Activistas

JUNTOS HAGAMOS LA PAZ

Únete, para juntos trabajar por la paz, superación y felicidad de la familia humana en armonía con la Madre Tierra, por el fortalecimiento de la justicia universal, por una educación integral, y el desarrollo sostenible. ¡Sé un Activista por la Paz!

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Actívate como voluntario en los proyectos, dona el recurso más valioso: tu tiempo. Trabaja desde las coordinaciones regionales los días y las horas que desees, indícanos tu disponibilidad para trabajar por la paz. ¡Juntos abarcamos más!

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Voluntariamente puedes contribuir con tu respaldo monetario para el desarrollo de los proyectos. Cada granito de arena cuenta. ¡Juntos podemos más!

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Suma tu experiencia profesional o laboral al trabajo por la paz; desde tu profesión u oficio puedes potenciar el desarrollo de los proyectos en sus áreas especializadas. Tu conocimiento es un poder. ¡Juntos somos más fuertes!

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info_outline ¿QUÉ HACEMOS?

Para alcanzar sus objetivos, nuestra organización promueve proyectos y campañas orientadas a la formación del ser humano integral. Según el Dr. William Soto Santiago:

“La educación es un poder; y somos conscientes de que es el arma más poderosa para transformar mentalidades y, por ende, un mecanismo fundamental para modificar sociedades; y consecuentemente, para cambiar al mundo.”

Los proyectos y campañas de nuestra organización generan acciones para el fortalecimiento de los valores universales y el reconocimiento de la dignidad del ser humano: amor, amistad, bondad, confianza, ética, fraternidad, honor, honradez, justicia, libertad, respeto, responsabilidad, solidaridad, valentía, verdad y paz, con el fin de fomentar espacios para el entendimiento entre personas de diferentes culturas, nacionalidades, creencias y religiones, en el marco del diálogo pacífico y el respeto de los Derechos Humanos y los Derechos de la Tierra.

Los activistas por la paz promovemos proyectos y campañas en los diferentes ámbitos donde se desarrolla el ser humano: familia, comunidades, instituciones educativas, organizaciones no gubernamentales, organizaciones privadas y públicas, Estados y/o naciones, pueblos originarios, grupos humanos y organismos de carácter supranacional.

LISTO PARA EMPEZAR A TRABAJAR EN UN PROYECTO

Introducción

El programa Educar para Recordar tiene como objetivos: fortalecer a través de una educación integral la enseñanza de principios y valores éticos, morales y espirituales; la reflexión y la práctica de acciones de respeto a los derechos universales y la dignidad humana, tomando como base el estudio de la historia del Holocausto y otros genocidios, ya que estos acontecimientos dejaron enseñanzas universales que deben ser transmitidas a las presentes y futuras generaciones, para formar seres humanos que trabajen activamente por la paz de la familia humana.

Las lecciones del pasado dejan enseñanzas vivas para la humanidad; hechos que aunque hayan acontecido en otro continente, permiten a los estudiantes aprender acerca de las consecuencias de la intolerancia, el odio, la discriminación, los prejuicios, los estereotipos, el irrespeto por la vida y la dignidad humana. El reconocimiento de estos hechos permite identificar las señales de alarma ante el surgimiento de Gobiernos, grupos o personas extremistas que realicen estas acciones, las cuales pueden desencadenar un nuevo delito contra la familia humana.

Es una obligación recordar el pasado, concienciando a las presentes generaciones sobre los factores que desencadenaron los diferentes genocidios y las circunstancias que los propiciaron, así como las consecuencias y repercusiones que dejaron en la humanidad. El genocidio es un crimen internacional que debe ser reconocido por todos los Estados, Gobiernos y países, a fin de asegurar el futuro de nuestros pueblos, sobre la base de la justicia, la verdad, la armonía y la equidad.

Educar para Recordar trabaja en cuatro campos de acción:

Introducción

El Programa Internacional Hijos de la Madre Tierra es un programa social, concebido con el fin de aportar soluciones y promover la participación ciudadana en acciones por un desarrollo y futuro sostenible, que garanticen la continuidad de la vida de los seres humanos en armonía con nuestra Madre Tierra.

Este programa de la EMAP se inserta en la Agenda Mundial de la ONU para el Desarrollo Sostenible, por cuanto su objetivo es proteger, guardar y restaurar a la Madre Tierra con acciones dirigidas a la promoción del desarrollo sostenible y sus cuatro dimensiones, integrando armónicamente lo social, lo ambiental, lo cultural y lo económico en todas las áreas de acción, proyectos y campañas de dicho programa. Por otra parte, se concibe la protección del planeta Tierra de acuerdo a lo señalado en el documento: “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”:

http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/69/L.85

“Estamos decididos a proteger el planeta contra la degradación, incluso mediante el consumo y la producción sostenibles, la gestión sostenible de sus recursos naturales, y medidas urgentes para hacer frente al cambio climático, de manera que pueda satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras”.

El Dr. William Soto ha presentado sus propuestas en diferentes instancias internacionales, sosteniendo que: «‘La Madre Tierra tiene vida. La Madre Tierra es un ser vivo’. Esto no es un concepto nuevo. Nuestros pueblos originarios y nativos en los diferentes continentes, así lo consideran; y por ello la cuidan, la protegen, la respetan y la honran. La Madre Tierra nació libre, los seres humanos no la creamos, nosotros fuimos creados por ella. Por eso estamos llamados a comportarnos fraternalmente con nuestra Madre Tierra y con los demás seres vivos».

Tomando en cuenta los postulados ancestrales, científicos y humanísticos que respaldan estos planteamientos, es determinante e importante el reconocimiento mundial de la Madre Tierra como el ser vivo que da origen a todo lo que en ella se desarrolla. Y al considerársele un ser vivo, es un sujeto de derechos que todos los seres humanos debemos respetar.

Este programa lo conforman un grupo de proyectos, campañas y acciones enmarcadas en cuatro campos de acción: gobernanza y justicia ambiental; la educación, comunicación y cultura ambiental por la paz de la Madre Tierra y el desarrollo sostenible; la promoción de la cultura ancestral de los pueblos originarios de la Madre Tierra para el desarrollo sostenible; y la restauración y protección de la Madre Tierra.

Introducción

La música es un poder que llega en forma directa hasta el alma del individuo; viene a ser un mensaje de corazón a corazón: del corazón del compositor para impactar el corazón de una persona.

Y ese poder trabajando unido al de la palabra que se emite, es muy fuerte, e influye en el individuo, en las sociedades y en los gobiernos; y puede ser usado para educar, enseñar y transmitir valores, beneficiando el desarrollo social, intelectual, moral y espiritual de un individuo.

Si la educación la combinamos con una música positiva, la enseñanza entra directamente al corazón de la persona y va a producir buenos frutos; porque después que entra al alma, va a germinar en su interior produciendo acciones según la naturaleza (positivo o negativo) del mensaje que haya sido sembrado.

La música tiene una influencia muy grande en el comportamiento del ser humano: fortalece nuestra alma, afecta también nuestro cuerpo, estimula la inteligencia y creatividad, e influye en la percepción que se tiene del mundo; tiene un poder que mueve el cuerpo, el espíritu y el alma de la persona, impactando la vida del hombre desde su origen.

La música es un poder que puede influenciar y promover grandes movimientos en el mundo, que puede reforzar los valores morales, éticos y espirituales de la persona, ya sea con objetivos negativos o positivos para la familia humana.

Conscientes de todo lo antes expuesto, desde la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, el doctor William Soto propone el programa El Poder de la Música para la Paz y la Felicidad del Ser Humano Integral, el cual busca que los seres humanos tomen conciencia de la responsabilidad que tienen en el momento de escoger qué música van a escuchar y compartir con sus hijos.

Objetivo general

Promover el poder de la música como herramienta para alcanzar la paz del ser humano, sembrando en el corazón de las personas valores, éticos, morales y espirituales; armonizando al individuo consigo mismo, con el prójimo y con la Madre Tierra; con el fin de alcanzar la formación de seres humanos saludables, íntegros y felices.

Objetivos específicos

  1. Promover un cambio mundial en el uso de la frecuencia musical, de 440 a 432 Hertz (frecuencia de la paz).
  2. Impulsar la música como un poder que coloca al ser humano en armonía consigo mismo, con su familia, con su comunidad, su nación y con la Madre Tierra.
  3. Incluir la música como método de enseñanza integral, dentro del sistema educativo a nivel mundial.
  4. Promover la música como instrumento para la enseñanza de valores éticos, morales y espirituales en el corazón de las personas.
  5. Establecer la música como lenguaje universal.

Los campos estratégicos de este Programa son: 

 

Introducción

El Programa Integral de Donación de Sangre: En la Sangre está la Vida, es un programa de intervención social que propone un aporte socio-cultural y altruista fundamentado en el principio del amor por la vida; y promueve la solidaridad, el respeto por la dignidad humana, el mejoramiento de la calidad de vida, la justicia social, la paz y la felicidad integral entre la familia humana.

Objetivo general

Contribuir a la formación de una cultura de donación voluntaria, altruista y habitual de sangre segura, para incrementar la participación activa y eficaz de la ciudadanía, con el fin de garantizar el suministro de sangre y sus componentes a todas las personas que lo requieran.

Objetivos específicos

  1. Promover el principio del amor y los valores universales de la familia humana, para que la donación de sangre sea un acto voluntario, solidario, cívico, altruista, responsable y habitual, a través de los componentes estratégicos del Programa En la Sangre está la Vida.
  2. Implementar el Programa Educativo Comunicacional para la concienciación de la donación voluntaria, altruista y habitual de sangre segura, en los países donde la EMAP tiene representación.
  3. Fortalecer la Campaña Internacional “En la Sangre está la Vida”, organizada por la EMAP, en alianza con los organismos gubernamentales y no gubernamentales de salud y participación ciudadana, para incrementar la donación voluntaria, altruista y habitual de sangre segura.
  4. Socializar la propuesta de Ley Marco para el Fomento de la Donación Voluntaria, Altruista y Habitual de Sangre Segura, y promoverla en los países donde la EMAP tiene representación.

Los componentes estratégicos de este Programa son:

 

Introducción

La ALIUP está constituida por universidades, institutos superiores de educación, directivos, organismos estatales, organismos internacionales, agencias de acreditación e instancias reguladoras, docentes, líderes juveniles y el sector empresarial.

Su propósito es promover la apreciación de la paz como valor universal, el desarrollo de proyectos, la divulgación de experiencias y creación de redes de instituciones, profesionales y estudiantes que promuevan la cultura de paz y los derechos humanos, así como la creación y desarrollo de una Cátedra Internacional sobre la Cultura de Paz y Valores Universales como ejes transversales en los programas de formación en las instituciones de Educación Superior.

Objetivo general

Construir una cultura de paz a través de la educación de calidad, orientada al desarrollo de competencias profesionales que se fundamenten en principios y valores universales y espirituales, en el respeto y la promoción y protección de los derechos humanos, y en el desarrollo sostenible.

Objetivos específicos

  1. Impulsar en las universidades y centros de enseñanza superior el establecimiento de una educación en valores, que promueva la paz en el ser humano integral y entre las naciones como un bien para el desarrollo de competencias profesionales. ​ ​
  2. Crear y desarrollar programas educativos que fomenten la solución pacífica de los conflictos y el respeto de los derechos humanos dentro de la enseñanza, investigación y extensión propia de la Educación Superior.
  3. Promover entre las instituciones y profesionales de la Educación Superior una red de intercambio académico, científico y cultural, que desarrollen proyectos y campañas destinadas a la promoción de la paz, educación para el desarrollo sostenible y la felicidad de la familia humana.

La Alianza Internacional de Universidades por la Paz (ALIUP) desarrolla proyectos en el campo institucional, con docentes y estudiantes, aplicados a la extensión universitaria e investigación.

 

Introducción

El Programa Justicia para la Paz tiene campos de acción internacional y nacionales.

En el ámbito internacional, tiene como finalidad actualizar y enmendar la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, el Estatuto de Roma y el Reglamento de la Organización de las Naciones Unidas. Estas enmiendas se proponen: ampliar el espectro de protección a otros grupos humanos excluidos en la tipificación del delito de genocidio, incluyendo otras conductas genocidas como el etnocidio o el embarazo forzoso con fines genocidas; democratizar a la ONU ampliando el número de países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, eliminando o racionalizando el derecho de veto, cuando de prevenir, investigar o juzgar el delito de genocidio se trate; y fortalecer a la Corte Penal Internacional (CPI) y a su Fiscalía General.

En el ámbito nacional, el programa busca revisar, actualizar y modificar las legislaciones de los diferentes países, con el fin de fortalecer la administración de una justicia para la paz, precisar el alcance y promover el respeto de la dignidad humana, de la presunción de inocencia y de los derechos humanos, así como el reconocimiento y el respeto de los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la garantía de no repetición.  

Para el éxito del Programa Justicia para la Paz es necesario sociabilizar y enriquecer la propuesta a través de diferentes encuentros académicos como los Foros Judiciales Internacionales, la Sesión Justicia y Democracia de la Cumbre de Integración por la Paz (CUMIPAZ), y los Foros Judiciales Nacionales “Dignidad Humana, Presunción de Inocencia y Derechos Humanos”.

Objetivo general

Dotar a la ONU, a la Corte Penal Internacional, y en general a la Justicia universal y de cada país, de las herramientas democráticas necesarias que fortalezcan la estructura, independencia, autonomía y eficacia para prevenir y sancionar la atrocidad genocida, así como toda discriminación y violación de los derechos humanos, con el fin de preservar la paz y la seguridad en un mundo globalizado.

Objetivos específicos

  1. Promover la actualización y enmienda de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948).
  2. Promover la revisión, actualización y enmienda del Estatuto de Roma (1998).
  3. Promover la revisión del Reglamento de la ONU para ampliar el número de países miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
  4. Presentar el proyecto de Ley tipificando el genocidio en aquellos países donde aún no está tipificado, incluyendo el “politicidio” (exterminio de grupos políticos) y el “etnocidio” (desplazamiento étnico, absorción cultural, limpieza étnica) como conductas genocidas.
  5. Identificar los inconvenientes generados para la toma de decisiones en beneficio de la población mundial por el reducido número de países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU; identificar los beneficios para la seguridad internacional y la paz mundial, del hecho de que un país de América Latina integre como miembro permanente el Consejo de Seguridad de la ONU; identificar los inconvenientes que para la justicia internacional, la seguridad y la paz mundial genera el derecho de veto en la forma como está concebido al interior del Consejo de Seguridad de la ONU (democratización de la ONU).
  6. Identificar los factores que atentan contra la independencia, autonomía y eficacia de la Corte Penal Internacional y de su Fiscalía General, y formular las propuestas respectivas.
  7. Establecer e implementar al interior de la EMAP el observatorio social para monitorear la violación de derechos humanos y la discriminación, adscrito a la oficina de DDHH.
  8. Crear e implementar la Oficina de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.
  9. Crear e implementar la Oficina de Asistencia Básica y Orientación Jurídica a las Víctimas de Genocidio y de Graves Violaciones de los Derechos Humanos, para la protección de los derechos a la verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición.
  10. Creación del Programa de Divulgación e Investigación del Genocidio y de las señales de alarma en el mundo (PRODIG).

El Programa Justicia para la Paz está constituido por seis campos de acción: