negociación entre los representantes del Gobierno y de la guerrilla, pero seguramente se van a priorizar aquellas zonas donde más se sufrió el conflicto durante tantos años; zonas donde infortunadamente se dieron el mayor número de víctimas, donde hubo los mayores niveles de desplazamiento; porque ese es un hecho lamentable, un hecho que ojalá podamos algún día olvidar lo que les ha pasado a estas familias; pero también se le otorgará una facultad al Gobierno para que pueda pedirle a la Fiscalía General de la Nación, la suspensión de las órdenes de captura que pesan sobre una gran cantidad de - seguramente, de desmovilizados, porque hoy el Gobierno puede otorgar ese beneficio a quienes sean designados como miembros negociadores de este proceso de paz, pero no así con la generalidad de los desmovilizados.

Entonces, aspiramos que una vez que llegue ese proyecto al Congreso de la República, rápidamente nosotros podamos debatirlo en sesiones conjuntas en las Comisiones Primeras antes de terminar el mes de febrero. Y seguramente la primera semana de marzo sea aprobado por la plenarias tanto de Senado y Cámara, para que quede ya como una ley o el Gobierno quede facultado. Y seguidamente esperaremos la firma del proceso de paz. De allí vendrá un periodo para la dejación de armas; y ahí sí que es importante destacar la presencia de la ONU para que permita que esa dejación de armas también nos pueda llevar por ese camino que aspiramos lograr rápidamente.

El Congreso ha aprobado dos iniciativas muy importantes: una es una ley que le permite al presidente de la República convocar al pueblo colombiano a que se pronuncie sobre estos acuerdos; es decir, lo que se llama: el acto de refrendación; entonces será convocado un plebiscito. Esa ley está hoy a consideración de la Corte Constitucional porque si es una ley de carácter estatutario, entonces ese es el procedimiento: que una vez aprobado por el Congreso de la República pasa a una revisión de carácter constitucional por la Corte Constitucional. Esperamos que la Corte Constitucional, una vez le dé el aval, ya el presidente quede facultado para esa convocatoria. Pero antes de que se produzca este hecho muy importante, pues habrá un proceso de socialización (por decirlo de alguna manera) del contenido total de esos acuerdos. Los colombianos serán llamados una vez conozcan el contenido exacto de todos esos acuerdos.

Y nos queda pendiente el trámite en segunda vuelta de la reforma constitucional del acto legislativo para la paz; allí también estamos estableciendo dos puntos fundamentales:

Uno, es la conformación de una comisión legislativa especial, que será la encargada de hacer la reformas constitucionales y legales de carácter estatutario, que sean necesarias para la implementación de esos acuerdos. Y también, en esa misma reforma, se le da una facultad al Gobierno para iniciar con la implementación de esos acuerdos a través de decretos que no impliquen reformas constitucionales o reformas de carácter legal estatutario.

Entonces, en ese orden de ideas creemos que era un compromiso del Congreso de la República, un compromiso nuestro, de las comisiones primeras, y por esa razón hemos nosotros preparado el camino jurídico para que una vez firmado ese acuerdo, pues nosotros logremos muy rápidamente implementar esos acuerdos, y empecemos a transitar por el camino de la paz, que es lo que nosotros estamos buscando.

De tal manera que muchas gracias por esta invitación a todos ustedes, muy importante. Aquí me han hablado pues que se va a presentar un proyecto por iniciativa de los Activistas por la Paz, para, ojalá, lograr la enseñanza del Holocausto; pues quiero decirle a quienes vienen promoviendo esta tarea, que estaremos listos, prestos para acompañar y apoyar estos proyectos en lo que tiene que ver con la Comisión Primera del Senado de la República.

Muchas gracias.

 

ENCENDIDO DE VELAS

 

1 - Cilli Reines

Conmemoración de rescates durante el Holocausto. Personas normales que defendieron la dignidad humana con extraordinarios actos de bondad.

 

2 - Dra. Estela Goldstein

Conmemoración del millón y medio de niños que murieron en el Holocausto.

 

3 - Lic. Graciela Manrique Molina

Conmemoración de los que murieron en los guetos.

 

4 - Cónsul de Israel

Conmemoración de los que murieron en los campos de concentración y exterminio.

 

5 - Ing. Iván Sarmiento

Conmemoración de las minorías.

 

6 - Sr. León Bir Bragher

Conmemoración de los que murieron en las marchas forzadas.

 

7 - Niño como símbolo de la esperanza por las generaciones futuras con el anhelo que actos como este no se repitan en medio de la familia humana.